El colmo para los taxistas: este London Taxi cuesta 125.000 euros y es lo más en lujo

El modificador británico Project Kahn se ha encargado de transformar un taxi LEVC TX5 en otro que nada tiene que ver con los del servicio público londinense, sobre todo por su exclusividad, tanto por fuera como por dentro.
Siempre habrá inconformistas que busquen el glamour y el lujo sin límites, que no les sea suficiente un Bentley, un Rolls-Royce o un Aston Martin. Para todos ellos, la empresa británica Project Kahn ha modificado el London Taxi LEVC TX5 para convertirlo en la cima de la ostentación exacerbada a través de un coche al que no le falta detalle.
Se ha llamado Farelady TX y los ingenieros del preparador del Reino Unido sólo se han quedado con el esqueleto para rediseñarlo y darle un interior completamente nuevo. De esta forma, ya no tiene nada que ver con el vehículo primigenio que costaba 60.000 dólares (algo más de 57.000 euros).
Project Kahn sólo ha creado cinco unidades de este modelo y en la actualidad ha puesto dos a la venta, por lo que si estás interesado, sólo tienes que entrar en la web de la compañía y desembolsar unos generosos 125.000 dólares (alrededor de 119.000 euros). Si lo miras por la perspectiva económica, quizás se pueda considerar el colmo para los taxistas.
Uno de ellos es el tradicional taxi londinense que seguro que has visto alguna vez por la City, con su reconocible color negro con un interior de color naranja vibrante. El otro ejemplar es más llamativo porque se ha creado en color verde oscuro con un interior de cuero color arena.
Partiendo desde su exterior, vemos que en su frontal cuenta con una nueva parrilla negra agresiva y en su retaguardia ha variado respecto al original añadiéndole un fino alerón negro que sobresale del techo. Otros detalles en los que fijarse son las molduras negras mate alrededor de las luces traseras, los faldones laterales modificados y un juego de llantas de aleación forjadas.
Si comparamos el automóvil de origen y el que les ha quedado a los chicos de Kahn vemos que las diferencias exteriores son sutiles, pero relevantes, por lo que sus compradores pueden presumir de tener un modelo exclusivo y con tintes de coche familiar.
En cuanto a su habitáculo, nada tiene que ver con la sobriedad del tipo taxi de Londres. Se busca la ostentación y el lujo con con dos asientos deportivos que sustituyen al habitual asiento alargado en la parte trasera. Además, dice de esas butacas que han buscado la inspiración en un hiperdeportivo como es el Bugatti Chiron .
Luego hay delicatessen como que la consola central pueda combinarse con el color de los asientos o como que cuente con portavasos, con espacio de almacenamiento y puntos de carga USB. También se han optimizado las puertas para que el cliente tenga la opción de agregar el color de cuero que más le guste, así como molduras de madera.
Pero es probable que lo que más llame la atención sea cuando miras al techo y ves que se ha revestido evocando el diseño del cielo cuando es de noche, que ya instalan los Rolls-Royce. Con este artesonado se puede iluminar el vehículo con estrellas centelleantes en el cielo. A buen seguro que a los niños les encanta...
Por último, destacar que equipa un motor híbrido compuesto por uno de gasolina de 1.5 litros y otro eléctrico que generan 81 CV. Asimismo, ofrece una autonomía eléctrica de hasta 130 kilómetros. Quizás ese sea el punto débil, teniendo en cuenta el precio que se paga por él.
