Motor V8 de 8,2 litros y 193 CV: en Cadillac se quedaron a gusto...

RM Sotheby's

Es uno de los motores V8 más icónicos de todos los tiempos, pero no fue por su potencia. Precisamente todo lo contrario, pese a sus 8,2 litros de cubicaje.

No es una broma, aunque internet está lleno de memes al respecto. Los ingenieros de Cadillac salieron un día de sus oficinas y se fueron a dormir tranquilos después de lanzar al mercado un coche de lujo con un motor V8 de 193 CV de potencia.

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Vale, fue en 1974 y quizá pienses: "Eran otros tiempos, seguro que hicieron el máximo que pudieron". Hasta que te das cuenta de que se trataba de un motor V8 de 8,2 litros capaz de consumir cerca de 20 litros a los 100 kilómetros con la conducción más ecológica posible. ¿Cómo sucedió algo así?

La crisis del petróleo, el auge de las normativas de emisiones y abaratamiento de costes

Todo tiene un motivo, y entre principios de la década de los 70' y 1974 hubo un enorme cambio a nivel de motores. Sobre todo en Estados Unidos, un país al que tradicionalmente le daba bastante igual cuáles eran los consumos de combustible de sus coches. La gasolina abundaba y era extremadamente barata.

Sin embargo, surgió la Crisis del Petróleo, que afectó sobremanera al país norteamericano. Habían duplicado su consumo de petróleo entre 1945 y 1974, y usaban un 33% de la energía mundial. Tanto a nivel industrial como doméstico. Y ese petróleo provenía principalmente de Oriente Medio, cuyas naciones productoras se aliaron para controlar el precio del barril.

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El precio prácticamente se duplicó, aumentaron los costes de suministros y se produjo una recesión global que afectó tanto a los fabricantes como los clientes o las gasolineras. Ahora, era momento de hacer motores baratos y con consumos inferiores. Pero invertir en desarrollo era enormemente arriesgado...

¿Qué podía hacerse entonces? Pues usar motores como el V8 472, modificarlo para prescindir al máximo de mecanismos complicados que redujeran sus mantenimientos y limitar la potencia para minimizar el gasto en gasolina de los clientes. 

Y a raíz de este hecho, en los 70' hubo motores de General Motors (con marcas como Cadillac o Chevrolet), de Ford (que poseía otras marcas como Lincoln) o Chrysler con cubicajes superiores a los 5,0 litros que producían potencias de entre 120 y 200 CV aproximadamente. Al menos en las gamas bajas, ya que siempre hubo modelos de más fuerza como el Cadillac Coupé De Ville de 375 CV.

Otro ejemplo fue el Cadillac ElDorado V8 de 425 pulgadas cúbicas (7,0 litros) con 180 CV, que se vendió en la serie de 1977. Un bólido que tardaba más de 10 segundos en acelerar de 0 a 100 km/h pese a su colosal motor, que rara vez subía de las 2.500 rpm salvo en carretera abierta. ¿Quizá algo decepcionante?

Lo cierto es que fueron tiempos difíciles y gracias a aquellas medidas de los ingenieros, sobrevivieron muchas marcas americanas a la crisis. Y ahora, muchos de esos vehículos se han convertido en auténticos coches clásicos. De paseo, eso sí...

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