Bugatti EB110: el modelo que resucitó el interés por los hiperdeportivos y de paso revivió a la marca

RM Sotheby's

El Bugatti EB110 es uno de los coches deportivos más importantes de los últimos 30 años, ya que marcó el retorno de una marca histórica.

Desde el final de la Segunda Guerra Mundial, Bugatti nunca volvió a ser lo que fue antes del conflicto. Los alemanes confiscaron la fábrica de Molsheim, años antes falleció Jean Bugatti y en 1947, el fundador Ettore Bugatti también se marchó.

Hubo un intento de aterrizar en la Fórmula 1 y volver a brillar en 1956, pero desembocó en un fracaso estrepitoso y la quiebra. La marca desapareció durante 35 años hasta que el empresario italiano Romano Artioli compró el nombre y creó una fábrica en Módena. Allí se fabricó el primer hiperdeportivo de la nueva era: el Bugatti EB110.

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Hubo varios estudios de diseño previos. Todo apuntaba a coches de lujo e incluso berlinas. Pero el ADN de la marca era puramente deportivo y justo 110 años después del nacimiento del fundador, se dio a conocer en París el nuevo Bugatti EB110.

Y es que el nombre está formado por las iniciales del fundador de la marca, Ettore Bugatti, mientras que el número 110 hace referencia a los años que hubiera tenido Ettore Arco Isidoro Bugatti si hubiera seguido vivo en 1991. 

Vídeo: así suena el motor V12 del Bugatti EB110

Apenas había marcas rivales en aquella época y todo se centraba en la lucha entre Ferrari y Lamborghini. Pero el EB110 llegó con un golpe en la mesa y se convirtió en el vehículo más espectacular de su tiempo, y de paso revivió el interés por los hiperdeportivos... aunque sus cifras vistas hoy en día se acercan más a un deportivo normal o un superdeportivo de la zona baja de la tabla.

Utilizaba un chasis monocasco de fibra de carbono construido por Aérospatiale (empresa francesa que se disolvió en el año 2000 para formar Airbus), aluminio, fibra de aramida, magnesio o titanio. Los mejores materiales de la época y un motor V12 tetraturbo de 3,5 litros que montó cinco válvulas para cada pistón.

Con hasta 612 CV de potencia y 650 Nm de par máximo, se convirtió rápidamente en uno de los hiperdeportivos más rápidos de la historia. En una época en la que los conductores debían demostrar sus manos para controlar, a través de una caja de cambios manual, a semejantes bestias. Al menos se trató de un bólido con tracción integral permanente, lo que podría tranquilizar a los más ricos del momento.

En cuanto al tren de rodaje, utilizaba llantas BBS de magnesio de 18" con unos Michelin Pilot SX MXX3 de medida 245/40-325/30 y unos frenos desarrollados por Brembo con discos de 332 mm. 

El 0 a 100 km/h en 3,26 segundos, velocidad máxima de 355 km/h, el automóvil de producción en serie más rápido sobre hielo... Batió todo tipo de récords, pero la pequeña fábrica italiana inspirada en el antiguo castillo de Molsheim no daba abasto. Y el director decidió invertir en Lotus, lo que desembocó en una crisis financiera que hizo desaparecer de nuevo a la marca.

Para el año 1995, solo se habían fabricado unas 139 unidades de las diferentes especificaciones del vehículo, incluyendo bólidos como el EB110 Super Sport o el Bugatti EB110 GT. Incluso llegaron a correr en las 24 Horas de Le Mans con Daniel Pernoud al frente del proyecto dentro de la categoría GT1.

En 1998, el Grupo Volkswagen compró la marca a Artioli y se volvió a la planta de Molsheim, el lugar donde comenzó la historia del fabricante. Un capricho de Ferdinand Piëch de conseguir ser una auténtica referencia en la industria. Y el Bugatti EB110 lo era, pero los tiempos cambiaban rápido y en el año 2022 se presentó el Bugatti Veyron con un motor W16 desarrollado por el grupo.

Todo ha cambiado y ahora, Bugatti se ha consolidado como una marca de superlujo de presencia mundial. Ahora, aquellos únicos Bugatti EB110 superan un precio de 1,5 millones de euros y dependiendo de la unidad, incluso más de 2,0 millones de euros. Todo un clásico de los 90'.

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