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Los 12 circuitos de F1 que más miedo dan a los pilotos

Hay trazados en los que todos los días del año es Halloween

Imagen de perfil de Javier Prieto
Los peores circuitos de F1

Como estamos en modo Halloween, hoy vamos a repasar los circuitos de F1 más peligrosos de la Historia. Se trata de una serie de trazados que con solo pronunciar su nombre, se te pone un nudo en el estómago. Por sus características -o mal fario- han sido escenario de múltiples accidentes y tragedias. Montañas rusas de asfalto en las que muchas veces la moneda salió 'cruz' para los pilotos. Arranca aquí nuestro tétrico paseo.

 

El siniestro Templo de la Velocidad

Hablar de los circuitos de F1 más peligrosos es hacerlo de Monza, el más rápido de todos los tiempos. Apenas seis años más tarde de su inauguración en 1922, fue escenario de una de las mayores desgracias que se recuerdan en un recinto deportivo. El Talbot de Emilio Materassi se estampó contra las gradas matando a 27 personas, incluyendo al propio competidor.

 

 

La misma suerte corrieron el italiano Alberto Ascari (1955), el alemán Wolfgang Von Trips (1961) y el sueco Ronnie Peterson (1978). En total unas 40 víctimas entre pilotos -más de 10- y espectadores se despidieron de este mundo en el asfalto lombardo.

 

 

Su temida curva Parabólica y la variante di Lesmo son sus puntos negros. Uno de los autódromos clásicos y más antiguos del mundial, el Templo de la Velocidad, también es de los más siniestros.

 

Spa, leyenda negra en las Ardenas

Spa está muy arriba en el ranking de los circuitos de F1 más peligrosos de todos los tiempos. El monstruoso recorrido de 4,5 km que unían las áreas de Malmedy, Stavelot y Francorchamps llegó a ser famoso por su voracidad entre los competidores.

 

 

Abrió su lista macabra en 1925 el británico Bill Hollowell. Ya en 1960 los corredores británicos Alan Stacey y Chris Bristow perecieron en la misma cita y con apenas 15 minutos de diferencia. Lo nunca visto. Por cierto, un día antes Sir Stirling Moss, se había fracturado las piernas.

 

 

Eau Rouge, la curva más famosa y seguramente más traicionera del calendario, ha provocado infinidad de siniestros. Por ejemplo, allí se han estampado Jackie Stewart (1966), Jacques Villeneuve y Ricardo Zonta (1999), y Kevin Magnussen (2016).

 

 

Algunas estadísticas aseguran que hasta ¡48 pilotos! de diversas disciplinas automovilísticas, dos de F1, habrían perecido en suelo belga. Pa-vo-ro-so. Su diseño con secciones muy rápidas y delicadas de trazar hacen de él una ruleta rusa.

 

Zolder, una 'pista de despegue'

Aunque solo fue la sede del GP de Bélgica F1 en diez ocasiones, Zolder está considerado uno de los circuitos de F1 más peligrosos. Sus constantes desniveles, sobre todo en el último sector, lo convertían en una pista literalmente de despegue para los monoplazas. 

 

 

Sí, en algunos puntos las cuatro ruedas de los bólidos perdían el contacto con el suelo. Por si esto fuera poco, en diversos tramos era realmente estrecho. Pasó tristemente a la Historia porque allí expiró el piloto canadense Gilles Villeneuve, durante la sesión de clasificación de 1978. Seis años más tarde desapareció para siempre del Gran Circo. 


Pescara, el peor trazado 

Para nosotros el Autódromo de Pescara (Italia) es el rey de los circuitos de F1 más peligrosos. No ha existido nada parecido, ni tan siquiera el viejo Nürburgring. El trazado compuesto por 25,8 km de baches y todo tipo de desniveles y peraltes lo convertían en una pista suicida. Allí solo se disputó el GP de Italia 1957, del que se ausentaron muchos equipos.

 

 

Como sería el nivel de riesgo de alto que incluso Ferrari prefirió perderse la prueba en su país y los posibles puntos, antes que tener que ir al funeral de alguno de sus corredores. Llamar circuito a aquel mortífero camino de cabras transalpino sería un insulto.

 

Indianápolis, tragedia americana

Posiblemente no hayas pensado en Indianapólis como uno de los circuitos de F1 más peligrosos. Sin embargo, en el Indianapolis Motor Speedway fallecieron 7 corredores entre 1950 y 1960 cuando las 500 Millas eran puntuables para el Mundial de F1. Las brutales velocidades medias y el peralte del mítico óvalo extendieron su leyenda oscura.

 

 

Silverstone, peligro a la británica

Silverstone, especialmente sus rapídisimas variantes como Maggotts-Becketts-Chapel, siempre han supuesto un desafío para los monoplazas y sus pilotos. Los óbitos de Harry Schell (1960), Bob Anderson (1967), Martin Brain (1970) y Dennis Welch (2014, en el Memorial Jasck Brabham) demostraron que el británico es uno de los circuitos de F1 más peligrosos.

 

 

Brads Hatch y Zandvoort

El asfalto británico de Brands Hatch (1961-1977) y el holandés de Zandvoort (1970- 2017, esta última en una cita de F1 clásicos) con tres fallecidos en cada uno de ellos, también se sitúan entre los circuitos de F1 más peligrosos de todos los tiempos.

 

 

Ímola: Tamburello y Senna

El brutal accidente de Gerhardd Berger en la curva de Tamburello en 1989, supuso un adelanto de la tragedia de 1994. Ímola siempre será recordado por la muerte de Senna.

 

 

Por fortuna, el GP de San marino que allí tenía lugar, en 2006 desapareció del calendario del Gran Circo.

 

 

Mónaco, el peligro glamuroso

A pesar de tratarse de un asfalto urbano donde se registra la menor velocidad media de toda la Categoría Reina, Mónaco es un territorio hostil para la integridad física. Como dijo en su momento Alain Prost: "Correr con lluvia en Monte Carlo es una locura".

 

 

Y nosotros añadiríamos que hacerlo en seco también lo es. La proximidad de las protecciones y la estrechez del circuito lo convierten en una ratonera mortal, como le sucedió al italiano Lorenzo Bandini en 1967. Los piñazos que en el Principado son habituales, hace unos años podían terminar con los coches en el mar. Así le sucedió en la zona del puerto a Alberto Ascari en 1955.

 

 

Hermanos Rodríguez, La Peraltada

En 1962, tres años después de su estreno, el trazado azteca se llevó la vida del ídolo local Ricardo Rodríguez. Sucedió en La Peraltada, una de las curvas más traicioneras que jamás han existido en el Gran Circo. Dicha sección suponía casi un billete para el más allá.

 

 

Ni el mítico Ayrton Senna se libró de su negativo influjo al estrellarse en ese giro a más de 200 km/h en 1992. Por cierto un año antes se había salido en otro punto del autódromo azteca.

 

 

Nürburgring, la bestia verde

Como no podía ser de otro modo, finalizamos el post con la bestia de los circuitos de F1 más peligrosos de todos los tiempos: el antiguo Nürburgring. Ante sus espantosas 'virtudes', Jackie Stewart lo bautizó como el Infierno Verde. Y el nombre le viene que ni pintado porque en su primigenia configuración de 22 km y 160 curvas campaba a sus anchas la señora de la guadaña. No había ni un solo centímetro que no fuera un peligro para los héroes del volante.

 

 

Los pilotos de la Categoría Reina Onofre Marimón (1954), Peter Collins (1958), Karel Godin de Beaufort (1964), John Taylor (1966) y Gerhard Mitter (1969) fueron engullidos por las fauces del monstruo teutón. Desde su creación en 1923, un total de 52 corredores de varias especialidades -5 de F1- expiraron en el regazo de Nürburgring. No obstante su leyenda negra se multiplicó por mil con el gravísimo piñazo de Niki Lauda en 1976.

 

 

Si después de leer los circuitos de F1 más peligrosos de la Historia, quieres más datos tétricos, mira la galería debajo de estas líneas. Es muy interesante.

Foto portada: Wikipedia (Mariamonete).

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