La propia Rolls-Royce lo confirma: sus clientes prefieren un buen V12 a un coche eléctrico

Rolls-Royce no quiere coches eléctricos.
Rolls-Royce no quiere coches eléctricos.

Rolls-Royce ha dejado claro que los motores V12 aún tienen una larga vida por delante, los conductores no quieren una flota de coches eléctricos.

No hay ninguna duda entre los conductores de Rolls-Royce, los motores V12 siguen siendo sus favoritos. Los compradores han dejado claro que no quieren más coches eléctricos, y la marca lo confirma.

Rolls-Royce prometió un futuro coche eléctrico prácticamente silencioso, pero ha chocado con las preferencias de los conductores. La mayoría de sus compradores prefieren un motor V12 menos ruidoso bajo un capó más grande.

Adiós a los planes de Rolls-Royce

La marca británica ha abandonado su plan de electrificar toda su flota para 2030, aseguran que estos modelos no tienen la demanda esperada. Rolls-Royce seguirá fabricando coches de gasolina durante la próxima década.

El fabricante ha escuchado a los conductores, que están dispuestos a pagar hasta 500.000 euros por un coche de lujo con motor de gasolina. Chris Brownridge, CEO de la marca, confirma que los propios compradores decidirán el futuro de Rolls-Royce.

“Por cada cliente que adora un vehículo eléctrico, hay otro que no. Reconocemos que algunos clientes prefieren un motor V12. El V12 forma parte de nuestra historia”, comenta Brownridge en una entrevista para The Times.

Los coches eléctricos no han tenido la acogida esperada entre los compradores de la marca, así que han decidido dar un volantazo a tiempo. Los compradores de Rolls-Royce no buscan un récord de autonomía o velocidad, sino la experiencia de conducción que ofrece un motor de combustión.

Rolls-Royce se enfrenta a la regulación

Rolls-Royce Spectre Black Badge
Rolls-Royce Spectre Black BadgeJohn Wycherley

Algunos conductores prefieren el silencio de un motor eléctrico, pero muchos apuestan por el ruido de un V12. Los propietarios de hiperdeportivos valorados en decenas de miles de euros se decantan por la segunda opción.

Desde Rolls-Royce son conscientes de que se trata de una decisión arriesgada. Los motores de combustión tienen los días contados en la Unión Europea, pero la marca pretende alargarlos dentro de su flota lo máximo posible.

El aplazamiento de la prohibición a la venta de motores de combustión hasta 2035 ha supuesto una oportunidad de oro. La marca británica tiene más tiempo para convencer a sus compradores millonarios de que un coche eléctrico merece la pena.

Rolls-Royce fabrica coches bajo pedido, así que tiene aún más flexibilidad que marcas como Renault o Volkswagen con una producción en masa. El fabricante tiene más margen para adaptarse a las necesidades reales de los clientes, no espera realizar un cambio brusco a los eléctricos.

Esta decisión se suma a la de una larga lista de marcas de lujo que han dado marcha atrás en su apuesta total por los eléctricos, entre ellas Bentley, Aston Martin y Lamborghini.