Los motores de cinco cilindros reinaron hace décadas. Uno de los más fiables es el OM602, que brilló con luz propia en el G250D

Mercedes G250D con motor OM602.
Mercedes G250D con motor OM602.

Mercedes G250D con el motor OM603 es conocido por su extrema durabilidad y fiabilidad, característica de los diésel atmosféricos que usó la marca alemana en los 90.

Las siglas OM en Mercedes son una institución. Hacen referencia a los motores diésel y, a lo largo de la historia, hizo muchos, algunos muy reconocidos por su fiabilidad, como el motor OM603, con una única variación: el turbo. Hoy recordamos el Mercedes G250D con el motor OM603, en este caso, de cinco cilindros.

Por desgracia, la fiabilidad en los motores actuales ha caído en picado. Raro es el fabricante que no tenga algún defecto. También hay que decir que buena parte de la culpa la tienen las normativas de emisiones cada vez más exigentes que han obligado a instalar filtros de partículas, sistemas AdBlue, etc.

La consecuencia es que los motores cada vez duran menos. Lejos quedaron aquellos bloques que parecían rocas y podían acumular décadas de vida y cientos de miles de kilómetros, incluso, superar el millón y darle la vuelta al odómetro. Sólo con hacer un mantenimiento adecuado.

Uno de los motores que más echamos de menos es el OM602, el motor de cinco cilindros de Mercedes, considerado uno de los más fiables del mundo y que la marca de la estrella utilizó en muchos modelos, entre ellos, el Clase G.

El Mercedes G250D con el motor OM603 fue un ejemplo de fiabilidad y durabilidad

Mercedes G250D con motor OM602.
Mercedes G250D con motor OM602.

Los motores de cinco cilindros casi se han extinguido. Queda el que monta el Grupo VAG en el Audi RS 3 y en el Cupra Formentor VZ. Pero antaño proliferó este tipo de mecánica por su buen rendimiento y equilibrio entre sonoridad, prestaciones y consumos.

El que nos ocupa aquí, el OM602, fue el sucesor de la familia OM617, también legendaria, que montaron, entre otros, el mítico Mercedes W123, en su versión 300d.

El OM602 es un motor diésel de cinco cilindros que utilizó la marca alemana durante casi dos décadas, desde 1985 hasta 2002, antes de que fuera reemplazado por el OM605 de cuatro válvulas y, posteriormente, los motores OM612 y OM647, con turbocompresor e inyección directa common-rail.

El motor OM602 se considera uno de los más fiables jamás fabricados. De hecho, no es difícil encontrar unidades que superan los 800.000 kilómetros y algunas con hasta millón y medio de kilómetros.

El Mercedes G250D con el motor OM603 fue uno de los más destacados. El bloque de cinco cilindros tenía una cilindrada de 2.497 centímetros cúbicos (2.5 litros) y estaba disponible tanto en versión atmosférica como con turbocompresor con dos válvulas por cilindro.

La versión de aspiración natural entregaba 90 CV, que pueden parecer pocos, pero no movían mal al Clase G en superficies exigentes.

Los árboles de levas y la bomba de inyección se accionaban por una cadena doble que partía del cigüeñal, mientras que una cadena independiente de una sola fila accionaba la bomba de aceite.

El Mercedes G250D con el motor OM602 tenía inyección indirecta de combustible y utilizaba una bomba de inyección en línea Bosch PES, con regulador mecánico y control de parada operado por vacío.

La bomba se lubricaba mediante una conexión a la circulación de aceite del motor y la bomba de elevación de combustible estaba montada en el lateral de la bomba de inyección.

Algunas versiones posteriores de la unidad de 2.9 litros utilizaban una bomba de inyección de distribuidor rotativo estilo Bosch VE con control electrónico y tenían una cámara de combustión completamente diferente, ya que utilizaban inyección directa.

Para realizar el precalentamiento, el motor incluía unas bujías incandescentes con control automático del tiempo de precalentamiento.

Otras aplicaciones del motor OM602

Mercedes montó el motor OM602 en una gran variedad de modelos, desde el W201 (versiones 190 D y 250 D) hasta furgonetas y vehículos comerciales, pasando por el Clase E de las generaciones W124 y W210.

El arco de potencia oscilaba entre los 90 CV de la versión atmosférica que hemos visto en el Mercedes G250D (pero también en el mítico 190D, por ejemplo), hasta los 129 CV del turbodiésel en el Clase E W210 y se combinaba con un cambio manual o automático, según versiones, y siempre con cinco relaciones.

Pero el motor OM602 no sólo se utilizó en modelos de la marca alemana. También estuvo presente en todoterrenos de la coreana SsangYong, como el Musso, el Korando y Rexton.

Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España