Bugatti está preparando su próximo one-off y será una mezcla entre el Tourbillon y el Bolide. Lo que no cambiará será su motor W16

Será el tercer modelo del Programme Solitaire, una combinación de dos creaciones de épocas diferentes de Bugatti.
En Bugatti nunca han tenido demasiado interés en hacer coches normales. Cada uno de sus coches es una obra de ingeniería, pero incluso en ese aspecto la marca siempre ha querido ir un paso más allá, creando piezas únicas para clientes capaces de pagar prácticamente cualquier cifra por tener un coche único en el mundo. El próximo proyecto de la firma de Molsheim apunta precisamente en esa dirección.
Según información exclusiva a la que habría tenido acceso The Supercar Blog, Bugatti ya estaría trabajando en un nuevo modelo one-off dentro de su exclusivo programa Programme Solitaire, la división de coachbuilding creada para desarrollar coches completamente personalizados.
Hasta ahí, lo normal para los estándares de la compañía, pero lo curioso es que este nuevo hiperdeportivo combinaría rasgos de dos de los modelos más radicales de la marca: el Bugatti Tourbillon y el Bugatti Bolide.
El coche todavía no tendría nombre oficial, pero internamente ya se describe como una mezcla entre ambos modelos. Eso significa que tomaría la estética moderna del nuevo Tourbillon, pero con buena parte de la agresividad aerodinámica y el enfoque radical del Bolide, que es un vehículo pensado para circuito.
Se trata de un combo que apunta a imbatible, pero que para entenderlo hay que evaluar que posición y enfoque tiene cada uno dentro de la gama Bugatti.
El Tourbillon es el sucesor espiritual del Chiron y supone el inicio de una nueva era para la marca. Presentado oficialmente en 2024, abandonó el histórico motor W16 para adoptar una mecánica híbrida formada por un nuevo V16 atmosférico desarrollado junto a Cosworth y tres motores eléctricos, alcanzando una potencia conjunta de 1.800 CV.

Así es, un híbrido enchufable que para muchos será un sacrilegio, pero que es la manera de mantener vigente una bestia así con las normas de emisiones. Además, no es que se quede corto en nada: acelera de 0 a 100 km/h en 2 segundos, alcanza los 200 km/h desde parado en 5 segundo, sobrepasa la barrera de los 300 km/h en 10 segundos y alcanza una punta de 445 km/h.
El Bolide, en cambio, es probablemente el Bugatti más salvaje jamás fabricado, que ya es decir. Se trata de un hiperdeportivo pensado exclusivamente para circuito, con una aerodinámica extrema, un peso muy contenido y el legendario W16 quad-turbo de 8,0 litros como protagonista absoluto. Entrega 1.600 CV, solo pesa 1.450 kilos y su producción está limitada a solo 40 unidades.
Se abre, pues, una doble vía: utilizar la mecánica antigua o decantarse por la nueva. Y ahí es donde llega la gran sorpresa. Aunque el Tourbillon inauguró oficialmente la era post-W16, todo apunta a que este nuevo one-off mantendrá precisamente ese motor. Aunque no lo puede usar en modelos de producción, Bugatti habría encontrado la forma de seguir utilizando el W16 en proyectos extremadamente limitados y personalizados dentro del Programme Solitaire.
De hecho, no sería la primera vez que ocurre algo así. Desde que Bugatti lanzó oficialmente Programme Solitaire en 2025 ya han aparecido dos modelos únicos nacidos bajo esta división. El primero fue el Brouillard, una reinterpretación cerrada del W16 Mistral con diseño exclusivo. Después llegó el FKP Hommage, creado como homenaje a Ferdinand Piëch y claramente inspirado en el Veyron original. Ambos seguían utilizando el conocido W16 de 8.0 litros y más de 1.500 CV, así que todo apunta a que se repetirá la jugada.
Sobre el diseño del nuevo one-off todavía hay muy pocos detalles concretos, pero las filtraciones apuntan a una carrocería extremadamente agresiva, que podría heredera elementos del Bolide como las ópticas en forma de X, las grandes entradas de aire y soluciones aerodinámicas más propias de circuito que de un vehículo de calle. Todo esto se combinaría con rasgos más refinados y modernos inspirados en el Tourbillon.
También se especula con la posibilidad de que el coche pueda presentarse este mismo verano, probablemente en algún evento privado para clientes de alto nivel o durante la Monterey Car Week en Estados Unidos, uno de los escenarios favoritos de Bugatti para mostrar sus creaciones más exclusivas.

Habrá que esperar para salir de dudas, pero tenemos bastante claro que, sea como sea, esta nueva creación, cuando vea la luz, no dejará indiferente a nadie.
Bugatti ha encontrado en el Programme Solitaire su vía de escape para dar rienda suelta a sus obras más extremas, haciendo de abanderada de la exclusividad. Produce como máximo uno o dos vehículos al año y cada uno se diseña prácticamente desde cero según los deseos de un cliente concreto, así que básicamente se trata de automóviles que funcionan más como obras de arte rodantes que como simples medios de transporte.

