El proyecto cancelado 9R3 hizo que el V10 de 612 CV del Porsche Carrera GT fuera uno de los mejores de la historia. El día a día tuvo la culpa

A veces, los mejores proyectos surgen de otro cancelado anteriormente. Este es el caso del Porsche Carrera GT con su motor V10, procedente del 9R3, proyecto LMP 2000 que nunca llegó a correr.

El Porsche Carrera GT es uno de los mejores superdeportivos con su motor V10, aunque un boceto de su desarrollo demuestra que podría haber sido distinto. De todas formas, no queremos hoy pensar en lo que pudo haber sido, sino en lo que fue y es. Especialmente, su origen, tan curioso como desconocido.

Desarrollado entre finales de la década de 1990 y principios de la del 2000, el Porsche Carrera GT ocupa un lugar privilegiado en el libro de historia de la marca alemana, ya que tuvo el honor de continuar la dinastía que había iniciado el Porsche 959 en 1986. Más tarde, le sucedería el Porsche 918 Spyder.

Pero lo cierto es que Porsche no tenía en mete hacer este coche, al menos, en un principio. Fue fruto de la casualidad (o de la providencia, según se mire) que este superdeportivo llegara a la calle. O, simplemente, un cúmulo de circunstancias que lo permitieron.

El Porsche Carrera GT es el resultado de un proyecto cancelado, el del LMP 2000 diseñado para competir en el Campeonato del Mundo de Resistencia.

El curioso origen del Porsche Carrera GT, gracias a un proyecto cancelado

Todo comenzó a finales de la década de 1990. Porsche puso en marcha el proyecto conocido internamente con el nombre de LMP 2000, llamado internamente bajo el nombre en clave 9R3, con el objetivo de continuar con las victorias absolutas conseguidas hasta entonces en Le Mans.

El prototipo con el V10 en posición central era ágil y estable, diseñado sin compromisos. Sin embargo, aquel coche nunca llegó a poner los pies en el circuito de La Sarthe.

En 1999, Porsche estaba inmersa en varios proyectos de nuevos modelos de serie, entre ellos, el que se convertiría en el primer SUV de la marca, el Cayenne. Tenía que concentrar todos sus esfuerzos en esos coches y decidió cancelar el LMP 2000.

Sin embargo, una pregunta quedó en el aire: ¿Qué hacer con el motor V10? Porque era un motor excepcional, demasiado bueno para desecharlo. Así que decidieron aprovecharlo y rediseñarlo para como pieza central de un superdeportivo homologado para circular por carretera.

"Teníamos un motor construido para lo más extremo, así que le planteamos un nuevo reto: el día a día", explica Roland Kussmaul, antiguo piloto de pruebas e ingeniero de Porsche. "El LMP 2000 era nuestra visión del futuro y con el Carrera GT la llevamos a la carretera", prosigue.

Para ajustar la suspensión del Carrera GT, Kussmaul confió en la experiencia de Walter Röhrl: "El conductor del Carrera GT quiere que se le exija, pero sin llegar a sobrepasarlo", afirma el bicampeón del mundo de rallys.

Uno de los mayores retos a la hora de afinar el chasis fue domesticar este superdeportivo para que también pudieran conducirlo a ritmo rápido quienes no son pilotos. Röhrl, Kussmaul y el resto del equipo consiguieron que el Carrera GT fuera apto para el uso diario.

El paseo de Walter Röhrl en París bajo la lluvia

El origen del motor V10 del Porsche Carrera GT.
El origen del motor V10 del Porsche Carrera GT.

Finalmente, en septiembre del 2000, Porsche desveló en el Salón del Automóvil de París el primer prototipo de Carrera GT. Poco antes de la presentación, Walter Röhrl lo condujo bajo la lluvia desde el Arco del Triunfo hasta el Louvre, ante la mirada de los medios de comunicación internacionales.

Era la mañana del 28 de septiembre, antes de que saliera el sol. Röhrl tenía la difícil tarea de conducir el exclusivo prototipo por los adoquines mojados de la capital francesa, pasando por la plaza Charles de Gaulle, también conocida como la plaza de l’Etoile, hasta llegar al museo.

"El Carrera GT es la esencia de nuestra filosofía: tomarnos en serio el automovilismo, comprender nuestros orígenes y traducir ambos aspectos en movimiento. Representa una actitud, no solo un producto", afirma Kussmaul.

V10 modificado para producir 5.7 litros y 612 CV

El origen del motor V10 del Porsche Carrera GT.
El origen del motor V10 del Porsche Carrera GT.

El Porsche Carrera GT definitivo llegó dos años después, en 2003. Aunque heredaba el motor V10 del LMP 2000, se le hicieron algunos ajustes. Originalmente, tenía una cilindrada de 5.5 litros, refrigeración por agua, un diseño compacto y un peso de 165 g. Estaba concebido para alcanzar un régimen de hasta 8.900 rpm.

Después de los ajustes realizados, el V10 del Porsche Carrera GT definitivo alcanzaba los 5.7 litros y desarrollaba 612 CV que le permitía alcanzar los 330 km/h, conectado a una caja de cambios de seis velocidades montada transversalmente, derivada directamente de la competición.

Esta versión de serie del Carrera GT encarnaba todo lo que caracteriza a Porsche: construcción ligera, altas revoluciones, motor central y la idea de llevar la tecnología de competición a la carretera.

La carrocería estaba fabricada en plástico reforzado con fibra de carbono, aunque también se utilizan componentes de magnesio y kevlar. El monocasco es completamente de fibra de carbono. Todo esto ayudaba a contener el peso en unos excelentes 1.380 kg.

El Porsche Carrera GT estuvo en producción hasta 2006, tiempo en el que salieron de la planta de Leipzig un total de 1.270 unidades que, en el año de lanzamiento del modelo, tenía un precio de 452.690 euros.

Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España