Tesla, BMW y las marcas chinas aúnan fuerzas para apelar por los arenceles de la UE

La empresa de Elon Musk y el gigante alemán recurrirán ante el Tribunal de Justicia de la UE junto a la demanda de los fabricantes chinos SAIC, BYD Y Geely.
Los aranceles que impuso la Unión Europea a los fabricantes chinos tiene un nuevo capítulo. Recordemos que Bruselas justificó la adopción de estos tributos adicionales afirmando que esos fabricantes se benefician de subsidios indebidos. Y eso ocurrió en octubre del año pasado.
Fue entonces cuando Mercedes, BMW y Volkswagen pidieron al Ejecutivo comunitario que rebajase tensiones para evitar una gran guerra comercial. Pero esa clemencia quedó en saco roto. Desde el Parlamento Europeo existe voluntad de cancelar estos tributos en caso de que se alcance un acuerdo negociado con China para resolver la situación.
Entretanto, hay dos nuevos actores en esta serie que quieren unir sus fuerzas a las marcas chinas. Ellos son Tesla y BMW, que harán fuerza junto a las chinas BYD, Geely (Volvo, Polestar, Lynk & Co y Lotus) y SAIC (MG) para apelar ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea contra los aranceles a los vehículos eléctricos fabricados en China.
Todas ellas impugnaron los aranceles de la UE ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) en Luxemburgo. Y justo en el límite del plazo establecido para ello, se les ha unido BMW y Tesla. Aun así, este recurso podría tardar en resolverse hasta 18 meses.
Ahora mismo, los aranceles adicionales que ha implantado Europa para el grupo automotor SAIC fueron fijados en 35,3 %, al tiempo que el BYD tendría aranceles del 17 % y el Geely el 18,8 %.
Y tú dirás, ¿por qué hacen eso? ¿Qué tienen que ver ellos en esa historia? Fácil. La compañía de Elon Musk y el histórico sello alemán poseen líneas de producción en China, donde la Comisión Europea se ha puesto dura con el tema de la contribución para los coches eléctricos que arriban desde el país asiático.
Y eso que la tarifa para Tesla se fijó en el 7,8 por ciento, más baja que la de todos sus competidores, pero hete aquí que Musk está a la gresca con la UE porque la Comisión Europea ha intensificado una investigación sobre si X, la plataforma de redes sociales de Musk, puede haber violado regulaciones relacionadas con la gestión de riesgos, moderación de contenidos y transparencia publicitaria.
En el caso de la aparición de BMW obedede a que produce en China modelos como el Mini Cooper eléctrico y el Mini Aceman, teniendo que pagar un arancel del 20,7 %.
Se está creando una gran inquietud entre los fabricantes chinos, que están tanteando alternativas para sortear los tributos de la UE, como la construcción de plantas en suelo europeo. De hecho, BYD ya planea una fábrica en Hungría, y Geely considera Polonia como una opción. Además, tienen en marcha unas siete Gigafábricas de baterías en desarrollo en Europa.
El resultado de todo ello podría ser que el poder que tiene China sobre la cadena de suministro eléctrica continúe incrementándose mientras adelanta sin remisión a las marcas europeas, que quedan relegados a una posición menos trascendente.
A todo esto hay que agregar que por los precios de los coches eléctricos suben por esas tasas chocan ahora con la falta de ayudas a la compra. Estos dos factores podrían provocar que se atascara (o se frenara) la adopción de vehículos eléctricos, con lo que la transición que Bruselas busca imponer activamente se vería seriamente afectada.