Muchos piensan que el Bugatti Tourbillon V16 se fabrica en Molsheim, pero en realidad el nuevo hiperdeportivo comienza su vida en Zagreb

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El Bugatti Tourbillon es un hiperdeportivo espectacular sobre el papel y un coche que representa una nueva era. Es tan diferente que su vida no empieza en Molsheim, sino en Zagreb.
El Bugatti Tourbillon no es solo el nuevo hiperdeportivo de la firma de Molsheim, es el inicio de una nueva etapa para la marca que hemos podido experimentar desde el asiento del copiloto recientemente. Se trata de un coche que representa un cierto cambio de filosofía en muchos aspectos, también más allá de las cifras y detalles mecánicos. Mucha gente no lo sabe, pero su historia no comienza en Francia, sino en Zagreb.
En 2021 Bugatti entró en una joint venture con Rimac, el conocido fabricante de superdeportivos eléctricos. Con Mate Rimac (fundador de Rimac) al frente de todo, muchos esperaron que los vehículos de la marca de Molsheim se volcaran con la electrificación, pero no fue así, aunque fuera el plan inicial. Ahora bien, otras cosas sí han cambiado y el Tourbillon es la prueba de ello.
Si bien no es el primer coche creado tras la creación de esta empresa conjunta (ese título le corresponde al Mistral), sí se trata del primer hiperdeportivo de una nueva era para la marca. A simple vista parece que mantiene buena parte de la filosofía del Chiron, pero es muy diferente en los detalles y también en su mecánica, con un motor W16 que se ha despedido para dejar paso a un V16 más moderno.

También ha variado la forma de producir los modelos de la marca. Habitualmente los Bugatti se han producido en Molsheim (Francia), pero el Tourbillon comienza su fabricación en Zagreb (Croacia). En el campus de Rimac es donde se producen componentes para los coches y se lleva a cabo la mayor parte del proceso de ingeniería, así como se procede con la fabricación y pintado de los coches.
Solo el momento del ensamblaje final es el que se lleva a cabo en la planta de Molsheim, la cual también ha recibido algunos cambios. Concretamente, además del Atelier que ya estaba en funcionamiento se ha construido el edificio La Manufacture, más enfocado en la producción. No obstante, ambas instalaciones se encuentran vacías en su mayor parte, mientras se modifica el proceso de fabricación de los coches.
Un cambio importante de dicho proceso es la producción de componentes, que anteriormente dependía de muchos proveedores externos y ahora se lleva a cabo dentro de la compañía, en gran parte. Por supuesto, el apoyo de Rimac es importante en este sentido. Con esto y con la producción dividida entre Molsheim y Zagreb se logra que la producción sea más rápida y se reduzcan así los tiempos de espera que deben afrontar los clientes de Bugatti, que puede superar con facilidad los tres años.

Este es uno de los mayores problemas a los que se enfrentan las marcas de coches de lujo en la actualidad. Los tiempos de espera son largos y eso puede hacer que algunos posibles compradores opten por otras firmas para no tener que esperar tanto tiempo para disfrutar de un coche nuevo. Bugatti ha optado por modificar su proceso de producción para agilizar los tiempos y marcas como Rolls-Royce han decidido aumentar la fábrica, no solo para trabajar más rápido, sino para poder atender mejor las necesidades de cada cliente.
En el caso del Tourbillon, esto permitirá que los afortunados compradores puedan disfrutar cuanto antes de este hiperdeportivo con un motor V16 con cigüeñal plano que rinde 1.000 CV y 900 Nm de par, el cual es más rápido que lo que tu sentido común puede aceptar.
