Singer hace los mejores Porsche 911 que no son Porsche 911. Ahora sale uno a la venta con opciones por valor de 300.000 dólares

El “The Michigan Commission” de Singer es una de sus creaciones más especiales, por su diseño y por los extras que incorpora.
Singer Vehicle Design es una de las compañías relacionadas con Porsche que más caché tienen en el mundo de la automoción. Cada una de sus creaciones es una pieza de colección, pero la que sale a subasta dentro de unos días juega directamente en otra liga. Se trata de un Porsche 911 de 1990 profundamente modificado dentro de su programa “Classic Study”, conocido como “The Michigan Commission”… y que tiene unos 300.000 dólares invertidos solo en opciones, es decir, casi lo que cuesta el Porsche nuevo más caro actualmente.
Esta unidad es una de las últimas construidas bajo ese programa, lo que aumenta su valor dentro del mercado de coleccionistas. Además, apenas ha recorrido 381 millas (unos 613 km) desde que se completó, por lo que prácticamente está a estrenar, algo que siempre valora quien va a dejarse una cantidad ingente de dinero para pujar por un automóvil.
Otro añadido peculiar es que se ofrece directamente por su propietario original, lo que lo convierte en una oportunidad poco habitual, ya que muchos Singer cambian de manos de manera más o menos frecuente.
Como Porsche 911, el proceso de transformación del que ha sido objeto no se sale mucho de lo normal, ya que sigue el esquema habitual de la compañía.
El coche original se desmonta por completo hasta dejar solo la estructura del 964, que se refuerza antes de recibir una carrocería de fibra de carbono. El objetivo es mantener la base clásica del 911, pero mejorando peso, rigidez y calidad de construcción. Luego se vuelve a montar, con aroma retro inconfundible deseado por muchos pero al que solo pueden acceder los más adinerados.
A nivel estético, esta unidad presenta una configuración muy concreta. Está pintada en color Resistance Blue, con franjas sutiles tipo “ghosted” y detalles en naranja en los laterales. Mantiene elementos característicos como el escape central doble o las llantas Fuchs de cinco radios amplios que ya son marca de la casa de Singer.

El interior replica la combinación cromática del exterior, consiguiendo un habitáculo que es toda una demostración de artesanía. Está tapizado en cuero Cognac con costuras en tono Alabaster, con las secciones centrales de los asientos luciendo un estampado a cuadros que también se replica en los paneles de las puertas y en el salpicadero. Todo el habitáculo ha sido terminado a mano, combinando diseño clásico con ajustes y materiales de primera calidad.
En el apartado mecánico, equipa un motor bóxer atmosférico de seis cilindros y 4,0 litros, una de las configuraciones más valoradas dentro de Singer. Este propulsor se complementa con un sistema de admisión “velocity stack”, que mejora el rendimiento y la respuesta. También incorpora una caja de cambios manual de seis velocidades.
El chasis incluye suspensión ajustable Öhlins, pensada para optimizar el comportamiento dinámico, y frenos carbonocerámicos Brembo, que aportan una gran capacidad de frenado y que son una opción no tan común dentro de la obra de la compañía.

Y llegamos a los extras, que a pesar de todo lo previo son lo que hacen que esta unidad sea tan especial. Puede parecer que gastarse 300.000 dólares en opcionales es difícil, pero en un fabricante como éste todo es ponerse a ello.
Entre todos los que tiene destacan el depósito de combustible con llenado central en el capó, un detalle inspirado en la competición; la protección completa de la pintura (PPF) aplicada por la propia Singer antes de la entrega, un reloj analógico que va a juego con el deportivo, etc.
En cuanto a su valor, aunque no hay una estimación oficial cerrada, este tipo de modelos suele superar ampliamente el millón de dólares en subasta, especialmente cuando presentan bajo kilometraje, configuración completa y procedencia clara, como es el caso.
Es por eso que, cuando salga a subasta el próximo 15 de mayo en el evento que celebra Mecum Auctions, se prevé que supere las 7 cifras con relativa facilidad, lo que demostrará que su propietario hizo una más que buena inversión en su día y que sus 300.000 dólares invertidos en extras (que a todas luces son una frivolidad) merecieron la pena.
Hoy, por la cantidad que gastó en accesorios, prácticamente se puede comprar un Porsche 911 GT3 S/C, que en España está disponible desde 312.556 euros; un 911 Turbo S Cabriolet, que arranca en 328.344 euros; o un 911 Turbo S, que cuesta 312.200 euros.

