Por Bovensiepen no te viene nada, pero es la manera en la que antes se hacían los coches más deseados hoy: uniéndose a un carrocero

Bovensiepen y Zagato se han unido para crear esta obra de arte, un GT basado en el BMW M4, con el sello de Alpina y lleno de detalles muy exclusivos.

Quizá el nombre Bovensiepen no te diga nada, pero es una compañía que se ha unido con un legendario carrocero italiano que ha fabricado algunos de los deportivos más bonitos y espectaculares de todos los tiempos. Ya nos deleitó con el AGZT Twin Tail y ahora ha prestado su colaboración para hacer este Bovensiepen Zagato.

Está claro que de Zagato no puede venir nada malo. El carrocero italiano está detrás de coches que han escrito la historia del automovilismo, como el Aston Martin D4 Zagato, el Fiat 8V Zagato Coupe, el Alfa Romeo SZ o, más recientemente, el Ferrari Nibbio Zagato.

En esta ocasión tenemos un matrimonio entre la alemana Bovensiepen y la compañía italiana. Aunque parezca nueva, Bovensiepen Automobiles tiene profundas raíces en la industria del automóvil

Ahora se ha estrechado lazos con Zagato para unir la precisión técnica alemana con el diseño italiano, dando vida a vehículos muy exclusivos para aquellos que buscan algo diferente, más allá de cifras de prestaciones y tecnologías de moda.

La nueva marca se presentó el pasado fin de semana durante el FuoriConcorso 2025, celebrado en Villa Grumello, en la localidad italiana de Cernobbio. 

Bovensiepen Zagato, algo más que un BMW M4

El Bovensiepen Zagato marca el comienzo de la nueva marca. Vemos un deportivo con alma de GT, que nos recuerda mucho a un BMW M4. Sin embargo, deja atrás a la versión más potente del modelo alemán, el CS de 550 CV.

Este Bovensiepen equipa el mismo motor de seis cilindros en línea biturbo, pero con modificaciones a cargo de Alpina. El resultado es una potencia de 611 CV que le permiten pasar de 0 a 100 km/h en 3,3 segundos.

Estéticamente, hay algo que algunos habrán agradecido sólo con verlo desde el frontal, y es la ausencia de los riñones sobredimensionados que luce el M4, que tanto debate generó desde su presentación.

La propuesta ítalo-germana recurre a un formato de “máscara”, una única pieza que recorre todo el ancho, en la que se integran los faros LED. El paragolpes, condicionado por la parrilla, tiene unas grandes entradas de aire en los extreños.

Un elemento que ha caracterizado siempre al carrocero italiano es el techo de doble burbuja y el Bovensiepen no ha sido una excepción. Atrás, luce un difusor rediseñado y unos pilotos con tecnología OLED y un peculiar patrón lumínico en 3D.

Nivel de detalle exquisito

El nivel de artesanía en este coupé es tan alto que cada una de las pocas unidades que se fabricarán requiere más de 250 horas de trabajo y la integración de más de 400 componentes personalizados.

Un detalle es, por ejemplo, la ausencia de un pilar B y que las ventanillas traseras no sean fijas, lo que genera una gran sensación de apertura. La guinda, unas llantas de aleación forjadas con diseño multirradio y de 20 pulgadas.

El interior sí nos recuerda más a un BMW M4, aunque hay diferencias evidentes, empezando por la tapicería azul claro en los asientos, paneles de las puertas y la sección inferior del salpicadero. Del mismo color son los revestimientos de los pilares. Todo ello, combinado con la parte superior de las puertas y el salpicadero en gris oscuro.

El Bovensiepen Zagato es un coche muy especial del que sólo se fabricarán unas pocas unidades, aunque no ha trascendido la cifra total. Las primeras entregas están previstas para finales del segundo trimestre de 2026. Tampoco se conoce el precio, pero seguramente será muy alto.

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Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España