El Lotus Elise eléctrico podría retrasarse por el peso de las baterías

La deriva eléctrica de Lotus parece haberse encontrado con la realidad: las baterías de los coches eléctricos son demasiado pesadas para coches deportivos con su filosofía.

Como es bien sabido, Lotus está sufriendo un importante periodo de renovación. El Emira es su último coche de combustión interna por el momento, mientras que ya cuentan con tres eléctricos en su gama: el SUV llamado Lotus Eletre, una berlina llamada Emeya y el hiperdeportivo de alto rendimiento, el Lotus Evija.

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Dos de ellos son coches familiares y el último, con un precio de más de 2 millones de euros, inaccesible. Con un peso de más de 2,5 toneladas (o 1.887 kg en el caso del hypercar), la filosofía de Colin Chapman queda en entredicho. Aunque los británicos y su matriz china pretenden lanzar un sucesor del Lotus Elise en 2027...

La tecnología actual de baterías no permite recrear el Lotus Elise

El Elise es uno de los coches más importantes de Lotus. Y esto es debido a que, en su nueva era, supuso un éxito de ventas que se acompañó de otros dos modelos: el Exige y el Evora. Y la intención era reimaginar al pequeño superdeportivo en un par de años.

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Sin embargo, convertirlo en un coche eléctrico parece que se tomó como una tarea muy optimista. Según declaraciones en Autocar, el vicepresidente de diseño de Lotus Group, Ben Payne, esto no será posible. Al menos por el momento.

"La tecnología actual no nos permite recrear ese producto de forma convincente. Y la tendencia actual es hacer un coche más grande y de mayor altura, que pueda albergar todo de forma muy simple, como los elementos técnicos necesarios [una batería]", comentó.

Para hacer los coches eléctricos más atractivos es necesario incrementar su autonomía y potencia de recarga en relación con el tiempo empleado. Y para ello, al menos de momento, solo se puede aumentar el tamaño de las baterías y, por tanto, su peso. Precisamente lo opuesto a lo que quiere ofrecer el mítico Elise.

Colin Chapman defendió la doctrina del minimalismo. Y si te has subido alguna vez a un Lotus Elise, lo comprenderás. Un interior simple, un chasis robusto para albergar su mecánica y materiales de bajo peso. Tanto es así que el Lotus Elise Cup 250 (una de las mejores versiones) desarrolló 248 CV de potencia con solo 931 kg de peso. Toda una joya que, de momento, no revivirá.

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