Michelotto puso un Ferrari 308 a mancharse de barro a los rallyes. Ahora ayuda a traer este tributo con un V8 de solo 380 CV y cambio manual

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El Michelotto Gruppo 4 Tributo recupera el espíritu del Ferrari 308 GTB preparado por Michelotto Group para competir en rallyes.
Hay coches que no necesitan 800 CV ni un sistema híbrido para llamar la atención, a veces basta con un V8 atmosférico, una carrocería clásica y tres pedales para recordar por qué nos gustan los deportivos. Esa es precisamente la filosofía del Michelotto Gruppo 4 Tributo, una berlinetta que recupera el espíritu del Ferrari 308 GTB, pero convenientemente modernizado.
El proyecto está obra de AC Motorsport, aunque Michelotto Group se encarga de la ingeniería, el desarrollo y la construcción del vehículo. Y esa es una de las claves de esta historia: la inspiración en un Ferrari clásico no es solo porque quede bien en las fotografías (que también), sino porque se trata de una empresa con una conexión con la firma italiana.
Michelotto fue responsable de transformar el 308 GTB en una máquina de competición para rallyes, así que podemos estar todos de acuerdo en que tiene todo el derecho del mundo a reinterpretar en clave moderna lo que en su día fue su creación.
Un Ferrari 308 con espíritu de rallyes y tecnología actual
El parecido con el deportivo de Maranello es evidente, aunque el Gruppo 4 Tributo no pretende ser una réplica exacta. Su carrocería mantiene la silueta baja y afilada de la berlinetta italiana, con un frontal muy pegado al suelo, pasos de rueda marcados y unos faros escamoteables que recuperan uno de los rasgos más reconocibles de aquella generación de deportivos.
Las líneas clásicas se combinan con una construcción moderna, basada en un chasis tubular y paneles de material compuesto, una receta que permite reducir el peso sin perder de vista la rigidez estructural.

De esta manera, aunque mide 4,23 metros de largo y tiene una batalla de 2,34 metros, el hecho de recurrir a una configuración estrictamente biplaza y el uso de materiales ligeros le permite declarar 950 kg con los líquidos a nivel, pero sin combustible. Aquí la fórmula es la clásica de peso contenido para crear un deportivo divertido de conducir.
El habitáculo sigue la misma filosofía: nada de convertir el salpicadero en un compendio de tablets. El puesto de conducción apuesta por un volante deportivo, instrumentación digital y mandos físicos, con asientos de estructura compuesta revestidos en Alcantara y arneses de cuatro puntos. Es un interior pensado para conducir, no para distraerse tocando pantallas.
Un V8 atmosférico de 380 CV y cambio manual
Pero lo que hará que los petroheads más puristas acaben encandilados de él está detrás de los asientos. Allí se encuentra un motor V8 atmosférico de 3,4 litros, con las bancadas dispuestas en un ángulo de 90 grados y montaje transversal en posición central-trasera. Desarrolla 380 CV a 8.250 rpm y entrega un par máximo de 363 Nm.
Envía su fuerza a las ruedas traseras mediante una caja de cambios manual de cinco velocidades con engranajes de acoplamiento frontal, una solución propia de la competición, y además, se ofrecen ocho juegos de relaciones diferentes para adaptar la transmisión al tipo de recorrido o al uso previsto.
Dicha combinación debería hace que sea un coche rápido, aunque la marca no ha desvelado sus prestaciones, pero seguramente no tanto como si equipase una caja automática moderna. A pesar de ello, Michelotto Group lo ha hecho por el enfoque purista que quiere en el deportivo, para que la conexión entre piloto y máquina sea mayor todavía.

Como no podía ser de otra manera, la parte ciclo también está a la altura: utiliza suspensiones de doble triángulo en ambos ejes, amortiguadores regulables y barras estabilizadoras ajustables; los frenos cuentan con discos ventilados de 345 milímetros delante y 328 milímetros detrás, mordidos por pinzas de cuatro pistones; el conductor puede ajustar la distribución de la frenada desde el habitáculo y las llantas de 18 pulgadas montan neumáticos Pirelli P Zero Trofeo RS.
Para quienes todo eso no sea suficiente, el fabricante ha creado una versión más deportiva que tiene toda la razón de ser: el Ferrari 308 GTB de Grupo 4 preparado por Michelotto dejó su huella en la competición durante los años setenta y ochenta, así que en su resurgimiento moderno hay una alternativa con el mismo enfoque.
Ésta incorpora faros auxiliares en el frontal, llantas de magnesio de color dorado, ventanillas laterales de metacrilato, un alerón sobre el techo, una jaula antivuelco, asientos de competición y una puesta a punto y una gestión del motor adaptados a un uso más exigente.
Lo que todavía falta por conocer es cuál es el precio y cuántas unidades se van a fabricar del Michelotto Gruppo 4 Tributo. Sin tener información oficial, teniendo en cuenta el tipo de compañía de la que hablamos, nos aventuramos a decir que el primero será bastante elevado y que la producción será pequeña, convirtiéndose en un coche bastante cotizado en los años venideros.

