No solo deportivos: Porsche también ha fabricado algunas de las tapicerías más legendarias. Ahora las vuelve a hacer para ayudar a los restauradores

Porsche Classic ha rescatado una serie de tapicerías históricas de la marca y las ha relanzado para ayudar tanto a restauradores como a propietarios.
Porsche no solo ha construido algunos de los deportivos más influyentes de la historia. También ha creado interiores icónicos que, con el paso de los años, se han convertido en piezas de culto. Pepita, Pasha, tartán, rayas… patrones que forman parte del ADN estético de la marca y que marcaron una época tanto como el sonido de un bóxer atmosférico. Ahora, esas tapicerías legendarias regresan para alegría de los restauradores y propietarios de modelos clásicos.
Porsche ha reeditado una colección de tapicerías históricas con calidad original, pensada para restauradores y propietarios que buscan devolver a sus clásicos el aspecto auténtico con el que salieron de fábrica.
El proyecto nace desde Porsche Classic y responde a una demanda creciente en la que muchos clientes quieren restaurar sus vehículos respetando exactamente la configuración histórica. Hasta ahora, esa tarea resultaba complicada porque las telas originales eran extremadamente difíciles de encontrar o habían sido reemplazadas por imitaciones de calidad dudosa.
Con la ayuda de Porsche Classic, la marca cierra una brecha importante. “Queríamos mantener nuestro compromiso de calidad con estos tejidos”, explica Ulrike Lutz, directora de Porsche Classic. La compañía sabe que en el mercado existen imitaciones que pierden textura, color o resistencia en poco tiempo, y por eso ha decidido ofrecer de nuevo una alternativa original y verificada.
Buenas noticias para restauradores y propietarios de Porsche clásicos

La nueva colección llega bajo el sello de Porsche Genuine Parts, con los mismos estándares de durabilidad, tacto y precisión en la reproducción de patrones y colores. Esto es especialmente relevante en diseños tan complejos como Pepita o Pasha, donde la alineación de las figuras geométricas y la consistencia del tejido marcan la diferencia entre una restauración correcta y un interior desvirtuado.
Los tejidos reeditados sirven tanto para restauraciones debidas al desgaste como para corregir cambios que, en algún momento de la vida del vehículo, sustituyeron el interior por opciones no originales. En ambos casos, la referencia para determinar la configuración auténtica sigue siendo el Technical Certificate de Porsche Classic.
Lukas Werginz, product manager del proyecto, detalla uno de los objetivos principales: “A menudo solo hay que retapizar el asiento del conductor. Nuestro trabajo consiste en asegurar que siga combinando perfectamente con el asiento del acompañante, que suele conservar su tejido original”. Estas son las tapicerías, referencias y modelos originales que las portaban:
Precisamente por eso, cada tejido ha pasado pruebas exhaustivas de resistencia al fuego, solidez del color, resistencia a la abrasión y estabilidad frente a la luz. Los rollos de tela, disponibles en tamaños de 1,5 por 2 metros, están preparados para usarse no solo en asientos, sino también en paneles laterales y otros elementos del interior.
La reedición no ha sido un simple ejercicio de reproducción visual. Porsche ha llevado a cabo una investigación profunda en los archivos de la compañía y ha rastreado piezas originales que no habían visto la luz en décadas.
Uno de los hallazgos más valiosos llegó desde Estados Unidos: un asiento nuevo de un Porsche 911 de 1975, tapizado en tartán verde, que nunca llegó a montarse en un coche. Conservado en un armario hermético y protegido de la luz desde hace 50 años, su estado era tan perfecto que Werginz lo describe como “polvo de oro”.
Ese asiento sirvió como referencia física exacta, permitiendo replicar el patrón, el tono y la textura con precisión milimétrica. A partir del trabajo de archivo y los hallazgos en estado “new old stock”, Porsche ha devuelto a la vida varios de sus patrones más emblemáticos.
Pepita, Pasha, tartán: vuelta a los orígenes del diseño de interiores de Porsche

Entre los tejidos más esperados está Pepita, uno de los diseños más asociados a la marca. Introducido en 1963 en el Porsche 356 y extendido al 911 en 1965, combina cuadros vinculados entre sí mediante líneas diagonales.
Su nombre procede de una figura histórica: la bailarina española Josefa Durán y Ortega, conocida artísticamente como Pepita de Oliva. Décadas después, Christian Dior utilizaría el mismo patrón en una colección que lo convirtió en símbolo de elegancia.
Los tartanes, por su parte, representan tradición y artesanía. En 1974, Porsche ofreció tres variantes exclusivamente para el 911 Turbo y no las incorporó al 911 estándar hasta el año siguiente. Los tartanes se distinguen por su compleja estructura de cuadros creada mediante hilos de colores entrelazados.
Su impacto visual fue tal que Porsche ya los había mostrado en el Salón de Frankfurt de 1973, en un prototipo del 911 RSR Turbo con paneles interiores en tartán Black Watch. Un año después, Louise Piëch, figura clave en la familia Porsche, recibió su 911 Turbo con inserciones en tartán McLaughlan.
Pero pocos patrones simbolizan tanto el estilo Porsche como Pasha. Inspirado en la bandera de cuadros del automovilismo, se mostró al público por primera vez en un Porsche 928 en 1977 durante una presentación en el sur de Francia. Hasta mediados de los años 80 también se ofreció en el 911, 924 y 944.
Su diseño parte de una idea atrevida en la que rectángulos de distintos tamaños son colocados de manera que generan la sensación de movimiento. Su nombre evoca imágenes de sultanes otomanos reclinados sobre cojines de seda y terciopelo, subrayando el contraste entre lujo y deportividad. El patrón fue desarrollado por el equipo de Anatole “Tony” Lapine y Vlasta Hatter, inspirado en un póster legendario de Erich Strenger.
Estos patrones están de nuevo disponibles a través de los Porsche Centre y en la tienda online oficial. Para los restauradores y propietarios que desean devolver a sus vehículos el alma original, Porsche ofrece algo más que telas, ofrece un pedazo de historia tejido, literalmente, con los sueños de quienes diseñaron los interiores más icónicos de la marca.
