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Los 9 peores pilotos de pago de la F1: ¡qué ruina!

Enséñame la pasta.

Imagen de perfil de Javier Prieto
Los peores pilotos de pago de F1

Ahora que el padre de Lance Stroll ha comprado Force India, te hablamos de los peores pilotos de pago en la F1. ¿Pillas la sutil indirecta? Pues eso.

Vamos a hacer un repaso por las figuras de los llamados originariamente pay driver o gentleman driver. Se trata de corredores que llegaron a la Fórmula 1 con las manos llenas de dinero y, en muchos casos, vacías de talento.

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La mayor virtud de estos personajes residía -y reside, ¿verdad Lance?- en sus abultadas cuentas bancarias, capaces de persuadir a los jefes de equipo más duros. 

Muchos de ellos compraron a golpe de talonarip los asientos de los peores coches de F1, pertenecientes, ¡cómo no! a los peores equipos en la Historia de la F1 . Todo es posible con tal de hacer realidad un sueño... y de mostras sus habilidades.

Una aclaración antes de comenzar. Como la lista de los peores pilotos de pago en la F1 resultaba interminable, nos hemos ceñido a los casos más relevantes. Al resto de héroes, les pedimos disculpas por no aparecen en este particular Olimpo de la Categoría Reina.

 

Giovanni Lavaggi, un piloto muy 'noble'

Arrancamos el ranking de los peores pilotos de pago en la F1 con toda una institución... casi anónima. Nos referimos a Giovanni Lavaggi, un noble italiano que tenía el dinero por castigo. Aburrido del día a día, el aristócrata compró 5 participaciones a bordo del Minardi M195B en 1995 y otras tantas con el Pacific PR02 de 1996 como quien adquiere un par de decimos de lotería.

 

 

Entre trompos y averías tocó techo en el GP de Hungría de 1996 donde llegó el 10°. De la docena de actuaciones, saltó a la pista en 7 de ellas sin sumar puntos, claro. Johathan Palmer -padre de Jolyon- dijo de él que era "desesperantemente lento". De hecho, siempre se mantuvo (muy) alejado de los cronos de sus compañeros y demasiado próximo al desastre. A propósito del amigo Lavaggi, vive en Mónaco y es bastante majete. 

 

Ricardo Rosset, un brasileño forrado

Continuamos en los míticos años 90, época contemporánea dorada para los peores pilotos de pago en la F1. Por extraño que parezca, Sao Paulo, la tierra de Ayrton Senna, nos legó otro de los grandes ídolos en la crematística materia. Las toneladas de reales brasileños -moneda de la nación sudamericana- que invirtió Ricardo Rosset, unidas a su nacionalidad, le abrieron las puertas del Gran Circo. 

 

 

La escudería Footwoork Hart tuvo la suerte pecuniaria y la desgracia deportiva de contar con el paulista durante 1996. Tras un año sabático, en 1998 invirtió sus millones y talento en conducir a lo largo de seis citas el Tyrrell 026.

Como ya se había divertido y despilfarrado bastante, colgó el mono después de 27 Grandes Premios. Concretamente, nos dijo adiós en la prueba de Luxemburgo 1998. Bien hecho, Ricardo. 

 

Pedro Diniz, una estrella a su manera

En este peculiar ranking de los peores pilotos de pago en la F1 no nos podíamos olvidar del gran Pedro Diniz. El fenómeno brasileño disputó 98 Grandes Premios en los que, evidentemente, jamás se subió al podio. Eso sí, sumó una docena de puntos. Gracias a su fortuna -en el amplio sentido del vocablo- le sufrieron durante seis cursos en los equipos Ligier, Forti, Sauber y Arrows.

 

 

Se estrenó en el GP de Brasil de 1995 y se fue a disfrutar de la vida tras el GP de Malasia de 2000. Nos dejó una buena colección de donuts y otros errores.

A pesar de esa casi centenaria participación, no pasó de dos quintos puestos en Luxemburgo 1997 y Bélgica 1998, ambos con Arrows. No obstante, es uno de los pocos corredores que compró un asiento y sí movió el casillero. Toda una gesta.

 

Alex Yoong, el primer malayo

Con la llegada del Siglo XXI una hornada de nuevas promesas pugnaron por acceder al club los peores pilotos de pago en la F1. Uno de sus máximos exponentes de él se llama Alex Yoong. El de Kuala Lumpur ostenta el honor de ser el primer corredor malayo que ha competido en la Categoría Reina.

Lo consiguió gracias al respaldo económico de Magnum Corporacion, una empresa estatal de su país. En el plano deportivo, poco más se puede decir de él. Se estrenó en el GP de Italia de 2001 con un trompo genial a bordo del Minardi PS01. 

 

 

Esa temporada solo disputó otras dos pruebas más con la formación italiana. Repitió al año siguiente con el mismo equipo hasta que en el GP de Japón 2002 le despidieron. Un milagroso séptimo puesto en el GP de Australia 2002 fue lo más destacable del amigo Alex. En tres ocasiones no obtuvo el tiempo mínimo para clasificarse. Nunca más se supo de él. 

 

Yuji Ide, un rookie treinteañero

Yuji Ide llegó a la Categoría Reina con 31 añazos, todo un récord de edad, gracias al respaldo monetario japonés. De hecho, en 2006 recaló en el equipo nipón Super Aguri donde dio la razón a sus detractores.

 

 

Sensiblemente más lento que su compi y paisano Takuma Sato, solo disputó 4 carreras. Por suerte, le revocaron la Súper Licencia tras protagonizar un incidente con Christan Albers en el GP de San Marino de 2006. Hasta hoy. 

 

Haryanto, un indonesio fugaz

Rio Haryanto le quitó el asiento a nuestro Roberto Merhi -el gran Teto- en Manor en 2016. Pero esto no se debió a su velocidad en el asfalto, sino fuera de él. Aportó 15 millones de dólares de la petrolera Petarmina y de su Gobierno Indonesio.

Con el Manor RT05 participó en 12 carreras, terminando 17º en el GP de Baréin como mejor resultado. Cuando le cortaron el chorro financiero, se jubiló. ¡Qué despilfarro! No. No hemos querido mostrar ninguna imagen de él.

 

Pastor 'Maldonator'

Para cerrar este ranking de los peores pilotos de pago en la F1, no podíamos olvidarnos de uno de sus más ilustres representantes. Se trata del venezolano Pastor Maldonado, el amigo de los desguaces y temor de los rivales.

A pesar de hacerse famoso por sus piñazos y tropelías en la pista, no se puede decir que fuera lento. Para nada. De hecho, protagonizó la que hasta hoy es la última victoria de Williams.

 

 

Pues si, lo bordó en el GP de España de 2012 a lomos del FW34. Y desde luego, que este éxito le encumbra a los altares de su especie automovilística.

Vale, es cierto que la compañía estatal petrolífera de su país, PDVA, invirtió en él, dicen que unos 200 millones de dólares. Y que cuando dejó de regar con millones al paddock, le mandaron de regreso a Caracas. 

 

 

Debutó en el GP de Australia 2011  y dejó de provocar accidentes cinco cursos más adelante, en el GP de Abu Dabi de 2015. En total, disputó 95 carreras con Lotus y Williams, firmando un triunfo, un podio y una vuelta rápida. Pero nadie le recuerda por esos logros, sino por sus trastazos. ¡Qué crack!

 

Hans Heyer, El Breve

Por méritos propios, Hans Heyer está considerado uno de los míticos peores pilotos de pago en la F1. Gracias a un generoso patrocinador germano, participó -si se le puede llamar así- en el GP de Alemania de F1 de 1977. El talento del ídolo local era tal que consiguió no clasificarse entre los ¡24 mejores cronos! para correr el domingo.

 

 

Lo mejor de todo es que el joven rookie de 34 años se coló en la competición aprovechando el desconcierto de la salida. La transmisión de su Penske/ATS se escacharró en la novena vuelta.y aAsí acabó su subvencionada aventura en el Gran Circo. Uno de nuestros favoritos.

 

Inoue, El Emperador del Caos

Regresamos a los '90 para conocer las hazañas del autoproclamado como el peor piloto de F1 de la Historia. Taki Inoue se merece todo nuestro respeto en su especialidad. No hay duda de que era un artista -a su manera- del volante.

Porque, ¡ojito!, que lo del amigo nipón son palabras mayores. La capacidad de convencimiento de Inoue, inversamente proporcional a su talento en los circuitos, obró el milagro de subirle a un monoplaza de la Categoría Reina. 

 

 

Un incauto mecenas y paisano le permitió debutar en el GP de Japón de 1994 a lo grande. Ya en la sesión de clasificación a lomos de un Simtek-Ford S941, demostró sus grandes cualidades. Se quedó a 3,5 segundos de su compañero David Brabham, otro matao. Evidentemente, no acabó la carrera al estamparse contra otro rival.

Después del estreno triunfal ante sus paisanos, fichó por Footwoork-Hart. Con el modelo FA116 logró un récord imbatible. Inoue fue arrollado por el safety car en el GP de Mónaco 1995 y tres meses más tarde, atropellado por un coche de asistencia en el GP de Hungría 1995.

 

 

Gracias a esas señales del destino, pilló la indirecta y se marchó a sembrar el pánico en otras especialidades. Ay, cuantos millones de yenes tirados a la basura. Convertidos a dólares se habla de una inversión de unos 4,5 kilos. 

Por cierto, rodó una película desvelando los secretos de su estilo de pilotaje. ¡Con un par! Actualmente vive en Montecarlo donde asesora a jóvenes talentos orientales que quieran llegar al Gran Circo.

Bueno, esperamos que te hayan molado los peores pilotos de pago de la F1.

 

Imagen portada: Carl Nenzén Lovén vía Flickr en Wikimedia.

 

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