El Mercedes A38 AMG era un deportivo con dos motores y 250 CV que se creó para los pilotos del equipo de Fórmula 1. Solo se hicieron cuatro

Mercedes A38 AMG
Mercedes A38 AMG

El Mercedes A38 AMG fue una versión deportiva del coche menos deportivo que la marca construyó en los 90. Tenía dos motores, 250 CV y fueron para los pilotos de su equipo de Fórmula 1.

El Mercedes A38 AMG fue la excepción que confirma la regla. Una versión brutal de un coche aburrido que estaba equipada con dos motores. Como recordarás, antes del año 2012 el Mercedes Clase A no era ese compacto de diseño juvenil y atrevido, con aires premium y versiones deportivas firmadas por Mercedes-AMG. En lugar de ello, era un vehículo urbano con tintes familiares que huía de cualquier ápice de deportividad.

En 1997, la firma de Stuttgart lanza su primera Clase A. Bajo el código interno W168, este pequeño monovolumen de apenas 3,6 metros de largo estaba diseñado para un público maduro, que necesitaba un coche práctico para el día a día, económico (dentro de los estándares de Mercedes-Benz) y con calidad a la altura de la marca premium alemana.

El utilitario antideportividad

Ese primer Clase A no contaba con versiones deportivas dentro de su gama mecánica. De hecho, la opción más prestacional que podías encontrar en el W168 era una unidad de gasolina de 2.1 litros y aspiración natural que ofrecía 140 CV de potencia y 205 Nm de par. Se llamaba A 210, completaba el 0 a 100 km/h en 8,2 segundos y era la única versión capaz de superar los 200 km/h de velocidad máxima (203 km/h, para ser precisos).

Como te decía más arriba, el primer Mercedes Clase A no fue diseñado para ofrecer un gran rendimiento. De hecho, su sucesor, el W169, que vio la luz en 2005, tampoco contaba con versiones firmadas por AMG. Sí que había un A200 turbo con un motor de 2.0 litros que rendía 193 CV de potencia, capaz de alcanzar los 228 km/h de velocidad máxima y un mejor 0 a 100 km/h, que completaba en 7,5 segundos.

Tuvimos que esperar hasta el año 2012 para que en la gama de motorizaciones del Clase A hubiera una versión con más de 200 CV de potencia, el A250 del W176, cuando la Clase A se convirtió en un coche compacto. Un año más tarde, en 2013, debutó el Mercedes-AMG A45, con un 2.0 litros turbo de 360 CV que, a partir de 2015, aumentaría su potencia hasta los 381 CV.

Y, de este modo tan radical, Mercedes pasó de comercializar un vehículo utilitario de menos de 4 metros a un compacto con versiones creadas en Affalterbach y potencias cercanas a los 400 CV. Esa cifra se superaría a partir de 2019, con el Clase A W177 y su versión A45 S de Mercedes-AMG, que rinde 421 CV de potencia. Esto lo convierte en uno de los compactos más potentes y veloces del mercado.

Si bien el primer Clase A de Mercedes no podía ni tan siquiera soñar con una versión con la mitad de potencia que el A45 S, sí que fue objeto de un curioso experimento que dio como resultado una de las versiones más locas y brutales construidas por la marca alemana sobre la base de un modelo sencillo, práctico y utilitario como el W168.

La excepción: Mercedes A38 AMG

Entre los años 1996 y 2001, Mika Häkkinen y David Coulthard eran los pilotos oficiales del equipo Mercedes de Fórmula 1. Ambos llevaban a cabo acciones de marketing para la marca, lo que llevó a la compañía a desarrollar y construir el Mercedes A38 AMG, una curiosa versión del primer Clase A equipada con dos motores.

Al frente de este proyecto se situó AMG. La división deportiva de Mercedes, que fue adquirida a través de una participación mayoritaria en 1999, tomó como base un Clase A W168 y le instaló dos motores de cuatro cilindros y 1.9 litros de aspiración natural, uno en la parte delantera y otro, como no podía ser de otra forma, en la zona posterior del chasis.

El A38, cuyo nombre proviene de sumar la cilindrada de sus dos motores (19 + 19 = 38), entregaba una potencia combinada de 250 CV y un par motor máximo de 360 Nm. Ambos propulsores eran controlados por una transmisión manual de cinco velocidades, lo que le permitía pasar de 0 a 100 km/h en 5,9 segundos y alcanzar los 230 km/h de velocidad máxima.

Mercedes A38 AMG
Mercedes A38 AMG

Tras desmentir la afirmación de que no hubo ninguna versión deportiva ni de más de 200 CV en los dos primeros Mercedes Clase A, el A38 era un vehículo con un peso de apenas 1.330 kilos, que también estaba equipado con un equipo de frenos procedente del E55 AMG, una suspensión rebajada en 10 mm respecto al modelo estándar y unas llantas de 18 pulgadas con neumáticos 225/35.

Y un A38 AMG, ¿tiene precio?

Del Mercedes A38 AMG solo se fabricaron cuatro unidades, dos de las cuales fueron entregadas en propiedad a Mika Häkkinen y David Coulthard y uno de ellos está en el Museo de Mercedes en Stuttgart, mientras que a las otras dos se les ha perdido la pista hasta la fecha. 

Lo cierto es que se puede considerar un modelo no de producción, lo que significa que nunca se vendió oficialmente y, al menos hasta el momento, no se ha conocido una venta pública.

Sin embargo, algunos informes han estudiado el caso y han llegado a la conclusión de que se podrían pedir entre 350.000 y 400.000 dólares por uno.

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Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España