¿Qué pasa con Xiaomi? El SU7 era el eléctrico de moda con sus más de 1.000 CV. Pero se le abren frentes por todos lados

El Xiaomi SU7 se está convirtiendo en un auténtico quebradero de cabeza para la marca china. Los problemas, fallos y críticas se amontonan en la puerta de Xiaomi.
Diseñar, desarrollar y producir un coche desde cero es todo un desafío. Si a esto le sumamos la falta de experiencia, el resto es mayúsculo. Esta es la situación con la que se ha encontrado Xiaomi con su primer modelo, el SU7, un coche eléctrico que ha tenido un gran éxito, pero al que se le abren frentes por todos lados.
Cuando se lanzó al mercado, el Xiaomi SU7 demostró que iba a ser todo un éxito de ventas. Su comercialización arrancó en China, cosechando miles de pedidos en cuestión de horas, tanto que mantendría a la compañía ocupada durante meses para satisfacer a la demanda. Y es que los precios competitivos con los que se puso a la venta eran un importante aliciente para los compradores.
Xiaomi no ha dejado de tener problemas con el SU7

Sin embargo, casi desde el comienzo Xiaomi ha tenido que hacer frente a todo tipo de dificultades relacionadas con el SU7. Para empezar, la marca china no tenía contemplada una demanda tan elevada, lo que provocó una enorme lista de espera que acabó con algunos compradores echándose atrás y solicitando el reembolso de su reserva, lo que también provocó algunos problemas.
Las prestaciones del SU7 nunca han sido un problema, al menos si nos basamos en las cifras homologadas bajo el menos estricto protocolo chino CLTC, que es más optimista que el WLTP empleado en Europa, lo que causa que los coches homologados bajo este estándar arrojen mayores cifras de autonomía por carga que los que se homologan bajo el ciclo europeo.
Todo empezó con algún que otro accidente. Las altas prestaciones que ofrece el eléctrico de Xiaomi hace que los conductores menos experimentados se vean desbordados cuando se ponen al volante del sedán eléctrico. Todo ello provocó algún que otro incidente y una primera llamada de atención para la marca, que debía replantear de nuevo su estrategia de producto.
También hubo algunos problemas aislados. Sonado fue el SU7 que se averió después de recorrer tan solo 39 kilómetros. El vehículo, tras un breve recorrido, emitió un mensaje de avería en la pantalla y se detuvo. Al parecer, el sistema de transmisión estaba defectuoso y no se podía cambiar, lo que obligó a Xiaomi a entregar un coche nuevo a su cliente.
Fallos de calidad, accesorios inútiles y parachoques que se deforman

No podemos pasar por alto aquella ocasión en la que el maletero de uno de los coches de Xiaomi quedó bloqueado y no se podía abrir. Y así, una serie de problemas de calidad que han llevado a los clientes a presentar quejas formales. Estas reclamaciones han llegado al propio gobierno, que no ha dudado en tomar cartas en el asunto.
Concretamente, ha sido la Red de Calidad de Automóviles de China, una plataforma integrada en la Administración de Supervisión del Mercado de China, la que ha elaborado un estudio en el que el Xiaomi SU7 no ha salido bien parado.
De hecho, quedó en último lugar dentro de su segmento, con 239 puntos, lo que según la administración china indica un alto riesgo de posibles defectos, además de ser el coche con peor calidad del informe.
Hace poco, el fundador y CEO de la compañía, Lei Jun, dijo que el mes de abril fue el más difícil desde que se creó la empresa. Aún existe un intenso debate sobre la seguridad del SU7 tras el accidente fatal ocurrido el 29 de marzo. La clasificación de calidad se convirtió en otro desafío para Xiaomi.
Por si todo esto no fuera suficiente, Xiaomi tuvo la brillante idea de diseñar un elemento de equipamiento opcional que vende por más de 5.000 euros y que no sirve para nada. Se trata de un componente estético que incluye un capó de fibra de carbono con grandes entradas de aire que apenas proporciona flujo de aire adicional, lo que hace que sean bastante inútiles
Y el último problema al que se está enfrentando la compañía china con el SU7 es a los paragolpes que se deforman. Son varios los propietarios que han presentado reclamaciones a la marca por problemas de calidad que afectan a los parachoques del vehículo eléctrico.
Al parecer, los paragolpes se deforman a consecuencia del calor, algo que tiene su explicación en la expansión del material provocada por la alta temperatura, su falta de rigidez y los reducidos espacios existentes entre paneles, lo que provoca estas irregularidades. Xiaomi va a cubrir la reparación de este fallo, pero no deja de ser un golpe más para la compañía asiática.

