No lo parece, pero el BMW Serie 3 de gasolina y el eléctrico tienen muchas diferencias estéticas. La razón está en la plataforma CLAR

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La nueva generación del BMW Serie 3 llega con una nueva estética y una versión eléctrica que acompaña a las de gasolina. Pero la mecánica no es la única diferencia y todo tiene que ver con su plataforma.
BMW ha desvelado el nuevo Serie 3 2027 y las reacciones no se han hecho esperar, con una parte del público que parece horrorizado por su aspecto y otra que se muestra más convencida por la nueva dirección que ha tomado la firma alemana. No obstante, algo que muchos han pasado por alto es la diferencia entre el Serie 3 y el i3 100% eléctrico, con variaciones estéticas que tienen que ver con las plataformas que utilizan ambos modelos.
La última generación de la famosa berlina de BMW viene con novedades interesantes. Por primera vez se ofrece en versión eléctrica para el mercado global (ya hubo uno hace años, pero solo para el mercado chino), la cual acompaña a una variante de combustión que elimina las motorizaciones diésel. Más allá de las diferencias técnicas, un punto en común entre ambas configuraciones es el diseño de la filosofía Neue Klasse, basado en el concept Vision Neue Klasse. Pero no son absolutamente idénticos.
Si comparamos el BMW Serie 3 de combustión y el i3 de baterías, aunque su aspecto es similar, podemos apreciar que no son iguales. Las proporciones varían levemente, así como hay una serie de detalles estéticos que no concuerdan. No es así porque el fabricante de Múnich haya tenido el capricho de diseñar dos berlinas ligeramente distintas, sino porque no comparten plataforma. Si bien el BMW i3 usa la arquitectura Neue Klasse de coches eléctricos, el térmico se basa en la plataforma CLAR que también ha servido como base para la generación saliente del modelo.
A pesar de esto, el objetivo a la hora de desarrollar ambos modelos ha sido hacerlos lo más parecidos posible, pero inevitablemente hay diferencias. En una vista lateral se hace muy evidente, con un mayor espacio entre la puerta delantera y el paso de rueda frontal en el modelo de gasolina, un capó más largo y un parabrisas más erguido. También hay leves diferencias en el aspecto del maletero y ni siquiera el diseño de la ventanilla trasera lateral y la curva Hofmeister es igual, ya que la apariencia es más alargada en el Serie 3.
En realidad, la versión de combustión de la berlina alemana es más alargada como tal, ya que las dimensiones entre esta y la variante de baterías tampoco coinciden. El nuevo BMW Serie 3 2027 mide 4.765 mm de largo, 1.850 mm de ancho y 1.455 mm de alto tanto en su versión deportiva M350 xDrive como en las más convencionales como el 320, así como ofrece 2.860 mm de batalla. El BMW i3, por su parte, firma una longitud de 4.760 mm, 1.865 mm de anchura y 1.480 mm de altura, con 2.897 mm de batalla.
Sin duda, todo esto explica la diferencia en las proporciones de ambos modelos cuando están situados uno al lado del otro, aunque hay que reconocer que la firma bávara ha hecho un buen trabajo reduciendo las diferencias entre ambos. A pesar de los detalles, ambos siguen el mismo lenguaje de diseño con las mismas claves, como un frontal con los dos riñones típicos de la parrilla reinterpretados como parte de la iluminación diurna y una zona hundida en el centro donde se coloca el emblema, mientras que la zaga se presenta muy elevada y con unos finos pilotos LED horizontales.

El interior es aún más parecido, ya que ambos modelos siguen la filosofía presentada por el BMW iX3, el primero de la Neue Klasse en llegar a la producción. Hay un volante de varios diseños de lo más peculiares, una pantalla central inclinada y el BMW Panoramic Vision, un Head-Up Display configurable en la base del parabrisas. Así, las mayores diferencias entre ambos modelos aquí tendrán que ver con cosas como la habitabilidad y el maletero, donde el Serie 3 térmico gana con 450 litros frente a los 420 del eléctrico.
Con esta propuesta nace la nueva generación de la berlina alemana, la cual llega con tres motorizaciones gasolina con motores de cuatro y seis cilindros, una variante híbrida enchufable para el futuro y una 100% eléctrica que promete superar los 900 km de autonomía. Esta última parte de 58.400 euros en España (i3 40) y de 65.437 euros la más capaz (i3 50), mientras que las de combustión arrancan en 49.100 euros para el 318, mientras que el M350 más deportivo escala a 86.100 euros. El 320 supone el punto medio, con un precio en nuestro país de 54.100 euros.


