Confirmado por Toyota: su próximo superdeportivo con motor V8 ya tiene fecha de presentación. Y está a la vuelta de la esquina

superdeportivo toyota
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Toyota está dando forma al sucesor espiritual del Lexus LFA y ya sabemos cuando lo conoceremos: antes de que termine el año.

La recta final del año de Toyota se presenta interesante cuanto menos: en el Salón del Automóvil de Japón va a dar que hablar con el nuevo FJ Cruiser y con el enigmático Toyota Corolla eléctrico, pero acaba de confirmar que se guarda uno de sus platos fuertes para diciembre. Ya ha fecha para el próximo superdeportivo de la compañía.

Toyota ha confirmado que el nuevo superdeportivo, que será un coupé hiper GT de motor V8 será revelado oficialmente el 4 de diciembre de 2025. Y ya está, esa es toda la información oficial que hay al respecto. Eso, no obstante, no significa que no haya más datos que se han filtrado o rumores que tratan sobre lo que el deportivo podría poner sobre la mesa.

Toyota junto a su división de alto rendimiento GR (Gazoo Racing) lleva mucho tiempo trabajando en este proyecto, que ya se anunció que sería su modelo “halo”, un vehículo especial que demostrará de lo que es capaz la compañía, concebido para pista y calle, que será el heredero espiritual de leyendas como el Lexus LFA y el Toyota 2000GT.

A nivel de diseño, en las pocas imágenes oficiales se han podido ver se aprecia un faro LED delgado, líneas muy marcas en el capó y una toma de aire inferior agresiva. Cuando estuvo presente, todavía completamente camuflado, en el Goodwood Festival of Speed, se pudo ver una silueta larga, baja y muy ancha, con grandes tomas de aire en el paragolpes, un alerón discreto y un agresivo difusor en el que se alojan dos salidas de escape dobles.

Aparentemente será un coche con motor delantero, pero con un diseño que ubica ese bloque detrás del eje delantero, es decir, lo que podría denominarse como una ubicación “front-mid”. La razón de ser de esta configuración es que así se lograría mejorar el reparto de pesos y el equilibrio dinámico.

Siguiendo con la mecánica, lo único que parece completamente confirmado es que contará con un motor V8 con doble turbo. Eso sí, habrá diferencias entre la versión para circuito y la de calle, ya que en esta última podría sumarse algún tipo de hibridación para rebajar las emisiones y así no tener problema con la normativa europea. La primera, que iría destinada a la categoría GT3, no tiene permitido ningún tipo de electrificación.

Según rumores, se contempla la posibilidad de que el V8 adopte una configuración “hot‑V”, con los turbocompresores ubicados dentro del ángulo de la V (es decir, entre los bancos de cilindros), lo que acorta el recorrido de los gases de escape hacia los turbos y ayuda a reducir el retraso de respuesta (turbo lag). La otra ventaja de esta configuración es que el propulsor es menos voluminoso, por lo que se integra mejor en el chasis.

En un vehículo de esta categoría algo que se quiere saber es su potencia. La mala noticia es que tampoco hay datos concretos, pero si se cumple lo que apuntan los mentideros de internet, todo el mundo será muy feliz: parece que el motor de combustión por sí solo ya aportaría entre 700 y 720 CV, lo que complementado con el sistema híbrido llevaría la cifra hasta los 900 CV.

Bring A Trailer

El sistema de propulsión se completaría con una caja de cambios automática de corte deportivo, que no se sabe si sería con convertir de par o de doble embrague, acoplada al eje trasero y, posiblemente, con diferencial de deslizamiento limitado.

Como puede esperarse en un coche de estas características, utilizará una combinación de materiales ligeros pero resistentes para ofrecer un rendimiento óptimo. Se baraja la presencia de fibra de carbono y materiales compuestos para tener suficiente rigidez estructural, pero mantener la balanza baja, con un peso que podría rondar los 1.300 kg.

Aunque para el usuario promedio sea la versión de calle la que más interés genere, hay que ser realistas: estará al alcance de muy pocos. No se ha sabe nada sobe su producción, pero un coche con este enfoque seguramente sea muy caro, pero también muy exclusivo porque se fabrique un número muy limitado de unidades.

De hecho, es posible que sean solo los necesarios para poder homologar la variante de competición, que será de la categoría GT3. Si la hoja de ruta es la marca, es probable que ya en 2026 empiece a competir.

Estos últimos meses hasta su presentación se van a hacer largos, pero seguramente Toyota los haga más entretenidos haciendo avances aquí y allí, sacando a la luz detalles del vehículo con cuentagotas, para mantener la expectación alta.

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Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España