Giro de 180 grados en el desarrollo de motores: un gigante podría desarrollar nuevos diésel

Tras abandonar el gasóleo en gran medida, Jean-Philippe Imparato quiere que los motores diésel vuelvan a Stellantis con tecnología híbrida.

Los que ya peinen canas por aquí se acordarán del mítico ‘Diésel gustazo’ con el Citroën promocionaba sus modelos de gasóleo en los 90. También recordarán como, con el paso del tiempo, se les ha ido demonizando hasta casi extinguirlos. Es por eso que es una sorpresa mayúscula la posibilidad de que uno de los gigantes del sector pueda volver a desarrollar motores diésel.

Se trata nada menos que de Stellantis, lo que implica un número enorme de marcas que podrían volver a recibir bloques de gasóleo: la propia Citroën, Opel, Peugeot, Fiat

Así lo apuntan desde el medio francés Les Echos, según unas declaraciones recientes de Jean-Philippe Imparato, responsable europeo de la compañía, quien habría dicho claramente “Quiero motores de combustión interna”. Desde el medio alemán Auto Motor und Sport señalan en la misma dirección.

Stellantis, como grupo, sigue teniendo la obligación de, en 2025, vender exclusivamente coches eléctricos en Europa. De hecho, algunas de sus marcas anunciaron que esa transición tendrá lugar antes de la fecha límite. Sin embargo, el estado del mercado de los modelos de cero emisiones en el Viejo Continente ha hecho que se replanteen su estrategia, al menos en cierto modo.

Las cifras son claras: en 2024 los coches eléctricos solo supusieron el 15,4% de las ventas totales de automóviles en territorio europeo. Parece obvio que, aunque sea lo que hay que trabajar para el futuro, en la actualidad el dinero no se encuentra ahí.

Esto hace que la decisión de Imparato parezca más lógica todavía: aunque en muchos de sus modelos las opciones de gasóleo se han ido eliminando de forma paulatina, va a dar nueva vida a los motores diésel, los cuales tiene previsto vender hasta 2030. ¿Cómo? Con una solución sencilla que siempre ha estado ahí delante: mediante la electrificación.

Combinar un bloque diésel con tecnología híbrida, sea del tipo que sea, resulta en un sistema de propulsión limpio que, además, arroja unas cifras de eficiencia notables, tanto en lo relativo a consumos como a emisiones.

De todas las modalidades que hay, los híbridos diésel autorrecargables son inexistentes y los híbridos enchufables diésel son cosa exclusiva de Mercedes, pero los microhíbridos diésel están mucho más extendidos, son más baratos y permiten acceder en España a la etiqueta ECO de la Dirección General de Tráfico (DGT).

Es por eso que el responsable europeo de Stellantis ve en esta tecnología la posibilidad de desarrollar bloques diésel compatibles con la normativa Euro 7.

Medios franceses han anunciado en los últimos meses que el grupo ya está desarrollando un nuevo propulsor de este tipo que irá destinado a sus turismos y SUV, pero es que, además, no se va a parar la producción de los bloques ya existentes, como estaba previsto inicialmente.

Carlos Tavares, quien fuera jefe de Stellantis, anunció que este mismo año se detendría la producción de los motores HDi de 1,5 y 2,0 litros en la planta de Trémery, en Francia, de la compañía. Sin embargo, con su salida de la empresa, se ha producido un cambio de dirección y se considera que estos, especialmente el 2.0, pueden ser útiles para combinarlos con tecnología híbrida. 

El giro que va a llevar a cabo Stellantis es de 180 grados, porque, atendiendo a la relación de cada una de sus marcas con el gásoleo, actualmente no es que pueda considerarse precisamente buena.

Dejando a un lado los vehículos comerciales, en sus gamas para particulares, la oferta diésel es la siguiente:

  • Alfa Romeo: es la marca que más diésel ofrece, con propulsores para los Tonale, Giulia y Stelvio 
  • Citroën: solo el C5 Aircross está disponible con una motorización diésel, el BlueHDI de 130 CV
  • Fiat: solo el Tipo puede montar un motor diésel, el 1.6 Multijet de 130 CV
  • Opel: ninguno de sus turismos se ofrece con motores de gasóleo
  • Peugeot: solo el 308 puede montar un motor BlueHDI de 130 CV

El estado actual de las distintas marcas de Stellantis respecto al diésel es fruto de la hoja de ruta trazada por Tavares, que apostó todo al coche eléctrico sacrificando mecánicas térmicas que tenían más demanda que los EV.

Con su salida de la compañía se abre la puerta a un cambio de dirección que, ajustándose a las restricciones de la normativa Euro 7, permita combinar motores diésel con tecnología híbrida para poder seguir suministrando a los conductores lo que quieren sin entrar en problemas de emisiones. Habrá que esperar confirmación oficial por parte del grupo, pero como suele decirse, “cuando el río suena…”.

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Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España