Por esto no puedes robar el Espíritu del Éxtasis de Rolls Royce

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Ningún adorno en el capó de un coche tiene un tufillo tan rancio como el Espíritu del Éxtasis de Rolls Royce, hemos de decir. Pero, a la vez, tampoco hay ninguno más reconocible, buscado, exclusivo, caro o preciado, aclaran en carscoops.com.

El emblema de Rolls-Royce ha firmado la carrocería de cada unidad desde 1920 (bueno, tampoco hay tantas). Normalmente, está realizado en acero inoxidable pulido, pero puede aparecer chapado en oro de 24 quilates o encargase en cristal si así lo solicita su propietario. Se han llegado a pagar hasta 9.000 euros por algunos de ellos, así que, como entenderás, son un objeto muy codiciado para los amigos de lo ajeno.

La automovilística británica lo sabe, qué duda cabe, por lo que ha dotado a su Espíritu del Éxtasis de un mecanismo de defensa muy particular (así, ninguno de los propietarios de estos coches tendrá que enfrentarse a la amenaza de ser paseado sin la estatuilla en el capó). Desde 2003, año de lanzamiento del Rolls-Royce Phantom, la marca monta este adorno legendario sobre un mecanismo de muelles. Si el emblema es golpeado en cualquier dirección, se esconde tras el radiador, haciendo que su robo sea virtualmente imposible. Sácalo de ahí si te atreves, colega.

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Además, los conductores de un Rolls (léase chófer, pues su dueño está cómodamente instalado en las plazas traseras, en su mundo de color y fantasía) pueden bajar y volver a subir el Espíritu del Éxtasis mediante un botón que hay en el habitáculo, asegurándose de que la estatuilla no acaba en las manos equivocadas. Nos encanta la idea. ¿Y esperaron a 2003 para llevarla a cabo?

 

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