Cinco deportivos franceses que deberían volver a fabricarse

Los coches deportivos franceses tienen un estilo que los hace especiales y algunos han dejado huella. Estos son cinco que queremos que se vuelvan a fabricar.
Los coches deportivos nos encantan, y aunque podemos pensar en grandes modelos que provienen de diversos países, los nacidos en Francia tienen un carácter especial. Nuestros vecinos han concebido coches que han dejado huella y que nos encantaría recuperar. Por ello, aquí van cinco deportivos franceses que deberían volver a fabricarse.
Actualmente, la oferta de coches franceses incluye muchos SUV, pero también modelos con cualidades deportivas como los de Alpine. Sin embargo, hace décadas e incluso hace no demasiado tiempo que se ofrecieron modelos que no podremos olvidar por muchos años que pasen y que nos encantaría volver a ver en los concesionarios.
Renault Megane R.S.

Ha sido uno de los compactos deportivos más sensacionales de los últimos años. El Renault Megane se ha convertido en un eléctrico y con la despedida de su versión térmica hemos perdido el Megane R.S., que tuvo su gran final con la edición Ultime. Fueron 1.976 unidades con 300 CV de potencia bajo el capó y unas sensaciones espectaculares al volante.
Renault 5 Turbo

El Renault 5 ha vuelto y seguimos celebrándolo, aunque lo ha hecho como un coche eléctrico urbano. Su lado deportivo está en el Alpine A290, pero nos encantaría ver una reinterpretación térmica del Renault 5 Turbo de los años 80, que ofrecía grandes sensaciones con unos 160 CV. Al menos, se lanzará el Turbo 3E en un futuro, algo es algo...
Peugeot 205 GTI

Aunque la deportividad ya no esté tan presente en Peugeot, en las últimas décadas del siglo XX sí ofreció modelos emocionantes y entre ellos destacó otro pequeño deportivo sensacional. El Peugeot 205 GTI robó el corazón de muchos jóvenes (y no tan jóvenes) conductores con menos de 150 CV y mucha ligereza, aunque el Turbo 16 de 200 CV fue su culmen.
Renault Clio V6

Una de las locuras más recientes de la firma del rombo fue coger un Renault Clio y añadirle un motor V6 en posición central-trasera, algo impensable ahora. Llegó en 2001 con 230 CV, una carrocería más ancha, tracción trasera y multitud de mejoras. Ahora bien, en 2003 se mejoró con una segunda generación más pulida y pesada, pero con 255 CV.
Citroën SM

Los años 70 fueron muy locos y eso nos permitió contar con un deportivo francés con una elegancia indiscutible, concebido entre Citroën y Maserati. El Citroën SM llegó en 1970 y montaba un motor V6 de 2,7 litros que rendía 170 CV y le permitía alcanzar 200 km/h con facilidad. DS lo homenajeó hace poco con el SM Tribute y quieren llevarlo a las calles...
