Si te gustan los coches americanos, te gusta el nuevo V8 LS6 que va a utilizar el Corvette. Es un 6,7 'small block', lógicamente

Chevrolet ha actualizado el Corvette con un nuevo motor V8. Se llama LS6, produce más de 500 CV de potencia y se utilizará como base para el nuevo Stingray.
El futuro del Chevrolet Corvette pasa, más que nunca, por su motor. La marca estadounidense ha presentado una nueva generación del mítico bloque V8 que no solo servirá como base para sus próximos deportivos, sino que también redefine lo que significa seguir apostando por la combustión en pleno proceso de electrificación. Se llama LS6, es un ‘small block’ de 6,7 litros y, como cabía esperar, lo hace todo a lo grande.
Este nuevo propulsor se convierte en el eje central de la gama Corvette a partir de 2027. Estará presente en versiones como el Grand Sport o el Grand Sport X, además de que será el motor principal del Stingray, lo que deja claro que no se trata de una evolución menor, sino de un salto generacional dentro de la propia arquitectura V8 de General Motors.
V8 LS6, el nuevo del Chevrolet Corvette

Hablamos de un motor atmosférico de 6,7 litros de cilindrada que desarrolla 535 CV de potencia y 705 Nm de par. Más allá de las cifras, lo relevante es cómo entrega esa potencia. Según detalla la propia marca, este nuevo LS6 mejora tanto la potencia como el par a lo largo de todo el rango de revoluciones respecto a su predecesor, lo que se traduce en una respuesta más inmediata y contundente en cualquier situación.
Parte de esa mejora se explica por los cambios en su arquitectura. Este V8 incorpora una relación de compresión de 13.0:1, un cuerpo de mariposa de 95 mm y un sistema de admisión tipo “tunnel ram” con conductos de alta velocidad, diseñado para optimizar el flujo de aire y exprimir al máximo cada ciclo de combustión.
La fiabilidad también ha sido uno de los puntos clave en su desarrollo. Para soportar condiciones de uso exigentes, como conducción prolongada a alta carga o temperaturas elevadas, el LS6 incorpora un nuevo sistema de lubricación, además de pistones y bielas forjados, y colectores de escape revisados.
Otro aspecto relevante es su papel dentro de la evolución de los V8 de Chevrolet. Este LS6 marca el inicio de la sexta generación de motores ‘small block’ de la marca, una familia que acumula más de 70 años de historia. Estamos ante una arquitectura que ha definido el ADN de muchos deportivos americanos, y que ahora se actualiza para seguir siendo competitiva en un contexto cada vez más complejo.
Además, este motor se ensamblará en la planta de Flint, en Michigan, un lugar con un peso simbólico importante, ya que allí se construyeron los primeros V8 del Chevrolet Corvette en 1955.
En términos de transmisión, el LS6 se asocia a una caja automática de doble embrague y ocho velocidades, encargada de enviar toda la potencia a las ruedas traseras.
Dos versiones, y el Stingray en camino

Pero si hay algo que define a este nuevo motor es su versatilidad. En el caso del Corvette Grand Sport, se mantiene una configuración clásica de tracción trasera, pensada para los puristas que buscan una experiencia de conducción más directa, apoyada en el carácter de un V8 atmosférico. Aquí, el LS6 es el protagonista absoluto, acompañado de un sonido de escape que promete estar a la altura de lo que se espera de un motor de este tipo.
En cambio, en el Grand Sport X, este mismo bloque se combina con un sistema electrificado que añade un motor en el eje delantero con 200 Nm de par, dando lugar a una configuración de tracción total electrificada. En este caso, el V8 sigue siendo la base, pero se apoya en la electrificación para ofrecer un rendimiento aún mayor y mejorar la capacidad de tracción.
Una de las características del Corvette electrificado la encontramos en su capacidad para circular en modo 100% eléctrico. Para ello, cuenta con el modo de conducción Stealth, que le permite circular a velocidades de hasta 80 km/h con el motor V8 desconectado.

Incluso con esta parte eficiente de su tren motriz, el Corvette Grand Sport X no renuncia a las prestaciones. Equipa el sistema Magnetic Ride Control, frenos cerámicos de carbono y neumáticos Michelin Pilot Sport All-Season 4, todo ello de serie, mientras que el paquete Performance añade los neumáticos Michelin Pilot Sport 4S a la ecuación.
Por su parte, el Corvette Grand Sport, que renuncia a la parte eléctrica de la versión X, cuenta con el paquete opcional Z52 Sport Performance. Este pack cuenta con los neumáticos Pilot Sport 4S de Michelin y unos frenos de alto rendimiento que comparte con el Corvette Z06. Con el paquete Z52 Track Performance se añaden unos frenos cerámicos de carbono y los neumáticos Michelin Pilot Sport Cup 2R.
