Las regulaciones en Europa, la razón por la que el Honda Civic Type-R nos deja: no nos monitoriza, y eso a la UE no le gusta

Honda se ha negado a instalar uno de los ADAS esenciales que establece la normativa GSR2, las consecuencias de la UE no han tardado en notarse. El Civic Type-R no se podrá vender más.
La Unión Europea tiene una nueva obsesión con la monitorización de los conductores, y eso no le gusta a algunas marcas como Honda. La realidad es que la normativa GSR2 (General Safety Regulation) manda.
El reglamento conocido en España como la “Regulación General de Seguridad” se aprobó el 27 de noviembre de 2019 y entró en vigor a partir del 7 de julio de 2024 para todos los vehículos nuevos que se vendan, pero las marcas se siguen adaptando.
Los ADAS desesperan a las marcas
Los fabricantes están obligados a implementar sistemas avanzados de asistencia al conductor (ADAS) en los vehículos nuevos. Los conductores no han tardado en criticar esta medida, sus coches están llenos de asistentes que muchos califican de “insoportables”.
¿El problema? Estas ayudas se conectan obligatoriamente aunque el conductor no lo desee. Honda ha sido una de las marcas más reticentes a colocar algunos de sistemas de asistencia, y la decisión le ha salido muy cara.
El Honda Civic Type-R se despide de Europa por no cumplir con una normativa que se considera imprescindible desde el año pasado. Este no es un caso aislado ni mucho menos, porque Hyundai sufrió lo mismo con el Ioniq 5N y también ha afectado a un peso pesado como el Porsche 718.
Honda no cumple con el GSR2
El conflicto gira en torno al sistema de monitorización del conductor. El fabricante japonés se ha negado a instalarlo en su Civic Type-R, incluso a riesgo de dejar de vender su compacto deportivo más popular en Europa.
Este sistema permite monitorizar la somnolencia y atención del conductor al volante. La normativa europea es clara con todos los vehículos nuevos que se vendan, debe incluirse sin excepción en coches de pasajeros, camiones y autobuses, por lo que su supervivencia parece complicada.
Las ayudas a la conducción se crearon con un objetivo noble, el de ayudar a la UE a alcanzar el objetivo “Visión Cero”, aunque muchas veces supongan más un dolor de cabeza que otra cosa. En todoc aso, desde Bruselas son cada vez más estrictos con la seguridad vial y pretenden que se produzcan cero muertos o lesiones graves en las carreteras europeas para el año 2050.
Es por ello que el cumplimiento de la normativa GSR2 no es ninguna broma a pesar de las críticas de algunos fabricantes: los ADAS como la monitorización del conductor aparentemente podrían evitar al menos 25.000 muertes en carretera para 2038.
La marca japonesa está más preocupada por el momento de asegurarse su presencia en otros mercados como Estados Unidos y Japón, donde Honda no se cierra ninguna puerta.
Y por ninguna puerta se puede entender casi cualquier cosa: "El Type R puede ser cualquier cosa en el futuro, dependiendo de las demandas del mercado", tal y como asegura Tomoyuki Yamagami, jefe de producto de Honda.
Para compensar, este hombre, que probablemente esté fuera de tu radar por mucho que te gusten los deportivos JDM, nos contó también durante la presentación del Honda Prelude Prototype GT que no descartan una versión Type-R del Prelude... aunque claro, probablemente con poco que ver con lo que te imaginas...
