Hoy es un gran día para recordar a los mejores Ferrari modernos con motor V8 que han existido

Hoy se ha presentado el Ferrari Luce, así que miremos hacia otro lado más positivo: los mejors Ferrari V8 de la época moderna.
No tenemos claro que hoy sea un gran día para los “ferraristas”, porque, admitámoslo, el Ferrari Luce va a dar que hablar mucho… y las primeras reacciones no es que hayan sido particularmente buenas. Para no echar sal en la herida, vamos a recordar tiempo pasados, por aquello de que siempre nos parecen mejor. Hoy, en el menú, a los mejores Ferrari modernos con motor V8 que han existido.
Y es que hablar de Ferrari y motores V8 es hablar de una de las combinaciones más icónicas de la historia del automóvil deportivo. Aunque los V12 suelen llevarse buena parte del protagonismo dentro de Maranello, lo cierto es que algunos de los Ferrari más importantes de la historia jamás fabricados han utilizado motores de ocho cilindros.
Ferrari 288 GTO

Presentado en 1984, este modelo nació originalmente para homologar un coche destinado al Grupo B de competición, aunque finalmente aquella categoría acabó desapareciendo antes de que pudiera competir. Aun así, Ferrari decidió llevar adelante el proyecto y creó una de las máquinas más especiales de los años ochenta.
El 288 GTO montaba un motor V8 de 2,9 litros con doble turbocompresor capaz de desarrollar 400 CV, una auténtica barbaridad para la época. Gracias a un peso de apenas 1.160 kilos y a una carrocería repleta de materiales ligeros como fibra de vidrio y Kevlar, el coche podía acelerar de 0 a 100 km/h en menos de 5 segundos y superar los 300 km/h. Además, fue el primer Ferrari de calle turboalimentado.
Ferrari F40

Probablemente el Ferrari V8 más famoso de todos los tiempos. Lanzado en 1987 para celebrar el 40 aniversario de la marca, el F40 representó la máxima expresión de un superdeportivo analógico y brutal. Sin ayudas electrónicas, sin dirección asistida y sin concesiones al confort, era un coche concebido únicamente para ofrecer sensaciones extremas.
Bajo su carrocería de diseño inolvidable se escondía un V8 biturbo de 2,9 litros derivado directamente del 288 GTO, aunque evolucionado hasta los 478 CV. Gracias a él alcanzaba los 324 km/h y aceleraba de 0 a 100 km/h en apenas 4,1 segundos. Todo ello acompañado de un peso inferior a los 1.200 kilos gracias al uso masivo de fibra de carbono y materiales compuestos.
Como detalle curioso, el F40 fue también el último Ferrari aprobado personalmente por Enzo Ferrari antes de su fallecimiento, lo que le da un valor especial.
Ferrari F355

Si el F40 representaba la brutalidad absoluta, el Ferrari F355 supuso un cambio importante en la filosofía de Ferrari durante los años noventa: más refinado, más usable y mucho más avanzado técnicamente.
Su motor V8 atmosférico de 3,5 litros desarrollaba 380 CV y giraba hasta unas impresionantes 8.500 rpm. Tenía uno de los probablemente sonidos más espectaculares jamás producidos por un coche de carretera e incorporaba culatas de cinco válvulas por cilindro, una solución muy poco habitual. El F355 podía acelerar de 0 a 100 km/h en 4,7 segundos y rozaba los 300 km/h de velocidad máxima. También fue uno de los primeros Ferrari en ofrecer la caja de cambios con levas en el volante, una tecnología derivada directamente de la Fórmula 1 que se acabaría convirtiendo en estándar dentro de la industria.
Ferrari 488 Pista

Damos un salto en el tiempo para llegar al Ferrari 488 Pista. Este modelo representó la versión más radical y extrema del 488 GTB y se convirtió rápidamente en uno de los deportivos más rápidos y eficaces jamás fabricados por la marca italiana.
Su motor V8 biturbo de 3,9 litros (premiado hasta la saciedad) entregaba 720 CV, convirtiéndose en el V8 más potente montado hasta entonces en un Ferrari de producción. Gracias a un peso reducido en 90 kilos respecto al 488 convencional y a una aerodinámica extremadamente avanzada, el 488 Pista podía acelerar de 0 a 100 km/h en 2,85 segundos y alcanzar los 340 km/h.
Ferrari SF90 XX

El más cercano cronológicamente a la época actual es el SF90 XX. Es la reinterpretación más extrema del SF90 Stradale, tomando la parte histórica que supone contar con un bloque V8, pero combinándola con tecnología híbrida para llevar el rendimiento a niveles absolutamente descomunales.
El corazón del SF90 XX sigue siendo un V8 biturbo de 4,0 litros, pero combinado con tres motores eléctricos para desarrollar una potencia total de 1.030 CV, lo que hace que sea el Ferrari de carretera más potente jamás fabricado con motor V8. Por eso no extraña que sus cifras sean simplemente absurdas: 0 a 100 km/h en 2,3 segundos y una velocidad máxima superior a 320 km/h.