Nació como Toyota iQ y acabó como monstruoso minisuperdeportivo con motor V8. Este Aston Martin Cygnet es único y se ha puesto a la venta

Este pequeño coche se ha convertido en un hatchback deportivo que tiene el mismo motor que el Vantage S y desarrolla 436 CV. El vendedor no ha anunciado su precio.
Corría el año 2011 cuando Aston Martin quiso desmarcarse un poco del cartel de marca premium y adentrarse en modelos más terrenales. Así que se puso manos a la obra y creó un coche basado en el Toyota IQ, un pequeño urbano al que llamó Cygnet y que se convirtió en un auténtico fiasco porque sólo se vendieron 300 unidades y solamente estuvo un año en el catálogo de la marca británica.
Aquel modelo era un utilitario con un humilde motor de tres cilindros de 1.3 litros y 97 CV con 125 Nm de par. Pero hete aquí que la firma de Silverstone quiso experimentar con este pequeñín y probar un invento arriesgado para darle otro cariz. Así que en 2018 le instalaron el mismo propulsor que utiliza el Aston Martin Vantage S, es decir un V8. Ahí es nada.
La enseña de Reino Unido bautizó a este pequeño monstruo como V8 Cygnet y salió a la venta a través del especialista de Aston, Nicholas Mee. Se fabricó para un cliente específico, que solo le hizo 4.667 kilómetros y desde entonces, la propia compañía automotriz se hizo cargo de su mantenimiento y está como nuevo.
Se desconoce el precio por el que se vendií, pero teniendo en cuenta que es único y encima con un ocho cilindros bajo el capó, no esperes que valga lo que valía el original, que se vendió en 2011 por unos 50.000 dólares (algo más de 48.000 euros).
Este hatchback deportivo se diseñó y construyó bajo el paraguas de la división Q de Aston Martin, que se encarga de elaborar modelos exclusivos para clientes que también lo son.
Con un trabajo milimétrico y mucha paciencia, los ingenieros de la firma inglesa lograron instalar el V8 de 4,7 litros de aspiración natural en sentido longitudinal que desarrolla unos alucinantes 436 CV con un par de 490 Nm, que vienen asociados a una caja de cambios automática de siete velocidades que impulsa sólo las ruedas traseras.
Pesa 1.375 kg y sus dimensiones son 3,70 metros de largo, 1,92 metros de ancho y 1,50 de alto con una batalla de 2,02 metros. Con todo ello, consigue acelerar de 0 a 96 km/h en tan sólo 4,2 segundos.
Para controlar toda esa potencia, Aston pensó en incorporarle la suspensión delantera y trasera, los frenos y el sistema ABS del Vantage S, lo que provocó que se tuviera que agrandar el ancho de vía de las ruedas, aparte de instalarle unos tremendos protectores de guardabarros de fibra de carbono para cerrar la cuadratura del círculo en la que se convirtió este vehículo.
Para que tanto el habitáculo como el resto del coche pudiera aguantar tantos caballos en acción y no morir en el intento, la marca de Silverstone decidió con buen criterio reforzar su chasis y carrocería. ¿Cómo lo hizo? Añadiendo una jaula antivuelco completa. Quien consiga comprarlo igual puede probarlo en circuito y no se sorprenderá de su manejo...
Se podrá sentir como un verdadero piloto de carreras, eso sí, porque se le han incorporado asientos Recaro, arneses de cuatro puntos, extintor de incendios conforme a las normas de la FIA y volante de competición sin airbag. Pero no, no va a hacer la Pikes Peak.
Sigue siendo un coche de producción, pero con especificaciones especiales en cuanto a su motor e interior se refieren. A pesar de ello, quiere recordar de dónde viene y se le han mantenido los espejos eléctricos, los puertos USB y algo muy útil cuando vas de viaje: un portavasos que se ha integrado en el salpicadero y que se ha fabricado con fibra de carbono.
Ante tanta voluptuosidad motriz hace falta que tenga unos buenos zapatos así que se le han instalado unas llantas de 19 pulgadas que calzan unos neumáticos de 235/40 R19 y 275/35 R19.
El modelo original se ha revalorizado
El Aston Martin Cygnet original fue un rara avis cuando se lanzó al mercado y, como mencionábamos al principio, se estrelló en su debut con tan sólo 300 unidades vendidas. Pero da la casualidad de que ahora se ha revalorizado, quizás por esa misma rareza. De hecho, en páginas web especializadas como Classic.com no encontrarás ninguno a la venta.
Su precio medio en el citado portal era de 31.000 dólares (29.900 euros). En España, a nivel oficial, no encontrarás ninguno a la venta. Sí que hay portales que lo ofrecen entre los 35.000 y 100.000 euros, pero todos ellos (salvo uno que se vende en Barcelona) traspasan nuestras fronteras.
