Una de grandes deportivos: ¿Y si el Audi R8 volviera gracias al Lamborghini Temerario?

Ya hay informaciones de que la compañía de los cuatro aros está trabajando sobre la tercera generación de este superdeportivo, que llegaría como híbrido enchufable.
Muchos todavía tendréis en la retina el adiós del Audi R8, que tras 18 años en el mercado, dejó de fabricarse el año pasado. Fue un superdeportivo que marcó a muchos amantes de ese género por su motor central V8 de 426 CV y el sistema de tracción quattro. Pero puede haber buenas noticias sobre ese mismo modelo en un futuro no muy lejano.
El icónico modelo, que se inspiró en el Audi Le Mans Quattro, puede tener una segunda vida, pero quizás sería diferente a como la conocíamos, puesto que hay rumores que anuncian que la marca de los cuatro aros diseñará un coche híbrido enchufable basado en el Lamborghini Temerario, con el que compartiría muchos componentes.
Se da la circunstancia de que las dos primeras generaciones del R8 también tuvieron cimientos de Lambo. En concreto, la primera generación tenía ligazón mecánica con el Lamborghini Gallardo; y si nos fijamos en el segundo vástago de la saga, se emparentó con el Huracán. Y otra similitud, todos ellos equipaban motores V10 atmosféricos.
Y es que ya hay publicaciones que se atreven a pronunciarse al respecto del futuro deportivo de Audi. Una de ellas, Autocar, señala que la gestación de la tercera generación de esta familia podría ver la luz a finales del año 2027. Y eso que se decía que el futuro del coche que nos ocupa iba a ser 100% eléctrico con elementos de la próxima arquitectura SSP del Grupo Volkswagen.
Pero parece ser que las tornas han cambiado y la tecnología será PHEV y no EV. De esta forma, los elementos coincidentes con el Lamborghini serán el motor, el chasis, que tendrá una estructura espacial de aluminio; y todo el apartado electrónico.
Un V8 más tres motores eléctricos

El deportivo italiano en el que se basará el Audi ofrece un propulsor V8 biturbo de 4.0 litros, así como tres motores eléctricos de flujo axial, que en conjunto llegan a mover un total de 920 CV (677 kW) y con una batería de iones de litio recargable de 3,8 kWh.
De los propulsores eléctricos, dos se han instalado en el eje delantero para crear una tracción integral. Y el tercer motor se ha montado entre el V8. Todos ellos están asociados a una caja de cambios automática de doble embrague de ocho velocidades que ejerce de generador de arranque y recupera energía durante las frenadas.
Pero la firma de los cuatro aros quiere ir más allá y se especula con que su nuevo vehículo superaría ese caballaje y llegaría a superar los 1.000 CV.
De ser así, Audi podría presumir de tener el vehículo de producción más potente que ha hecho en toda su historia, sobrepasando con creces al RS E-Tron GT Performance totalmente eléctrico que ofrece 925 CV.
El hecho de cambiar radicalmente de tecnología de propulsión (recordemos que el R8 sólo había utilizado motores V8 y V10 atmosféricos) se debe al gran rendimiento que ofrece el Temerario con el V8 (su potencia máxima está entre 9.000 y 9.750 rpm y su línea roja en 10.000 rpm) y que le dará una respuesta y un sonido muy parecidos a los trenes motrices que hemos mencionado.
En cuanto a fisonomía, el coche alemán va a varíar respecto a su hermano político puesto que se enfocaría mucho más hacia un diseño más cercano al de las dos estirpes anteriores, pero siendo un vehículo exclusivo tanto en su carrocería (con versiones cupé y descapotable) como en su interior, donde habría mucho equipamiento de lujo y deportivo.
Si se cumplen todos estos parámetros, podría ser un potente rival para el Mercedes-AMG GT y el Porsche 911, como ya sucediera anteriormente.
Otro dato que se ha desvelado es que el nuevo R8 también tendrá otro rasgo más en común con sus antecesores, puesto que también se producirá en la factoría de Böllinger Höfe. Igualmente, hay muchas opciones de que Audi Sport también sea quien lleve adelante los modelos de competición de este superdeportivo, con lo que se mantendría de esta manera la variante competitiva de este coche.
El foco es conseguir la homologación de la FIA para que pueda competir en competiciones de resistencia tales como las 24 Horas de Nürburgring o las 24 Horas de Le Mans.
La información que llega desde el portal británico señala que este proyecto cuenta con el beneplácito del presidente de Audi, Gernot Döllner y que la idea de retomar este icónico modelo se ha debido al convenio que han firmado la compañía de los cuatro aros con su matriz, el Grupo Volkswagen, que aboga por la transición a modelos eléctricos de manera progresiva.