Hablando de la burbuja de clásicos, este RUF CTR Yellowbird ha multiplicado por 40 su precio original

El RUF CTR es uno de los Porsche 911 más cotizados de la historia y este ejemplar, apenas conducido y en un estado inmaculado, lo demuestra.

Se tiende a decir que el tuning arruina el valor de un coche. Esto es así cuando se trata de “masilla” y cutreces como las que abundan por el mercado de ocasión (os animamos a daros una vuelta, hay casos espectaculares), pero no cuando se trata de un trabajo obra de un preparador reconocido. El caso de este RUF CTR Yellowbird es el enésimo ejemplo de ello.

RUF lleva trabajando sobre modelos de Porsche desde tiempos inmemoriales y sus Porsche 911 son extremadamente codiciados. Hasta tal punto es así que incluso de segunda mano están incluso más valorados que cuando se crearon originalmente.

Las casas que se dedican a hacer subastas son conscientes de ello, así que, cuando les llega uno, sus expectativas al respecto son altas. El RUF CTR Yellowbird en cuestión fue a parar a Gooding & Company, quien demostró tener muy buen ojo para las valoraciones: estimaban que la puja ganadora sería de 6 millones de dólares o más… y acertaron.

Aunque el resultado fue bastante justito: el comprador pagó por él 6.055.000 dólares, una cifra que no está nada mal y que al cambio actual supone unos 5,55 millones de euros. Casi nada.

Pero, ¿a qué se debe que el ejemplar haya alcanzado un precio tan alto? La compañía citaba los siguientes ‘highlights’ del modelo:

  • Solo se fabricaron 29 unidades de este vehículo, siendo ésta la número 26
  • De toda la producción, éste es uno de los nueve CTR pintados en Definitive Blutengelb 
  • Tiene la especificación Leichtbau con caja de cambios RUF de seis velocidades opcional

En resumidas cuentas, el RUF CTR es un coche muy exclusivo y este ejemplar en concreto tiene una configuración todavía más especial de lo normal, a lo que se suma el hecho de estar en un estado de conservación inmaculado. Es el combo de ingredientes que resulta en que alguien pague mucho dinero, como así finalmente ha sido.

Esta unidad fue fabricada en 1989, dos años después de que el modelo fuera coronado como el coche más rápido del mundo por la revista Road & Track. Fue entrega al propietario original, un coleccionista de coches alemán que lo conservó, sin siquiera registrarlo, durante tres décadas en unas instalaciones con clima controlado, para su perfecta conservación.

Fue en 2020 cuando cambió de manos por primera vez (y última hasta esta subasta) para ir a parar a Estados Unidos. El primer dueño no le dio mucho uso, pero ha sido el único que se lo ha dado, puesto que fue con él al volante con quien registró los 1.673 km que hay en su cuentakilómetros.

El segundo no lo condujo nada y nunca lo mostró al público, pero se encargó de mantenerlo en buenas condiciones y para lograr que la mecánica no se echara a perder, arrancaba el coche hasta que llegaba a una temperatura óptima de manera regular.

De esta manera ha llegado en condiciones prístinas al que será su tercer propietario, uno que dudamos mucho que tenga un enfoque diferente, así que lo más seguro es que este RUF CTR Yellowbird siga siendo un objeto de coleccionismo en lugar de lo que originalmente fue concebido para ser: un deportivo espectacular.

Basado en el Porsche 911 Carrera 3.2, lo primero que hizo RUF fue aligerar peso. Ahorró hasta 180 kilos a base de reemplazar las puertas, el capó y la cubierta del motor por paneles de aluminio. 

Lo siguiente fue darle su característica imagen, con unos pasos de rueda considerablemente ensanchados (sobre todo en el eje trasero), unos paragolpes específicos, las características llantas con diseño de cinco radios y unos retrovisores que mejoraban la aerodinámica.

La guinda se encuentra en su apartado mecánico, con un motor 3.4 de seis cilindros en línea y aspiración natural al que se añadieron un par de turbos para elevar su rendimiento hasta los 470 CV. De manera complementaria, se creó e instaló una caja de cambios manual de seis velocidades nueva. 

Este ejemplar en concreto cuenta con la especificación Leichtbau, es decir, “aligerada”, que suponía la presencia de más aluminio en la carrocería, asientos Recaro tipo bucket y una jaula antivuelco forrada de cuero. El resultado es un peso de solo 1.134 kg, lo que, sumado a su potencia, le permite bajar de los 4 segundos en la aceleración de 0 a 100 km/h.

Para cerrar, unas palabras de Alois Ruf respecto al modelo: “El impacto cultural del Yellowbird no se puede exagerar y estamos muy orgullosos de su influencia duradera, que asombró a toda una generación de entusiastas y reinventó el punto de referencia para un superdeportivo de alto rendimiento moderno”.

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Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España

NOTA9

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Paul Stephens ha recreado el mítico 911, con el que ha estado trabajando casi 30 años y hemos probado esta máquina, que es igual de maravillosa que el original