Nissan y Honda chocan en las condiciones de la fusión, que empieza a tambalearse

El hecho de que Honda quiera que Nissan sea su filial y no tener una estructura igualitaria puede romper las negociaciones. Todo se sabrá a mediados de este mes.
El pasado 20 de diciembre de 2024 en esta, tu revista, te contamos que Nissan y Honda planeaban una histórica fusión junto a Mitsubishi. Pues bien, un mes y medio después, esa unión parece que empieza a tambalearse porque las condiciones que impone uno de los actores, Honda, no parece gustar a su hipotético socio, Nissan.
Una publicación de The Wall Street Journal de la que se hacen eco nuestros compañeros de Business Insider, dice que el consejo de administración de Nissan planea echar abajo las condiciones de su presunto socio, que quiere convertir a Nissan en una filial de Honda en vez de la estructura más igualitaria que se había hablado en principio. Y eso en las oficinas de Yokohama no ha colado.
Fue Honda la que comenzó a cuestionar su rol dentro de la alianza, lo que generó tensiones en la mesa de negociaciones. Esto provocó que, a falta de claridad sobre el futuro del acuerdo, afectara a la Bolsa de Tokio: las acciones de Honda cayeron un 4%, aunque luego subieron más del 8%, lo que supondría un posible alivio entre los inversores.
Según la noticia del periódico neoyorquino, hay fuentes que apuntan a que Nissan y Honda podrían seguir teniendo vinculación, pero con otras cooperaciones anteriores a las conversaciones de fusión, como podría ser el trabajo conjunto en diseño de software y de vehículos eléctricos.
Hay un aspecto muy preocupante para Nissan, ya que si esta fusión se acaba por diluir y no se lleva a cabo, los directivos de esta marca sentirán el aliento en el cogote de sus empleados porque deberá garantizar la continuidad de sus empleados, después de anunciar que despedirá a 9.000 personas.
No sólo eso sino que sus clientes pueden verse perjudicados a nivel de postventa con sus vehículos, a la vez que habría menos demanda que si andara de la mano junto a Honda. De hecho, los mercados de Estados Unidos y China han tenido un bajón en las ventas del último año para Nissan.
Si Nissan no cuenta con el respaldo de Honda, su recuperación será más incierta, sobre todo en un mercado donde la competencia china liderada por BYD y las políticas comerciales de Estados Unidos añaden mayor presión.
El que se iba a convertir en el tercer grupo automovilístico más grande del mundo (en el que también entraría Mitsubishi, muy vinculado a Nissan, aunque de forma independiente) tenía un valor estimado de 60.000 millones de dólares (casi 58.000 millones de euros).
Lo que decidan ambas marcas está previsto que se decida a mediados de este mismo mes de febrero, pero con la posible suspensión de las negociaciones, la incertidumbre que se ha generado es muy grande.