Recordarás a Rezvani por haber creado el salvaje Beast. Ahora también ha desarrollado un cambio manual para los Ferrari más delicados

El Rezvani QuickShift es una solución virtual que la compañía presentó incluso antes que el 12Cilindri Manuale de Ferrari.
Cuando se habla de Rezvani, es inevitable pensar en vehículos que difícilmente pasan desapercibidos. La firma se ha hecho famosa por crear automóviles que son exagerados de todas las maneras imaginables. Empezó con el Rezvani Beast, siguió con enormes todoterrenos blindados de estética militar como el Tank o el Vengeance y acaba de anunciar el Dune. Pero lo que la trae a la palestra hoy es una cosa muy distinta, un proyecto que tiene como objetivo devolver parte de la emoción del cambio manual a algunos de los Ferrari modernos más exclusivos.
El resultado se llama Rezvani QuickShift y es una solución pensada para aquellos propietarios que echan de menos algo que prácticamente ha desaparecido en los superdeportivos actuales: una palanca de cambios con recorrido físico, resistencia mecánica y esa sensación tan característica de introducir una marcha con la mano derecha.
Eso sí, hay un pequeño matiz importante: no es un cambio manual tradicional. Sin embargo, la propia Ferrari ha lanzado una versión del 12Cilindri con un sistema muy similar, así que, si la firma de Maranello puede utilizar esa treta, ¿cómo no va a ser lícito que lo haga un preparador externo?
El sistema desarrollado por Rezvani Engineering junto al especialista italiano Studio Carrozzi no sustituye la transmisión original del vehículo. En realidad, trabaja sobre las cajas de doble embrague (DCT) que ya equipan algunos Ferrari modernos y añade una nueva interfaz para que el conductor pueda seleccionar las marchas mediante una clásica palanca de tipo rejilla, al estilo de la antigua usanza.
La diferencia principal radica en que la conexión no es mecánica con la caja, sino electrónica, por lo que mantiene intactos los componentes originales del vehículo. Eso le quitará parte del encanto para los más puristas, pero a cambio tiene la ventaja de que se trata de una instalación reversible. Se puede acoplar y desacoplar sin destrozar el coche en el proceso.
La idea puede parecer extraña, pero responde a la petición de muchos conductores de recuperar sensaciones analógicas en una era dominada por la electrónica. Los cambios automáticos de doble embrague actuales son mucho más rápidos y eficaces que cualquier transmisión manual, pero muchos aficionados consideran que se ha perdido parte de la magia, lo que es cierto.
Es precisamente eso lo que Rezvani ha querido recuperar, ya que el QuickShift busca ofrecer una respuesta más física, con un movimiento de palanca definido, resistencia al accionamiento y un tacto similar al de los antiguos cambios manuales de Ferrari con rejilla metálica. El conductor sigue disfrutando de la rapidez de una transmisión moderna, pero recupera el gesto de seleccionar cada marcha de manera individual.
El sistema está inicialmente disponible para modelos muy concretos de Ferrari, entre ellos el 458 Italia, el 488 GTB y el F12, tres deportivos que representan algunas de las últimas generaciones de la marca italiana antes de la desaparición casi definitiva de los cambios manuales. También se trabaja en futuras aplicaciones para modelos de altas prestaciones de otras compañías, incluyendo deportivos de Lamborghini y el Chevrolet Corvette C8.
Uno de los aspectos más curiosos es que Rezvani presentó su tecnología antes de que Ferrari mostrara su propio regreso parcial al concepto del cambio manual con el 12Cilindri Manuale. El modelo de Maranello también utiliza una transmisión de doble embrague modificada para ofrecer una experiencia más tradicional.
La gran diferencia entre ambas propuestas está en el enfoque porque, mientras Ferrari ha creado una serie limitada directamente desde fábrica, Rezvani apuesta por una conversión destinada a propietarios de modelos ya existentes que quieren transformar la experiencia de conducción de su coche.
Además, el preparador ha mandado un recado a la marca señalando que ellos anunciaron su proyecto con anterioridad. No solo eso, también afirman que su sistema es mucho más barato que el de Ferrari, aunque al hablar de coches de cientos de miles de euros el concepto de “barato” es relativo: cuesta 25.000 dólares, su instalación se lleva a cabo en una semana y mantiene intactos todos los sistemas y ayudas electrónicas del vehículo.
Parece una solución interesante para quienes quieran convertir su automático en manual, aunque sea ficticio, pero hay un elemento que ha generado cierto debate: la ausencia de un tercer pedal, el del embrague.
Para los puristas, una verdadera caja manual implica necesariamente una conexión física entre embrague, palanca y transmisión; pero QuickShift no ofrece eso. Es algo lógico, ya que el embrague sigue gestionándose electrónicamente y el sistema no permite calar el motor como ocurriría con un cambio manual convencional.

