¿Los mejores coches familiares? Podrían ser los que hace Volvo. Y con la llegada de la nueva plataforma, podrían volver

colector de corriente
colector de corriente

En Volvo ya se plantean la posibilidad de volver a fabricar coches familiares gracias a la nueva plataforma SPA3 para coches eléctricos que acaban de estrenar.

La nueva plataforma SPA3 de Volvo para coches eléctricos podría allanar el camino para que la firma sueca regrese a las tradicionales berlinas y sus derivados familiares, como el Volvo S60 y el Volvo V90, coches de baja altura que podrían tener una nueva oportunidad como alternativa a los cada vez más populares SUV con la plataforma que la compañía acaba de estrenar en el nuevo Volvo EX60.

Actualmente, cinco de los seis modelos de Volvo son SUV, e incluso la sexta, el Volvo ES90, se posiciona como una especie de crossover con silueta de berlina. Los directivos de la marca ya habían señalado se iban a enfocar en los SUV, dejando poco espacio para las berlinas y familiares tradicionales dentro de su gama de ocho modelos que ha quedado tras la retirada de los S60, S90, V60 y V90 con motor de gasolina.

Volvo prioriza los SUV, pero no descarta otras carrocerías

Pero Volvo ha dejado claro desde hace tiempo que la nueva plataforma SPA3 ha sido desarrollada con una flexibilidad de ingeniería notablemente superior, lo que permite que los coches eléctricos se sitúen mucho más cerca del suelo y ofrece margen de maniobra si la demanda cambia en el futuro, pasando de SUV a modelos con carrocerías más tradicionales.

Un detalle que explica el motivo por el que la plataforma es apta para distintos tipos de vehículos es que ha sido diseñada de modo que la capacidad de la batería no determine la altura del coche.

El director de tecnología de Volvo, Anders Bell, explicó que, al haber sido creada específicamente para vehículos eléctricos, y no adaptada desde una plataforma de combustión interna, como ocurrió con la arquitectura SPA2 del EX90 y el ES90, existe mucha mayor libertad en la disposición de los componentes y estructuras para adaptarse a distintos diseños.

“Mi trabajo en ingeniería es ofrecer opciones a la compañía”, declaró en una entrevista con Autocar. “Podemos hacerlos altos. Podemos hacerlos bajos. Todo está en la escalabilidad, y esto se desbloquea al eliminar el motor de combustión, el escape, los depósitos de combustible y todo lo demás de la ecuación, encontrando nuevas formas de construir la estructura básica y la escalabilidad de la plataforma”.

Bell señaló que una de las razones por las que los coches se están ensanchando en general es que las limitaciones de espacio en plataformas adaptadas de modelos de combustión obligan a ampliar las baterías hacia los laterales para aumentar su capacidad.

La plataforma SPA3 abre nuevas posibilidades

Sin embargo, la SPA3 abre nuevas posibilidades en este sentido, permitiendo que los Volvo eléctricos de próxima generación se acerquen más, en anchura, altura y forma, a los modelos tradicionales con motor térmico.

Principalmente, dado que la estructura frontal de absorción de impactos no ha sido diseñada para alojar un motor, existe mayor flexibilidad para distribuir las celdas de la batería a lo largo del suelo y por delante del cortafuegos. Por tanto, la batería no necesita estar contenida exclusivamente dentro del espacio existente entre los ejes.

La SPA3 adelanta el punto de unión entre la batería y la estructura frontal de choque, de modo que “podemos colocar 7 kWh del paquete [de baterías] más adelante, manteniendo al mismo tiempo todas las características de seguridad de Volvo”, afirmó Bell.

Colocar celdas delante del parabrisas libera espacio para los pies, como ya ocurre en modelos como el Porsche Taycan y el Audi E-tron GT, que permiten que la posición de los asientos traseros sea prácticamente la misma que en un coche de combustión, lo que en última instancia posibilita mantener la línea de las ventanillas y el techo a la misma altura.

Bell señaló durante la entrevista que “en un coche más bajo, se pueden eliminar celdas en el espacio trasero para los pies, porque esto es en realidad lo que determina la altura mínima de un coche: el pasajero del asiento trasero”.

Adiós a las plataformas adaptadas de coches de combustión

La razón por la que la berlina del ES90 es tan alta se debe a que está basada en la plataforma SPA2, por lo que todos los asientos y los huecos para los pies deben situarse sobre la batería, elevando el coche alrededor de 200 mm.

Bell explicó que “si se tiene un paquete completamente plano y uniforme a lo largo de todo el vehículo, se paga esa penalización. Por eso muchos de los [coches eléctricos basados en plataformas de combustión] parecen pequeños SUV, aunque intenten ser bajos”.

Los terminales de la batería en la plataforma SPA3 también se han invertido para que ahora miren hacia abajo, en lugar de hacia arriba como era habitual en otras arquitecturas anteriores. Como resultado, el colector de corriente puede colocarse de manera uniforme a lo largo del paquete sin necesidad de adaptarse a las intrusiones del espacio para los pies.

Bell afirmó que esta nueva flexibilidad significa que los Volvo eléctricos ya no tienen por qué ser altos, y sugirió que podría allanar el camino para el regreso de berlinas y familiares tradicionales de perfil bajo: “Podemos hacerlos bajos. Podemos hacerlos estilizados. Podemos hacerlos altos. Podemos hacer monovolúmenes… Está todo en el recetario. Lo que decidamos hacer, sin embargo, es otra historia”.

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Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España