7 deportivos turbo de los 80 que jamás vamos a olvidar

Los motores turbo estuvieron en pleno apogeo en la década de 1980, con casos muy aplaudidos y otros que no funcionaron tan bien. Entre los mejores, estos son algunos deportivos turbo de los 80 que jamás vamos a olvidar.

Los años 80 fueron la década de oro para el concepto del turbo. Sin duda, hubo una auténtica obsesión con ese concepto, que se empezó a ver escrito en elementos tan peculiares como las aspiradoras y hornos. Aun así, fue en los coches donde realmente cautivó a todos, como sucedió en estos 7 deportivos turbo de los 80 que jamás vamos a olvidar.

Si bien los motores turbo ya llevaban varios años presentes en el mercado, en estos años se perfeccionó la fórmula en muchos casos. Ya no se trataba de coches deportivos tan peligrosos como algunos de los años 70 y se empezó a sacar realmente partido de un elemento que llevó las prestaciones de los deportivos a un nuevo nivel.

Mazda RX-7 Turbo II

El Mazda RX-7 de segunda generación supuso un gran paso adelante, especialmente con el RX-7 Turbo II lanzado en 1987. El considerado ‘Porsche 924 de los pobres’ recibió un turbo para su motor rotativo que le permitió alcanzar hasta 200 CV de potencia, lo cual no estaba nada mal en esos años.

Saab 900 Turbo

Los Saab nos gustan y este es uno de sus coches más icónicos. El primer 900 con turbo llegó a finales de los 70, pero en los 80 mejoró claramente, con un control de la presión electrónico, un intercooler y ocho válvulas. Con más de 160 CV y un 0 a 100 km/h en 9 segundos, cumplía razonablemente bien las expectativas.

Porsche 944 Turbo

Porsche lanzó el primer 944 Turbo en 1985. Se caracterizaba por contar con una delantera más aerodinámica con faros antiniebla integrados y por un difusor pintado del color de la carrocería, así como por un motor de 2,5 litros con 220 CV. En 1988 llegó el Turbo S con un turbo mayor y 250 CV, cualidades que pasaron a formar parte del Turbo normal en 1989.

Audi Quattro

Además de ser una auténtica bestia de los rallies del Grupo B, el Audi Quattro de calle era un deportivo con motor turbo con el que muchos soñaban. Llegó con un motor de 2,1 litros de 200 CV a principios de los 80, pero fue mejorando con los años, con modelos como el Sport Quattro ofreciendo más de 300 CV.

Toyota Supra Turbo

Todo el mundo habla del Toyota Supra A80 de los años 90, pero el A70 o Supra MK3 también fue un gran coche. Supuso un gran salto respecto del Celica Supra que se vendía anteriormente y contó con motorizaciones turbo de 235 CV y de hasta 280 CV en el caso del 1JZ-GTE de los últimos años de comercialización de este deportivo japonés.

Lotus Esprit Turbo

La entrada de la década de 1980 supuso la llegada del turbo al Lotus Esprit, un deportivo británico marcado por la personalidad. Ofrecía 210 CV y firmaba un paso de 0 a 100 km/h en 5,9 segundos, lo que le permitía situarse cerca de coches como el 911 Turbo. Sin embargo, a finales de los 80 se lanzaron versiones como el Turbo SE de 264 CV.

Buick GNX

En 1984 llegó el Grand National a los concesionarios Buick, una versión más prestacional del Regal que montaba un motor V6 turbo de 3,8 litros que permitía llegar a 200 CV. Esto hizo que este curioso muscle car le plantara cara a algunos de los coches europeos más rápidos del momento y más allá fue el GNX de 1987, creado junto a ASC/McLaren y con 276 CV que eran realmente unos 300 CV.

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Sergio Ríos

Redactor

Sergio Ríos es Redactor de Auto Bild y Top Gear. Prueba todo tipo de coches, escribe artículos y graba contenido para redes sociales. Por un friki del motor, para los frikis del motor