Los Lamborghini necesitan caras, según Mitja Borkert, jefe de diseño: "Nuestros coches tienen 800, 900, 1.000 CV. No te pueden sonreír"

El jefe de diseño de Lamborghini ha dejado claro que las caras en el frontal siguen siendo la seña de identidad de la marca, pero no quieren sonrisas. El Fenomeno es un ejemplo de ello.
Lamborghini, al igual que muchas otras marcas de lujo, tienen un frontal muy característico, pero ninguno es como el de la marca italiana. Los amantes del motor han visto caras en su diseño: dos faros como ojos y una parrilla como boca.
No importa el modelo, la parte frontal de los Lamborghini recuerda a una cara. Una marca que saca pecho de vender superdeportivos de unos miles de euros no se puede permitir que empañen su imagen con una situación que empieza a ser cómica.
Mitja Borkert, jefe de diseño del fabricante italiano, ha confirmado lo que era un secreto a voces. Mientras que otras marcas están haciendo lo posible para que el frontal de sus vehículos deje de parecerse a una cara, Lamborghini sigue con su estrategia, aunque no quiere caras sonrientes.
Lamborghini acaba con las caras sonrientes
El fabricante italiano no es como otras marcas, las caras se han terminado convirtiendo en su seña de identidad, pero no quieren que sus superdeportivos de varias decenas de miles de euros sean objeto de burlas.
Lamborghini no quiere caras sonrientes, y el nuevo Fenomeno es un ejemplo de ello. “Existe una tendencia mundial en la que los faros delanteros son cada vez más delgados”, comenta Borkert a The Drive durante la Semana del Automóvil de Monterey. “Pero llega un punto en el que ya no hay faros delanteros. Para mí, son como los ojos de una cara, y al final, eso es lo que se necesita en el coche”, añade.
El jefe de diseño tiene muy clara la estética que esperan conseguir con el Lamborghini Fenomeno. "Al final del día, lo que queremos encontrar es un personaje", opina Mitja Borkert cuando le preguntan por el frontal del nuevo deportivo de la marca.
Superdeportivos de 1.080 CV con cara en el panel frontal
Los Lamborghini tienen carácter y un panel frontal que los hace reconocibles entre miles de vehículos. No hay sonrisas en los coches como ocurre en algunos Porsche, el jefe de diseño prefiere una cara algo más agresiva.
La clave para conseguir este efecto está en los faros, Borkert asegura que simplemente los ha inclinado para dar ese efecto "como un tiburón, o un poco más seguros de sí mismos", en sus propias palabras.
“Para mí, esto es fundamental al diseñar un Lamborghini. Así que jamás crearé un Lamborghini sonriente. Esto no encaja con la marca”, asegura, aunque busca un punto intermedio. "No me gusta la palabra 'agresivo'. Nunca diseño algo agresivo a propósito", comenta el jefe de diseño.
Los modelos de la marca tienen entre 800 y 920 CV de fuerza, incluso 1.080 CV para los deportivos más potentes. "Un auto así no puede sonreírte. Necesita tener una apariencia segura y atractiva. Puede parecer un poco más arrogante, un poco más seguro de sí mismo”, asegura Mitja Borkert.
