Porsche crea un 911 S/T color rojo anaranjado como homenaje al S/T de 1972 que compitió cinco años en la Camel GT Challenge

En los 70 alguien cogió un Porsche 911 S/T, lo pintó como si fuera un fénix y se puso a competir. Ahora, de sus cenizas, ha resucitado en clave moderna.
El mundo del automóvil está lleno de homenajes, reinterpretaciones y guiños al pasado, especialmente en la época actual, que parece dominada por la nostalgia y en la que directamente se ha resucitado (aunque en formatos nuevos) a coches clásicos. Porsche no se ha sumado a esa tendencia, pero no se corta a la hora de lanzar, gracias a su exclusivo programa Sonderwunsch, ejemplares únicos inspirados por iconos de su trayectoria. El último ha sido un Porsche 911 S/T único que rinde tributo a un modelo muy especial de 1972 que compitió durante cinco años en el mítico Camel GT Challenge.
Para entender la historia, hay que viajar a principios de los años 70. En aquella época, hacerse con un Porsche 911 RSR de fábrica no era precisamente fácil. Así que el equipo canadiense Équipe de Course Marc Dancose decidió tomar un camino alternativo: partir de un Porsche 911 S/T y adaptarlo para competir. No era la forma más ortodoxa, pero, como suele decirse, “a falta de pan, buenas son tortas”.
El coche fue preparado por el equipo Brumos Racing, que no dudó en aplicar soluciones tan curiosas como efectivas. Entre ellas, una configuración de llantas poco convencional: las delanteras se mantuvieron de serie, mientras que las traseras eran más anchas y completamente distintas en diseño. Pero si hubo algo que realmente convirtió a este coche en inolvidable fue su pintura rojo Phoenix, un tono tan intenso como poco discreto que lo hacía destacar en cualquier parrilla.
Y vaya si destacó. Entre 1973 y 1978, este 911 S/T participó en 27 competiciones dentro del Camel GT Challenge, recorriendo algunos de los circuitos más icónicos de Norteamérica, como Sebring International Raceway, Daytona International Speedway, Indianapolis Motor Speedway o Lime Rock Park. Su trayectoria, sin embargo, tuvo un final abrupto en 1978, cuando un accidente en la tercera vuelta de una carrera en Trois-Rivières puso punto final a su carrera deportiva.
Pero, haciendo honor al nombre del color que lucía, como buen fénix, su historia no acabó ahí. Décadas después, el coche resurgió restaurado en una colección privada en Suiza, convirtiéndose en una pieza histórica, porque es un ejemplar único en el mundo, pero también, con el paso del tiempo en fuente de inspiración.
El actual propietario del deportivo clásico quiso ir un paso más allá y encargó a Porsche una reinterpretación moderna del modelo, a través del programa Sonderwunsch, un vehículo actual que replicara todos los detalles característicos del bólido de los años 70 para que fueran a juego y así poder lucir palmito en forma de dupla, como ha hecho en la sesión de fotos que ha compartido la marca alemana.

Lejos de limitarse a hacer una réplica, el objetivo del cliente y de la compañía era reinterpretar el espíritu del coche original en clave contemporánea. El resultado es un nuevo Porsche 911 S/T que combina tecnología moderna con un nivel de detalle casi obsesivo para lucir todos los elementos que hicieron de su antepasado un vehículo con tanto carácter propio.
A primera vista, lo que más llama la atención es su pintura. El rojo Phoenix (que en realidad es un naranja, no nos engañemos) domina la carrocería, pero no está solo: junto a él se esconden zonas en el mismo amarillo Signal original, concretamente en el paragolpes delantero. A esto ha sumado, de cosecha propia, una suerte de tribales en el mismo tono que están presentes tanto en los laterales como en el capó. El patrón ha sido diseñado por Grant Larson, quien ya participara en modelos de la marca como el Carrera GT o el primer Boxster.
Aunque el coche original lucía orgulloso los patrocinadores de la época, esta reinterpretación prescinde de ellos, lo que es lógico: si no pagan, nadie les va a hacer publicidad gratis. A pesar de ello, los guiños al pasado están por todas partes, pero de forma mucho más sutil.

El icónico camello del Camel GT Challenge aparece reinterpretado en bordados de los reposacabezas, en los umbrales de las puertas o incluso proyectado en el suelo al abrirlas. Eso sí, como los tiempos han cambiado, el camello ya no fuma. El interior también está plagado de detalles, incluyendo los contornos de circuitos históricos como Sebring o Daytona.
Otro elemento curioso es la asimetría deliberada en las llantas, un guiño directo al coche original. En la parte trasera, este 911 S/T incorpora aerodiscs desarrollados por Manthey Racing para el GT3 RS. Eso sí, tienen truco: solo pueden utilizarse cuando el coche está parado, ya que no están homologados para circular, por lo que se pueden desmontar fácilmente.

