El BMW iX5 más potente tiene 578 CV y se queda a un pequeño paso de superar al X5 M Competition de 625 CV

BMW iX5 60 xDrive
BMW iX5 60 xDrive

BMW ha presentado la nueva generación del X5, con cinco versiones a elegir y entre las que destaca el BMW iX5 60 xDrive.

BMW ha lanzado el nuevo BMW X5 que, aunque pudiera creerse que sí, no forma parte de la nueva familia Neue Klasse de la marca bávara. Es lógico confundirse porque a nivel de diseño guarda cierto parecido con el BMW X3 y porque, aunque no tenga las bondades de la nueva plataforma de la casa, cuenta con una versión eléctrica, el BMW iX5, que casi le saca los colores al BMW X5 M Competition.

Con la nueva entrega del SUV medio (ronda los cinco metros de longitud), la marca ha apostado por una gama variada, con mecánicas de todo tipo: gasolina, diésel, híbrida enchufable, eléctrica y de hidrógeno. Sin embargo, por el momento las únicas que están a la venta son las dos primeras. A pesar de ello, la que ha generado más expectación (y cierto morbo) ha sido la de cero emisiones.

Como cabía esperar, se sitúa en la parte alta de la gama, pero no es la versión más potente del modelo.

El BMW iX5 60 xDrive emplea un sistema de propulsión conformado por dos motores eléctricos, uno delantero asíncrono de 249 CV y otro trasero síncrono de 329 CV, consiguiendo un rendimiento conjunto de 578 CV (425 kW) y 805 Nm. Con eso es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 4,6 segundos y de alcanzar una velocidad máxima de 210 km/h.

Por establecer una referencia, esto es lo que ofrecía el BMW X5 M Competition de la generación previa. En su caso no había ni rastro de electrificación y se confiaba exclusivamente en un motor 4.4 V8 de 625 CV de potencia y 750 Nm de par máximo, asociado a una caja de cambios automática de 8 velocidades y a un sistema de tracción integral. Este combo resultaba en una aceleración de 0 a 100 km/h en 3,8 segundos y una velocidad máxima de 250 km/h.

Lógicamente, el antiguo está por encima en prestaciones, pero es porque se trataba de la versión M. El nuevo iX5, que sobre el papel tiene un enfoque más racional, cumple un papel muy digno.

Cuenta con una batería enorme, de 141 kWh de capacidad y con una química de tipo NCM. Combinada con un consumo promedio WLTP de 23,9 – 20,1 kWh/100 km, homologa una autonomía de 645 – 845 kilómetros.

Es compatible con carga lenta en corriente alterna a 22 kW de potencia, con la que necesita 7 horas y media para recargarse por completo. En corriente continua soporta hasta 460 kW con la que en 10 minutos recupera 350 km de autonomía adicional y pasa del 10 al 80% en 23 minutos.

Son registros notables para un modelo que, a todas luces, no es pequeño. Tiene una longitud de 4.994 mm, una anchura de 2.000 mm y una altura de 1.742 mm; además de una distancia entre ejes de 3.035 mm. Esto le permite ofrecer un maletero con una capacidad de 650 litros que, abatiendo los asientos traseros, se pueden multiplicar hasta los 1.850 litros. Además, de manera complementaria el maletero delantero añade otros 53 litros.

Claro está, tamañas dimensiones sumadas a su naturaleza eléctrica hacen que sea un vehículo bastante pesado: 2.900 kg.

El resto de la gama mecánica del BMW X5 está formada por cuatro versiones electrificadas. La oferta arranca con el X5 40 xDrive, que equipa un motor de gasolina de seis cilindros en línea y 3,0 litros asistido por un sistema de hibridación ligera. Desarrolla 400 CV y 580 Nm de par, mientras que el motor eléctrico aporta 18 CV y 200 Nm.

La alternativa diésel corresponde al X5 40d xDrive, que también recurre a un bloque de seis cilindros en línea y 3,0 litros. En este caso entrega 286 CV y 650 Nm de par, aunque el sistema de hibridación ligera incorpora una función Boost que incrementa temporalmente la potencia hasta los 313 CV y el par máximo hasta los 670 Nm.

Por encima de ambas se sitúa el X5 50e xDrive, la primera variante híbrida enchufable de la gama. Combina un motor de gasolina de seis cilindros y 313 CV con otro eléctrico de 197 CV, alimentado por una batería de 22,1 kWh de capacidad bruta (18,7 kWh útiles). Esta permite homologar una autonomía eléctrica de hasta 102 km y admite recargas en corriente alterna de hasta 11 kW.

Por último está el X5 M60e xDrive, que mantiene el mismo sistema eléctrico del 50e, pero sustituye el propulsor de gasolina por otro seis cilindros de 3,0 litros que aumenta su potencia hasta los 426 CV. El resultado es un rendimiento conjunto de 612 CV y una autonomía en modo eléctrico de 98 kilómetros.

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Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España

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