No sabemos qué pensará Porsche de todo esto, pero un 993 Speedster que modificó Gunther Werks podría alcanzar las siete cifras

Uno de los únicos 25 Porsche 993 de Speedster Gunther Werks fabricados va a salir a subasta y parece que se va a pagar bien por él.
En el universo de preparadores de Porsche hay algunos nombres que brillan con luz propia y uno de los que más alabanzas recibe es Gunther Werks. La compañía californiana lleva años reinterpretando el mítico Porsche 911 (993) con un nivel de obsesión tremendo, lo que hace que cada una de sus creaciones sea muy deseada. Ahora una de ellas va a salir a subasta y todo apunta a que podría alcanzar un precio de siete cifras: un Porsche 993 Speedster.
La unidad en cuestión saldrá a la venta en el evento de Monterey que va a celebrar Mecum Auctions y todo apunta a que podría acercarse, o incluso superar, el millón de dólares. Es algo que puede sonar exagerado en primera instancia, pero que tiene todo el sentido del mundo siendo un trabajo del preparador y por lo exclusivo que es este modelo.
El punto de partida del trabajo ya es interesante. El 993 es una generación sagrada para muchos aficionados porque fue el último 911 refrigerado por aire. Además, el Speedster original de esta generación prácticamente no existió como modelo de producción. Porsche solo fabricó dos unidades muy especiales: una para Ferdinand “Butzi” Porsche y otra creada posteriormente para Jerry Seinfeld.
Eso hizo que el “993 Speedster” fuera una especie de unicornio dentro de la historia de la marca. Ahí es precisamente donde entra Gunther Werks.
La empresa decidió crear su propia interpretación moderna de ese coche y el resultado fue bastante salvaje. Solo fabricó 25 unidades entre 2021 y 2023, lo que automáticamente convierte a cada ejemplar en objeto de colección, uno por el que la gente adinerada no tiene problema en desembolsar sumas importantes.
La transformación llevada a cabo en el deportivo es muchísimo más profunda de lo que parece a simple vista. El coche se desmonta por completo hasta dejar únicamente el chasis original del 993 y, a partir de ahí, prácticamente toda la carrocería pasa a estar fabricada en fibra de carbono.

El Speedster elimina el techo y añade un diseño completamente nuevo con una zaga espectacular, doble joroba tras los asientos y un parabrisas más bajo inspirado en el del 964 Speedster. Todo está pensado para mantener la rigidez estructural pese a la ausencia de techo, algo que suele ser el gran problema de este tipo de conversiones.
Y luego está el motor. Bajo la tapa trasera aparece un seis cilindros bóxer atmosférico de 4,0 litros desarrollado junto a Rothsport Racing que entrega alrededor de 435 CV y 454 Nm de par. Una cifra modesta frente a los superdeportivos actuales, pero en un coche que pesa menos de 1.200 kilos y que es completamente analógico ya es bastante por domar. Y, como extra, utiliza una caja de cambios manual de 6 marchas.
Además, Gunther Werks no se limita a restaurar los Porsche clásicos. Su filosofía consiste en reinterpretarlo utilizando materiales modernos, suspensiones adaptativas, componentes específicos y una calidad de construcción obsesiva. El Speedster monta suspensiones JRZ, llantas con centros de magnesio y barriles de fibra de carbono, además de una puesta a punto orientada claramente al disfrute al volante.

La unidad que se subasta presenta un aspecto prácticamente inmaculado. El exterior de color azul contrasta con el llamativo naranja de los vinilos laterales y, sobre todo, el habitáculo. Las reconocibles llantas de cinco radios están acabadas en un tono metálico oscuro. Y la trasera… la trasera es un auténtico espectáculo con ese enorme alerón tipo cola de pato.
Además, quien lo compró en su día claramente lo hizo para hacer negocio en el futuro. Desde que se completó la restauración, solo ha recorrido 120 millas, es decir, 193 km. Esto es una auténtica pena, porque un coche de estas características ha sido concebido para conducirse, pero hace que su valor de reventa sea enorme y, además, le da el gusto al nuevo dueño de pensar que prácticamente es nuevo.
Todo esto ayuda a entender por qué las creaciones de la compañía han empezado a disparar su valor en el mercado. Un ejemplar similar llegó recientemente a venderse por 965.000 dólares tras no alcanzar la reserva en una subasta anterior. Según la propia Gunther Werks, el propietario original incluso habría obtenido cerca de 300.000 dólares de beneficio respecto a su precio de compra inicial.
Teniendo eso en cuenta, el margen sería incluso mayor en el caso de esta unidad, que se especula con que podría superar el millón de dólares, situando en 1,3 millones la cifra para los más optimistas. Habrá que esperar al fin de semana del 13 – 15 de agosto para salir de dudas.
