El Aston Martin DBX GT es el hermano sofisticado y refinado del DBX S, pero conserva los 727 CV de su motor V8 biturbo y un 0 a 100 km/h de 3,3 segundos

Elígenos como tu fuente preferida en Google.
Con el nuevo Aston Martin DBX GT, la marca ofrece a sus clientes una alternativa más refinada del SUV deportivo que no renuncia a las prestaciones ni al rendimiento.
La firma de Gaydon amplía la gama del Aston Martin DBX con una variante orientada al lujo y el confort, pero sin renunciar a las prestaciones propias del SUV deportivo. El nuevo Aston Martin DBX GT llega para postularse como alternativa al DBX S, con un estilo más sobrio en el que los expertos de Aston Martin han trabajado el refinamiento del modelo, lo que ha llevado a la marca a suprimir parte de esta estética agresiva que caracteriza al modelo. También se ha trabajado en el habitáculo y en el chasis para conseguir un coche capaz de combinar una conducción de altas prestaciones con un grado mayor de comodidad.
Sutil en su diseño con un interior aún más refinado
Uno de los puntos en los que ha trabajado Aston Martin ha sido en el diseño exterior del DBX. La versión GT luce un frontal con una nueva parrilla de doble lama, cuyas formas se prolongan hasta las tomas de aire laterales y se integran las luces diurnas.
También cambia la zona inferior del paragolpes, mientras que el splitter delantero, los faldones laterales y el difusor trasero están acabados de serie en el mismo color de la carrocería. En los laterales aparece una nueva moldura metálica de dos piezas con acabado pulido y satinado, mientras que en la parte trasera destacan los cuatro tubos de escape colocados en paralelo y en disposición horizontal.
De serie, el Aston Martin DBX GT equipa llantas forjadas de 22 pulgadas con acabado Satin Titanium Diamond Turned y neumáticos all season. La marca explica que esta combinación se ha elegido buscando reducir el ruido de rodadura y mejorar el confort. De forma opcional se puede optar por unas llantas forjadas de 23 pulgadas con neumáticos de verano.
En cuanto al interior, el SUV deportivo de Aston Martin presenta unos asientos de nuevo diseño con un acolchado específico, nuevos apoyos laterales y una capa de espuma viscoelástica de 10 mm en el cojín. En la zona trasera, la marca apuesta por dos asientos individuales (aunque sigue habiendo cinco plazas), combinados con reposacabezas y los refuerzos laterales de mayor tamaño y un techo panorámico de cristal.

La cabina de la versión GT del Aston Martin DBX está terminada en cuero semianilina con combinaciones de uno, dos o tres colores, acolchados, microperforaciones y bordados específicos. Este trabajo de tapicería requiere 691 metros de hilo, 3.297 perforaciones y más de cuatro horas y media de trabajo artesanal. A esto se suma un mayor aislamiento acústico, con modificaciones en la estructura y en el propio habitáculo para reducir la transmisión de ruido procedente de la carretera y el viento.
Un superdeportivo bajo la piel
Si bien Aston Martin ha apostado por un enfoque más lujoso y exclusivo que parece escapar del lado deportivo del DBX, el GT sigue equipando el motor V8 biturbo de 4.0 litros en su versión más prestacional. Desarrolla 727 CV de potencia con un par máximo de 900 Nm, cifras que le permiten pasar de 0 a 100 km/h en 3,3 segundos y una velocidad máxima de 310 km/h.
La transmisión que gestiona la potencia del motor es una caja de cambios automática de nueve velocidades con embrague húmedo multidisco y control shift-by-wire. Se combina con una caja de transferencia central activa controlada electrónicamente y un diferencial trasero electrónico de deslizamiento limitado. El conductor dispone de cuatro modos (GT, Sport, Sport+ e Individual) y un programa Terrain para conducción fuera del asfalto, así como un sistema de escape con válvulas activas.

El Aston Martin DBX GT dispone de suspensión neumática adaptativa y un sistema electrónico activo de control antibalanceo de 48 voltios. Además, los ingenieros de la marca han revisado la calibración de los amortiguadores y ha incorporado unas válvulas internas específicas capaces de gestionar mejor las pequeñas oscilaciones de alta frecuencia, filtrando vibraciones sobre firmes irregulares.
Para detener sus 2.245 kilos de peso, el DBX GT utiliza un sistema de frenos carbocerámicos ventilados y ranurados, con pinzas monobloque de aluminio de seis pistones en el eje delantero. También incorpora vectorización dinámica del par y Launch Control, además de una altura libre al suelo de 235 mm en la configuración de suspensión más elevada, capacidad para vadear hasta medio metro de agua y remolcar 2.700 kilos.
Aston Martin no renuncia a la tecnología y ha equipado la nueva versión GT del DBX con una pantalla táctil de 10,25 pulgadas y otra de 12,3 pulgadas para el cuadro de instrumentos digital, navegación conectada, control por voz natural, carga inalámbrica y un sistema de sonido con 14 altavoces, además de climatizador con tres zonas, cámara de 360 grados, asientos delanteros eléctricos regulables en 16 posiciones climatizados y con función memoria para las cuatro plazas.

