Del primer RS3 al nuevo Cupra Formentor VZ5: estos son los deportivos que han disfrutado del 2.5 TFSI de Audi con cinco cilindros

El motor EA855 y su versión EA855 EVO, conocidos como 2.5 TFSI, han movido vehículos radicales tanto de Audi como de otras marcas.
Si hablamos de motores, el estándar es de cuatro cilindros en línea. Los hay más pequeños (cosa del downsizing) y también mayores (cada vez menos), pero lo habitual es el ‘tetra’. A pesar de ello de vez en cuando hay rarezas y una de las que más éxito popularidad ha tenido en los últimos años ha sido una de cinco cilindros, el 2.5 TFSI de Audi.
Es un bloque que hizo su primer acto de presencia hace ya 20 años, que evolucionó con el paso del tiempo y que salió tan bueno que, además de algunos de los modelos más radicales de Audi, también lo montaron vehículos de otras marcas, tanto dentro del Grupo Volkswagen como fuera de él. Vamos a repasar la historia del EA855 (y de su evolución, el EA855 EVO), el mítico 2.5 TFSI de Audi.
Apareció en 2005 como un motor de 2,5 litros, de aspiración natural y con 5 cilindros y 20 válvulas. Un bloque de hierro fundido, con cadena de distribución, cárter de dos piezas, cigüeñal de acero fundido o forjado y enfriador de aceite refrigerado por agua. Originalmente no era una locura de prestaciones, puesto que se ofrecía en versiones de 150 CV y 228 Nm de par, y de 170 CV y 240 Nm de par máximo.
Sin embargo, fue en 2009 cuando se llevó a cabo un remozado importante que dio lugar a la versión que ha dejado grabado su nombre en la historia: la marca de los cuatro aros introdujo el turbo y la inyección FSI, creando el 2.5 TFSI definitivo que ha dado lugar a algunos de los deportivos con una sonoridad más especial de los últimos tiempos.
Solo con estas mejoras el salto de rendimiento fue considerable, pasando a entregar en primera instancia 340 CV de potencia y 450 Nm de par, para evolucionar posteriormente hasta los 360 CV y 465 Nm. No sería la única mejora que le esperaría, puesto que en 2016 llegó una nueva generación el EA855 EVO, que redujo su peso con componentes de aluminio, incorporó el sistema de control de válvulas Audi Valvelift System (AVS) y aumentó sus cifras a 400 CV y 480 Nm.
Los coches que han montado el 2.5 TFSI de Audi con cinco cilindros
Como es lógico, fue en el seno de la marca de los cuatro aros donde debutó el propulsor y quien tuvo el honor de presentarlo fue el Audi TT RS. La versión más deportiva del ya desaparecido coupé (y descapotable) ha disfrutado del motor en todas sus etapas, llegando a montarlo con 340, 360 y 400 CV.
El segundo en recibirlo fue el Audi RS 3, que en primera instancia recibió el de 340 CV solo con la carrocería Sportback, pero, en la evolución, ya con 400 CV, se ofreció tanto en esta carrocería como en la Sedán.
El tercero fue el Audi RS Q3, que fue importante por dos motivos: fue el primer SUV de la marca que estrenó el apellido RS, además del primero y único que ha utilizado el motor 2.5 TFSI. Lo curioso es que, de todos los modelos que vamos a nombrar, es el único que adoptó una variante “taimada” del bloque, conformándose con 310 CV y 420 Nm de par. Más adelante también disfrutaría de la versión de 400 CV.
El primer ‘no Audi’ que lo ha montado fue el Cupra Formentor VZ5. De nuevo, utilizó una variante específica del bloque y es que, por no hacer sombra a la marca alemana, se recortó ligeramente su rendimiento para que quedara por debajo del RS Q3: 390 CV y 480 Nm. Este mismo mes de octubre se ha vuelto a lanzar esta variante tras la actualización del SUV, pero se ha seguido manteniendo la jerarquía.
Que un Cupra lo monte tiene cierto sentido, ya que hablamos del mismo grupo, pero también hay un fabricante ajeno, minorista, que se fijó en el motor de Audi para dar vida a uno de sus vehículos más radicales: Donkervoort. Es el corazón del F22, que en su versión Five llevó su rendimiento al límite.
Consiguió aumentar la potencia hasta los 500 CV, cifra nada desdeñable si se tiene en cuenta que pesa 716 kg. Esto le permite acelerar de 0 a 100 km/h de solo 2,5 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 290 km/h. Además, es el coche con el motor 2.5 TFSI de Audi más caro de la historia, puesto que cada uno de los 5 ejemplares fabricados tenía un precio de 315.000 euros.


