Volkswagen quiso convertir el Golf en un superdeportivo de videojuego. Y por eso creó el GTI Roadster Vision Gran Turismo

En 2014, Volkswagen reinterpretó el Golf GTI como un superdeportivo roadster para la saga Gran Turismo de videojuegos y lo hizo realidad. Así era el GTI Roadster Vision Gran Turismo.
La realidad puede superar a la ficción y en ocasiones ambas se pueden llegar a mezclar. Eso es lo que sucedió en 2014, cuando Volkswagen convirtió su Golf GTI en un superdeportivo roadster de videojuego por los 15 años de Gran Turismo. Se llamó GTI Roadster Vision Gran Turismo y fue la estrella del festival de Wörthersee de 2014.
El evento anual centrado en el GTI se celebró durante años en Wörthersee y allí Volkswagen aprovechó para presentar varios concepts espectaculares. En 2007 se dio a conocer el GTI W12-650 que pudimos probar hace poco y en 2014 se desveló otra interpretación extrema inspirada en el Golf más deportivo, esta vez originado en una de las sagas de videojuegos más famosas.
Gran Turismo es uno de los grandes nombres del catálogo de PlayStation desde la primera consola, lanzada en la década de 1990. También es una saga con la que han crecido varias generaciones de amantes del motor, con siete entregas principales y algunos títulos complementarios, como las versiones Prologue, la variante de PSP y algunas solo vendidas en Japón.
En 2014 era el Gran Turismo 6 el último título de la saga y aquí se empezó a explotar la idea de los coches Vision Gran Turismo, que eran prototipos con licencias oficiales creados exclusivamente para el videojuego. La firma de Wolfsburgo fue una de las que fueron invitadas a crear uno de estos modelos, que debía estar orientado a la competición en cierto modo.
El coche llegó a GT6 como uno más del amplio catálogo de vehículos disponible, pero no se quedó ahí y se convirtió en un coche real que se desveló en Wörthersee, donde no pasó desapercibido. Recordaba a un Volkswagen Golf GTI, pero se trataba de un roadster con toques de coche de competición que llevaba su deportividad a otro nivel.
El diseño del GTI Roadster Vision Gran Turismo recordaba al del Design Vision GTI presentado en 2013, pero era un coche mucho más llamativo, especialmente en el tono 'Rojo Tornado' en el que se presentó (fue vinilado en color 'Verde Oscuro Metalizado' en honor al GTI Edition 50). Su apariencia exterior corrió cargo de varios diseñadores jóvenes de la marca alemana, quienes presentaron sus propuestas para ser posteriormente juzgadas por Klaus Bischoff, jefe de diseño de VW; y Kazunori Yamauchi, director de Polyphony Digital (la empresa desarrolladora de Gran Turismo).

Con 4.158 mm de largo, solo 1.090 mm de alto, 1.894 mm de ancho y 2.494 mm de batalla, sus medidas eran muy diferentes a las del compacto en el que se basaba. Además, se trataba de un roadster biplaza muy enfocado en contar con la mejor aerodinámica mediante elementos como el spoiler posterior, el splitter delantero y las agresivas taloneras.
Más allá de esto, llamaban la atención rasgos como las llantas de nuevo diseño de 20 pulgadas envueltas en neumáticos de diámetro 380 mm delante y 356 mm detrás, detalles como las insignias GTI iluminadas en el lateral y el aspecto general de la trasera. Era mucho más llamativa que el frontal, con elementos como un gran difusor de carbono, luces LED 3D, un paragolpes agresivo y unas salidas de escape centrales trapezoidales centrales.
En lo referido al interior del Volkswagen GTI Roadster Vision Gran Turismo, diseñado por Guillermo Mignot, todo era aún más espectacular. Estaba abierto y se accedía a él mediante unas puertas de mariposa. Dentro te encontrabas dos asientos separados entre sí tapizados en alcántara, un volante propio de un coche de carreras y una pantalla para el cuadro de instrumentos. Por supuesto, no faltaban materiales como la fibra de carbono para dar un aire más deportivo al habitáculo, algo que estaba apoyado por su mecánica.

Además de contar con una apariencia espectacular, montaba un motor V6 biturbo de 3 litros con 503 CV de potencia y 560 Nm de par. Se trataba de un bloque TSI que se acompañaba de un cambio DSG de siete velocidades y que enviaba la potencia a ambos ejes mediante el sistema de tracción integral 4MOTION. Esto, en un coche de apenas 1.420 kg.
Con esto, sobre el papel el GTI Roadster Vision Gran Turismo era capaz de pasar de 0 a 100 km/h en 3,6 segundos y de alcanzar una velocidad máxima de 309 km/h. Por supuesto, comprobarlo en el mundo real no era sencillo, ya que este era un concept único que no llegó a las calles, pero más de uno pudo simularlo desde la comodidad de su casa en Gran Turismo 6.

Sergio Ríos
Redactor
Sergio Ríos es Redactor de Auto Bild y Top Gear. Prueba todo tipo de coches, escribe artículos y graba contenido para redes sociales. Por un friki del motor, para los frikis del motor
