Michael Leiters, CEO de Porsche, sabe cómo reducir costes, y la solución la tienen en casa: "Queremos aprovechar aún más nuestro potencial compartido"

Porsche y Audi plantean estrechar sus lazos, no sólo para reducir costes, sino también para ayudar a asegurar su supervivencia.
Las colaboraciones entre distintos fabricantes han sido una constante a lo largo de la historia del automóvil. En el caso de Porsche y Audi, uno de los resultados más brillantes fue el Audi RS2 Avant en 1994. Estas cooperaciones permiten ayudar a reducir costes y es, precisamente, en lo que piensa Michael Leiters, CEO de Porsche.
Ambas marcas alemanas han colaborado numerosas veces a lo largo de las décadas, pero la relación a menudo ha estado llena de tensiones, ya que ingenieros y ejecutivos chocaban en sus objetivos compartidos.
Ahora, la compañía de Ingolstadt y la de Stuttgart plantean estrechar sus lazos, no sólo para reducir costes, sino también para ayudar a asegurar su supervivencia.
Las dos empresas están bajo una presión creciente debido a la disminución de la demanda, los aranceles y los errores en la estrategia de productos.
En concreto, la situación de Porsche es particularmente difícil, después de alejarse de su plan de apuntar al 80% de ventas de vehículos eléctricos para 2030 y en medio de un colapso en la demanda de sus modelos en China.
Michael Leiters, CEO de Porsche, se reúne con Gernot Döllner, CEO de Audi
Según informa Automotive News Europe, el veterano de la industria Michael Leiters, nombrado recientemente como el nuevo CEO de Porsche, viajó a la sede de Audi para reunirse con su homólogo, Gernot Döllner, en cuestión de días.
Según Leiters, "Audi es un socio clave para nosotros," señalando que "queremos aprovechar aún más el potencial compartido."
Porsche tiene como objetivo restaurar los márgenes hasta un 10% a medida que vuelve a centrarse en los vehículos de combustión, y espera lograrlo utilizando más plataformas y piezas de Audi.
Por ejemplo, la próxima generación del Macan, que incluirá modelos con motor de combustión interna, compartirá la misma arquitectura de Plataforma Premium de Combustión (PPC) que el Audi Q5.
Porsche también sigue teniendo planes para un SUV que se sitúe por encima del Cayenne, actualmente conocido como el K1, que a su vez se derivará del próximo Audi Q9.
El futuro de los modelos eléctricos 718 Boxster y Cayman que Porsche tiene planeados también es importante para Audi. Aunque aquella ha abandonado sus planes iniciales de vender estos modelos sólo con propulsión eléctrica, cambiando a un plan multienergía con motores de combustión incluidos, ofrecerán la plataforma para la próxima generación del Audi TT.
El nuevo TT se venderá exclusivamente como un vehículo eléctrico con baterías colocadas detrás del conductor para permitir una posición de asiento más baja y dinámicas de conducción de motor central.
Porsche y Audi trabajaron juntos en los cimientos de la Premium Platform Electric (PPE) que utilizan varios modelos, como el Macan Electric, el A6 e-tron y el Q6 e-tron.
Sin embargo, según algunos informes, hubo una feroz rivalidad interna entre las compañías y disputas sobre el liderazgo del desarrollo, lo que obligó al jefe de Volkswagen, Oliver Blume, a intervenir y actuar como mediador. Ni Porsche ni Audi pueden permitirse tener disputas como estas en el futuro.


