Oilstainlab HF-11: un nuevo hiperdeportivo con un motor de 1.200 CV que probablemente no era lo que esperabas

La compañía Oilstainlab muestra una versión casi de producción del HF-11, un hiperdeportivo que estará disponible con motor de combustión y eléctrico.

La primera vez que te hablamos del HF-1 fue el año pasado, cuando la compañía californiana Oilstainlab lo enseñó, todavía como modelo conceptual. Entonces, el equipo de trabajo describió el hiperdeportivo como “desquiciado”. Quizá merezca ese calificativo por el tipo de motor que utiliza.

Ahora, la empresa ha presentado una nueva versión que todavía no es la definitiva, sino una de preproducción, del nuevo HF-11, terminado en un nuevo y muy llamativo color naranja que la compañía lo ha denominado Negroni Orange.

Según afirma, esta nueva versión es aproximadamente el 99% del coche final que podrás comprar pronto. Bueno, quizás no, porque sólo se fabricarán 25 unidades, cada una de ellas a un precio de 1,85 millones de dólares (unos 1,56 millones de euros) en la versión de combustión y 2,35 millones de dólares el eléctrico (casi 1,99 millones de euros al cambio actual).

HF-11, el espectacular hiperdeportivo de Oilstainlab

Para tener una idea de su tamaño, el HF-11 es similar a un Ferrari 296 GTB, sólo un poco más corto y ancho. Está construido sobre un monocasco de carbono elaborado a medida y el equipo tardó unas 3.500 horas durante dos años para diseñarlo por completo

La compañía afirma que proporciona una "seguridad y una tecnología modernas excepcionales", pero también permite que lo lleve un conductor de hasta 1,90 metros de altura.

Los mismos objetivos se aplican al prototipo del año pasado, lo que significa un peso no superior a 953 kg para la versión eléctrica y alrededor de 900 kg para el de combustión.

Un motor capaz de girar a 12.000 vueltas

Quizá, dejando a un lado los detalles en cuanto a la fabricación, lo que más sorprende es el motor del HF-11 en su versión de combustión. Los chicos de Oilstainlab han instalado un nuevo bloque de gasolina de seis cilindros en posición central, “heredado del automovilismo clásico y resucitado con un único propósito”. 

Este motor estará disponible, a su vez, en dos variantes, una de 4.6 litros y otra de 5.0 litros, con una potencia de 600 CV, que aumentará hasta los 1.200 CV en el caso del modelo más potente.

Lo mejor es que se podrá combinar con un cambio manual de seis velocidades o uno secuencial quick shift de siete velocidades. Además, incluye un diferencial de deslizamiento limitado.

Ahora bien, por si todo esto te parece poco, en el momento de pisar el pedal del acelerador, la aguja del cuentarrevoluciones sube y sube hasta llegar a las 12.000 vueltas, lo que podría dejar al Lamborghini Temerario como un simple aprendiz.

En cuanto a la variante eléctrica, OSL ya ha construido un prototipo y afirma que el modelo de producción tendrá una batería de 80 kWh y un motor de 800 CV, unido a una caja de cambios manual de seis velocidades

Tanto la versión de combustión como la de batería tienen tracción trasera y prometen una aceleración de 0 a 100 km/h en menos de 3 segundos.

Aerodinámica de competición

En cuanto al chasis, el HF-11 cuenta con suspensiones de barras de empuje internas y dobles trapecios tanto delante como detrás, con amortiguadores Ohlins personalizados. Por su parte, el equipo de frenos está compuesto por discos de 394 milímetros delantera con seis pistones y 390 milímetros detrás con cuatro pistones.

Volviendo al chasis monocasco de carbono mencionado arriba, OSL ha recurrido a Crawford Composites, en Carolina del Norte. Según ha informado a los compañeros de Top Gear Reino Unido, esta compañía tiene experiencia en la fabricación de chasis de carbono, así como en la construcción de prototipos de Le Mans, Indy Cars y coches de Fórmula.

Pasando al diseño, el aspecto exterior es atractivo, muy deportivo y aerodinámico, con cierto aire retro. La parte más llamativa es la zaga, donde queda totalmente a la vista el motor y se aprecian el enorme difusor y la anchura de los neumáticos, además de otros elementos aplicados procedentes de la competición. Todo con el objetivo de alcanzar una carga aerodinámica de 589 kg a 240 km/h.

En el interior encontramos muchas especificaciones derivadas de los deportes de motor, como una puerta estilo Le Mans que, al abrirla, revela un habitáculo bastante espartano, aunque el cliente puede personalizarlo a su gusto.

Dentro, encontramos cinco indicadores, una pantalla digital, mucha fibra de carbono, un espejo retrovisor digital, cámara de marcha atrás… En definitiva, una combinación entre lo clásico y lo moderno, tan de moda en los últimos tiempos.

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Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España