Dodge y el dilema del nuevo Charger Daytona: ¿No habrá motor V8?

El "muscle car" eléctrico Dodge Charger Daytona no puede albergar un motor V8, según fuentes internas. Aunque los datos dicen otra cosa. ¿Habrá o no habrá HEMI?

Es la pregunta que se hace todo el mundo. ¿Puede haber un nuevo Dodge Charger Daytona con motor V8? Los aficionados a los coches deportivos echan mucho de menos el HEMI y la nueva apuesta de la marca del Grupo Stellantis parece no calar entre el público. De hecho, el reto de la marca estará en vender sobre todo el modelo eléctrico, donde ya experimentan serias dificultades.

Día triste: el último Dodge Challenger con motor V8 HEMI ha sido fabricado

Ahora, ha surgido una información muy importante: un ingeniero anónimo de Dodge ha asegurado que el antiguo bloque de 8 cilindros no cabría en el nuevo muscle car. Sin embargo, los datos no terminan de avalar esta declaración y hay algo que se está quedando en el aire por motivos que van mucho más allá de lo que podría parecer.

El nuevo Charger podría montar un bloque V8, pero Stellantis está contra las cuerdas con el modelo

El medio Jalopnik se hizo eco de estas declaraciones del ingeniero, pero The Drive ha consultado directamente a la marca estadounidense, cuya respuesta ha sido tajante: "Dodge está enfocada en lanzar los nuevos modelos eléctricos Dodge Charger Daytona, así como los modelos Dodge Charger Sixpack con motor de combustión el próximo año".

"No tenemos nada más que compartir con respecto a posibles productos futuros", sentenciaron. Pero hay factores que nos hacen ver que el asunto es más profundo. Y no solo hablamos de la relajación de las medidas anticontaminación que ha prometido el próximo presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Sin duda, las marcas están expectantes con este hecho, pero la información del ingeniero de Dodge a Jalopnik es falsa. Montar el HEMI V8 en los nuevos Charger es posible atendiendo a las medidas de ambos bloques: 86,3 x 73,6 x 83,8 centímetros del bloque de 6 cilindros frente a los 73,6 x 66,0 x 78,7 centímetros del modelo de V8.

No es que seamos expertos en swaps de motor (que también), pero hemos visto cosas mucho más radicales como meter un V12 de Pagani en un Mazda RX-7. Y aunque la plataforma STLA de Stellantis no haya sido pensada con este propósito, seguro que no sería descabellado pensar en una posible adaptación.

Sin embargo, en The Drive hacen una reflexión interesante. Una conclusión a la que llegamos todos: Dodge no quiere pillarse las manos. Si niega rotundamente en público que el nuevo Charger pueda tener un motor V8, la reacción de los clientes podría ser nefasta y algún mecánico podría lanzarse a la aventura y demostrar que el HEMI puede meterse bajo el capó del coche.

Por el contrario, si admite que es posible pero no lo hace, daría alas a rivales como el Ford Mustang. Los clientes no querrían un Charger en su garaje y aguantar ese interrogante eterno de qué hubiera sido de este vehículo con el mítico motor gasolina. Y es de momento evidente que Stellantis no está por la labor de actualizar el proyecto. ¿Serán las ventas quiénes cambien este rumbo?

Otros artículos interesantes: