Saleen S7, Pagani Zonda y Lamborghini Diablo: estos tres deportivos tienen en común algo que no imaginarías

Saleen S7, Lamborghini Diablo y Pagani Zonda
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Hay coches con más cosas en común de lo que creemos, especialmente en el mundo de los superdeportivos. Es así por las piezas compartidas que podemos encontrar en muchos modelos y en algún que otro tractor.

El uso de componentes compartidos es algo habitual en el automovilismo, pero hay casos que llaman la atención y que unen a modelos tan dispares como algunos de los superdeportivos más locos de las últimas décadas y algún modelo de maquinaria agrícola. No comparten filosofía, prestaciones ni diseño, pero sí un componente en el que quizás no te habías fijado.

Aunque para desarrollar y fabricar un superdeportivo las marcas cuentan generalmente con un presupuesto holgado, eso no quiere decir que no se intenten reducir costes de alguna manera. Una buena forma de hacerlo es no desarrollar todos los componentes, sino tomar algunos de los menos importantes de un fabricante externo por un precio más razonable. Es lo que sucedió con coches como el Pagani Zonda S, el Saleen S7, el Lamborghini Diablo en algunas de sus versiones, el Spyker C8 y otros modelos.

Estos superdeportivos tan dispares destacaron en los 90 y 2000 por cuestiones como sus sorprendentes prestaciones o su diseño, de manera que pasaron por alto algunos detalles menos relevantes. Por ejemplo, el hecho de que todos ellos comparten los mismos faros traseros, en ocasiones en posición diferente o con otro color del cristal.

Saleen S7
Saleen S7
Pagani Zonda S
Pagani Zonda S
Lamborghini-Diablo VT 6.0
Lamborghini-Diablo VT 6.0

El faro en cuestión es el Hella 4169, una económica alternativa que puedes encontrar a la venta por menos de 30 euros en la actualidad. Es así porque se trata de una pieza universal, muchas veces utilizada en caravanas y en maquinaria agrícola, como en algunos tractores de Claas. También se pueden ver estos pilotos en otros coches menos espectaculares que los superdeportivos mencionados, como el pequeño Ford Think City eléctrico de la década del 2000.

Así, estos faros unen a estos superdeportivos con otro tipo de vehículos, pero es solo uno de los muchos ejemplos que se pueden encontrar en las últimas décadas. Otro caso llamativo fue el del McLaren F1, cuyos pilotos se utilizaron en varios modelos de autobús durante las décadas de 1990 y 2000. Asimismo, el Aston Martin DB7 utilizaba los pilotos del Mazda 323F, el Noble M12 usaba los del Ford Mondeo, el Jaguar XJ220 usaba los del Rover 200 y el MG XPower SV montaba los faros delanteros del Fiat Punto.

Además de faros traseros, otros componentes pueden ser compartidos. El Jaguar XJ220 también tomaba los espejos prestados del Citroën CX, el Alfa Romeo 4C usaba los del Fiat 500 y el Lamborghini Murciélago montaba los intermitentes del Ford Focus. Y hablando de Ford, Aston Martin usó componentes como algunos de sus volantes en sus deportivos cuando la firma británica era propiedad de la marca del óvalo.

RM Sotheby's

Hoy en día esto no es algo tan común, aunque se puede ver en fabricantes pequeños que tienen un presupuesto más ajustado. Sin duda, en algunos deportivos no es un problema, ya que lo importante son las prestaciones y no hay problema en contar con piezas compartidas con otras marcas o provenientes de un fabricante externo de piezas universales siempre que funcionen adecuadamente. De hecho, hace que los recambios sean más baratos.

De compartir faros a compartir motores

En ocasiones no solo se comparten elementos estéticos, sino algunos mecánicos. ¿Sabías que los Lotus Elise y Exige utilizaron durante años el motor del Toyota Corolla? En concreto, se trataba del 22R-FXE, un motor de 1.8 litros desarrollado por Toyota y Yamaha. Entregaba unos 192 CV y se pudo ver en coches como el Toyota Corolla T-Sport, pero también en los deportivos de la firma británica.

Asimismo, otro caso más conocido es el de Pagani, que en muchos de sus superdeportivos ha utilizado motores de Mercedes-Benz desarrollados por AMG. Por ejemplo, el Zonda C12 de 1999 se movía gracias al mismo V12 M210 de la versión S600 del Clase S de aquellos años, con algunas modificaciones. Tras él llegaron otros con mecánicas de la firma alemana, la cual también ha ofrecido sus mecánicas a otros deportivos. Eso sí, de eso hablaremos otro día.

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Sergio Ríos

Redactor

Sergio Ríos es Redactor de Auto Bild y Top Gear. Prueba todo tipo de coches, escribe artículos y graba contenido para redes sociales. Por un friki del motor, para los frikis del motor