A principios de los 2000 Hyundai quiso venderte un Mercedes. Fue un fracaso, pero hoy es la manera más fácil de tener un coche con motor V6

En la década de los 2000, llegó la cuarta generación del Hyundai Grandeur, una berlina distinguida, con un enfoque premium y equipada con un motor V6. A España llegó la versión diésel.
Hyundai aterrizó en España en los 90 y, poco a poco, se hizo con un hueco entre los fabricantes generalistas. Aunque siempre se ha centrado en vehículos prácticos y funcionales, de vez en cuando nos regaló productos más emocionales, como el Hyundai Genesis Coupé e, incluso, berlinas más aspiracionales, como el Hyundai Grandeur.
A lo mejor no te suena este modelo, ya que tuvo una presencia muy discreta en España. Sus mercados fueron, principalmente, el norteamericano y algunos de Asia y Oriente Próximo, como Arabia Saudí, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos, además de Corea del Sur, claro está.
Sin embargo, el Hyundai Grandeur representaba una propuesta con la que el fabricante coreano quería arrebatar algunas ventas a las marcas premium, como Mercedes.
Para ello, ofrecía una berlina con un enfoque más lujoso, un diseño sobrio y elegante, mejores acabados y un equipamiento más completo, acompañada de una mecánica más prestacional.
Hyundai Grandeur, un sedán de lujo al estilo coreano
Las marcas generalistas siempre han intentado adentrarse en el segmento de las berlinas grandes y premium, una categoría que siempre ha pertenecido a marcas como Mercedes, BMW, Audi, Jaguar o Lexus.
Pero, cuando las berlinas eran populares, había una batalla feroz entre muchos otros fabricantes generalistas y no tanto, como Alfa Romeo, Lancia, Saab, Volvo, Volkswagen, Renault, Peugeot, Citroën y muchas otras.
Lo mismo se puede decir de las firmas asiáticas, especialmente, las japonesas y coreanas. Toyota, Honda, Mitsubishi… muchas han desarrollado grandes sedanes, en muchos casos con el mercado estadounidense en el punto de mira.
Hyundai quiso hace lo mismo y, por eso, presentó el Grandeur en 1986. Fue la primera generación de esta berlina, luego llegaron seis más hasta la actualidad.
El primer Grandeur llegó hace ahora justo 40 años y se comercializó hasta 1991. Compartía desarrollo con Mitsubishi, de hecho, era el mismo coche que el Mitsubishi Debonair, y montaba un motor de cuatro cilindros y 2.0 litros de la marca japonesa. Luego añadió otro de 2.4 litros y un V6 de 3.0 litros.
En 1992, hizo acto de presencia la segunda generación, que seguía siendo un Debonair con logo de Hyundai con motores de cuatro cilindros de 2.0 y 2.4 litros y dos V6 de 2.5 y 3.5 litros.
Esta segunda entrega estuvo a la venta hasta 2001, cuando apareció la tercera, que ya pasó a llamarse XG en Estados Unidos. Compartía desarrollo con otros modelos de Hyundai y Kia y empleaba motores de cuatro y seis cilindros, de 2.5 a 3.5 litros de cilindrada.
Cuarta generación

En 2006 llegó la cuarta generación del Hyundai Grandeur, construido sobre la misma plataforma del Santa Fe y el Magentis. Esta fue la edición más interesante del sedán coreano, porque es la que más se aproximaba a lo que se entiende por un coche premium.
Conocido también como Azera en otros mercados, el Grandeur IV medía 4,89 metros de largo, 1,86 metros de ancho y 1,49 metros de alto, con una distancia entre ejes de 2,78 metros.
Presentaba un diseño sobrio y elegante, en línea como las generaciones precedentes, pero con un toque de modernidad propia de mediados de los 2000. El interior presentaba un aspecto que recuerda al de los Mercedes de la misma época, salvando las distancias.

El salpicadero tenía un diseño sencillo, con una consola central en el centro con botones y una pequeña pantalla para la radio (todavía no se había producido la invasión de las pantallas táctiles).
En la parte superior, un listón de madera recorría de un extremo a otro y se prolongaba por los paneles de las puertas. El volante tenía un diseño de cuatro radios con mandos multifunción y secciones de madera en el aro.
En general, el ambiente en el interior era muy acogedor, con unos cómodos asientos tapizados en piel de verdad y mucho espacio para los pasajeros. De hecho, el Grandeur presumía de ofrecer más espacio para las piernas que el BMW Serie 7.
Un motor V6 de 3.8 litros y 266 CV

La gama de motores del Hyundai Grandeus estaba conformada por un bloque de cuatro cilindros y 2.4 litros con 177 CV que hacía de acceso a la gama. Después, había un V6 de 2.7 litros con 200 CV, otro de 3.3 litros y 235 CV y completaba la oferta un nuevo Lambda V6 de 3.8 litros con 266 CV.
También hubo una versión diésel que fue la que se vendió en España. Contaba con un motor de cuatro cilindros turbodiésel de 2.2 litros CRDi y 150 CV, con turbocompresor de geometría variable e inyección directa con alimentación por common-rail.
Todas las versiones se asociaban a una transmisión automática de cinco velocidades con selección manual de marchas Shiftronic, que enviaban la potencia a las ruedas delanteras.
Con esta configuración, el Grandeur aceleraba de 0 a 100 km/h en 6,2 segundos con el V6 más potente y alcanzaba los 252 km/h. Asimismo, homologaba un consumo de 12,4 litros/100 km en ciudad y 8,4 litros en carretera.

En función del acabado, el equipamiento incluía elementos como llantas de aleación de 17 pulgadas, asientos delanteros calefactables, tapicería de cuero, un parasol eléctrico en la luneta trasera, un sistema de audio mejorado con diez altavoces y un cambiador de seis CD, techo solar eléctrico, volante telescópico y limpiaparabrisas con sensor de lluvia.
El Hyundai Grandeur fue un fracaso comercial. En España tenía un precio de 32.400 euros cuando llegó al mercado en 2008 con el motor diésel. Un BMW 320d costaba ese mismo año 35.000 euros, aunque no tan equipado de serie como el coreano. Además, coincidió con el inicio del declive de las berlinas.
Hoy es muy difícil encontrar unidades del Hyundai Grandeur en el mercado de segunda mano, pero hay algunas por poco más de 4.000 euros en países de Europa, con el motor V6 de 3.3 litros.
