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Opinión: ¿Es demasiado peligroso el Chevrolet Camaro ZL1 1LE para Europa?

¿No somos lo suficientemente hábiles? ¿O son nuestras carreteras? Imposible, teniendo las autobahns...

Imagen de perfil de Noemí Alonso

Cuando probamos el Chevrolet Camaro ZL1 1LE ya te dijimos lo que nos había parecido: simplemente brutal. Pero hete aquí que no vamos a verlo en Europa. La marca desapareció hace un tiempo del Viejo Continente, donde sólo se venden ahora mismo el Corvette y el Camaro ‘normal’. ¿Por qué no se puede comercializar en nuestro territorio la versión más extrema de este ‘muscle car’?

Abrir la puerta a las especulaciones traería consigo razones como que Europa no está por la labor de hacer caso a un coche así de radical, con tal cantidad de potencia y con una forma de entregarla sencillamente exagerada. Piénsalo: no es que vayamos a poder aprovecharlo, precisamente, en la mayoría de las carreteras comunitarias (o extracomunitarias). En las manos inapropiadas, sería potencialmente peligroso. Como cualquier otro vehículo, en realidad. Pero si nos rendimos a la evidencia, lo cierto es que los muscle cars nunca han tenido un éxito de locos por estos lares. De hecho, el afamado Ford Mustang se ha ido suavizando con las generaciones… y fue una de las más dóciles las que, al fin, dio el salto y se plantó sobre nuestro asfalto. Para nuestro regocijo, por cierto.

¿Significa eso que deberíamos esperar un Chevrolet Camaro ZL1 1LE ‘dulcificado’ para verlo aquí? ¿No somos dignos de esta generación, que curiosamente ha disfrutado de la gloria en Nürburgring (Alemania, Europa), destrozando todos los récords? No es eso. En Motor Trend han dado con la clave y es mucho más sencilla que una teoría de la conspiración contra los petrolheads europeos: es culpa de la aerodinámica. Sus formas son tan radicales que este Camaro no cumple con la legislación sobre la protección de los peatones en caso de atropello. Mira esa parrilla delantera enorme y, sobre todo, los apéndices con los que se aumenta el apoyo a altas velocidades. Son tan masivos que su homologación en el Viejo Continente es imposible. Así que desde aquí apuntamos una solución: traerlo única y exclusivamente para su uso en pista. Al menos, que los ricos se diviertan con las tandas en circuito más salvajes que van a vivir en su vida…

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