Si añorabas al AC Cobra, te puedes poner contento porque vuelve con un motor V8 y una receta de la vieja escuela: menos peso, más potencia

AC Cobra V8
AC Cobra V8

Uno de los mayores clásicos de la industria vuelve al mercado automovilístico por todo lo alto: motor V8 y 450 CV de potencia.

Para los entusiastas del automovilismo puro, pocos nombres evocan tanta nostalgia, respeto y descargas de adrenalina como el AC Cobra. Aquella mítica silueta de los años sesenta, nacida de la combinación del ligero chasis británico de AC Cars y los brutales motores V8 norteamericanos, reescribió las reglas de la velocidad y del sufrimiento al volante. Hoy, en pleno ecuador de la década de 2020, cuando la industria parece obsesionada con la electrificación total, las pantallas gigantescas y el aislamiento digital del conductor, el fabricante en activo más antiguo del Reino Unido da un golpe sobre la mesa. El AC Cobra está de vuelta, y lo hace fiel a su receta más sagrada: una relación peso-potencia salvaje, ligereza estructural y sensaciones de la vieja escuela.

A diferencia de las tradicionales siluetas descapotables que han dominado la historia del modelo, esta variante introduce un techo rígido esculpido magistralmente. Pero no se trata de un añadido improvisado para protegerse de la lluvia británica. Para justificar esta evolución estética y funcional, AC Cars ha viajado al pasado, inspirándose directamente en el bellísimo prototipo de carreras AC A98 de 1964, el famoso bólido con carrocería cerrada que compitió en las 24 Horas de Le Mans. 

El resultado es un coche que respeta las proporciones del Cobra de siempre pero proyecta una estampa mucho más musculosa, rematada por una aerodinámica trasera de tipo Kammtail (con un corte abrupto y limpio) que mejora la estabilidad a altas velocidades.El corazón de la bestia: V8 americano en dos niveles de furia

AC Cobra V8
AC Cobra V8

Bajo su sugerente capó alargado no hay espacio para baterías de iones de litio ni hibridaciones ligeras de compromiso ecológico. AC Cars mantiene el romance histórico intacto y aloja un imponente bloque de 5.0 litros V8 de origen Ford. Los clientes podrán configurar este motor en dos especificaciones radicalmente distintas pero igualmente emocionantes. La variante de acceso apuesta por la pureza atmosférica, entregando 450 CV de potencia y un par motor de 556 Nm, ideal para quienes buscan una entrega de potencia lineal, una respuesta inmediata al acelerador y el sonido clásico de un motor americano devorando revoluciones.

Para aquellos que consideren que la moderación es un pecado, la firma británica ofrece una versión sobrealimentada mediante un compresor volumétrico. Esta configuración eleva el rendimiento hasta unos 720 CV y un par máximo de 820 Nm. Con un peso total homologado que ronda los 1.600 kilogramos gracias al uso intensivo de fibra de carbono en sus paneles y en su chasis de aluminio, esta variante sobrealimentada es un auténtico cohete: es capaz de pulverizar el 0 a 100 km/h en apenas 3,4 segundos.

Fiel al espíritu purista, la marca mantiene disponible una caja de cambios manual de seis velocidades, un claro guiño a los conductores tradicionales que exigen una conexión física y total con la mecánica. No obstante, para quien busque la máxima efectividad en circuito o una conducción más desahogada en autopista, también se ofrece una avanzada transmisión automática de diez relaciones.Un Gran Turismo de verdad: Confort sin perder la esencia

A pesar de que las cifras de rendimiento sugieren un coche de carreras camuflado, AC Cars insiste en que el GT Coupe ha sido concebido desde el primer momento con el espíritu de un auténtico Gran Turismo. El habitáculo es notablemente más amplio que el de los agobiantes Cobra de antaño, permitiendo alojar cómodamente a conductores que superen el metro noventa de estatura. El interior es un despliegue de artesanía donde la tapicería de cuero de la más alta calidad convive con guiños retro y tecnología contemporánea: los clásicos relojes analógicos se combinan con pantallas digitales muy discretas, climatizador automático, navegación por satélite e incluso elevalunas eléctricos, lujos impensables en el espartano modelo original.

Esta joya artesanal, sin embargo, no estará al alcance de todos. Con un precio de salida que arranca en las 234.000 libras antes de impuestos para el modelo atmosférico y que supera con creces las 280.000 libras (unos 330.000 euros) una vez completada la factura de la versión sobrealimentada, se posiciona firmemente en el terreno de los superdeportivos de colección más exclusivos.

El plan estratégico de la compañía, liderada por David Conza, pasa por expandir de forma controlada su producción, invirtiendo en nuevas instalaciones para elevar su volumen desde las actuales 100 unidades artesanales anuales hasta un límite estricto de 1.000 coches al año entre toda su gama. Esto garantizará que el nuevo Cobra conserve la exclusividad, el mimo manufacturero y el valor de revalorización que sus acaudalados clientes exigen. 

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Alicia Pérez

Colaboradora

Colaboradora redacción motor Auto Bild España