El Toyota Land Cruiser 70 era un 4x4 de los 80 que ya no se fabricaba. Hasta ahora, que la marca ha vuelto a abrir los pedidos

Toyota Australia vuelve a admitir pedidos del Toyota Land Cruiser 70, que ahora tiene AdBlue para cumplir la normativa y poder seguir vendiéndose.
Los viejos rockeros nunca mueren, o al menos eso es lo que se suele decir. Hoy la industria del motor nos da un ejemplo más de que en ocasiones es cierto: el Toyota Land Cruiser 70 Series, un modelo con mucha solera que parecía condenado a desaparecer, contra todo pronóstico, vuelve a estar disponible para nuevos pedidos después de una pausa que había dejado en el aire su continuidad.
El Land Cruiser 70 no es un todoterreno más dentro de la historia de Toyota. Presentado originalmente en 1984, fue concebido como una herramienta de trabajo capaz de soportar las condiciones más duras del planeta. Su filosofía era muy diferente a la de los actuales SUV: aquí no hay pantallas ni sistemas de asistencia, su objetivo era el de durar y soportar lo insoportable, así que su premisa se basa en un chasis robusto, una capacidad todoterreno sobresaliente y una fiabilidad a prueba de bombas.
Esa personalidad tan marcada es la que le ha permitido mantenerse vivo durante más de cuatro décadas, contando por legiones sus fans, conductores de la vieja escuela, aquellos de cuando las cosas se hacían para durar.
El Land Cruiser 70 se ha mantenido como una referencia para profesionales, empresas y aficionados al todoterreno extremo, especialmente en mercados como Australia. Sin embargo, hace unos meses la división australiana de Toyota decidió detener temporalmente la recepción de pedidos, lo que hizo saltar las alarmas.
El primer motivo que se esgrimía era la elevada demanda, lo que no era preocupante, pero la cosa cambiaba con el segundo: la necesidad de adaptar el modelo a los requisitos actuales de emisiones. Esto podía ser un mero trámite o suponer una inversión que la firma nipona no quisiera llevar a cabo en un vehículo tan antiguo.
Durante unos meses la situación habrá tenido en vela a más de uno, pero finalmente el fabricante ha confirmado la reapertura de los pedidos tras introducir las actualizaciones necesarias para mantenerlo en producción.

Y estás han sido las mínimas e indispensables, que nadie se espere una revolución. Su principal novedad técnica está relacionada con el sistema anticontaminación del motor diésel, que ahora incorpora un sistema de reducción catalítica selectiva con AdBlue y un depósito específico de 20 litros para cumplir con las normativas de emisiones más recientes, lo que garantiza su continuidad a corto y medio plazo.
Su inclusión hace que sea más limpio, pero tiene un daño colateral lógico: la capacidad disponible para el combustible es menor. Introducir el depósito de AdBlue implica que el depósito de diésel sea menor y no solo pierde los 20 litros de aquel, si no que el resto del sistema también merma espacio y en ciertas versiones se pasa de los 180 litros que había antes a “solo” 130 litros, que siguen siendo más que suficientes para aventurarse en el desierto australiano.
Bajo el capó continúa el motor turbodiésel de cuatro cilindros y 2,8 litros, una mecánica conocida por su resistencia y por ofrecer un rendimiento más que suficiente, especialmente por su elevada cifra de par a bajas revoluciones. Equipado con una caja de cambios automática de 6 marcas, desarrolla 204 CV de potencia y alcanza 500 Nm de par máximo.
La gama disponible mantiene las diferentes configuraciones que han convertido al Land Cruiser 70 en un modelo tan particular. Toyota ha vuelto a abrir los pedidos para carrocerías como el 76 Series Wagon, el 78 Series Troopcarrier y el 79 Series pick-up, aunque por el momento, algunas versiones con transmisión manual no han regresado a la oferta.
John Pappas, vicepresidente de Ventas, Marketing y Operaciones de Franquicias de Toyota Australia, ha declarado: “Tras haber suspendido los pedidos de determinadas versiones de la serie Land Cruiser 70 para gestionar las expectativas de los clientes ante los problemas de suministro de vehículos, nos complace anunciar que se ha reabierto el plazo de pedidos. La incorporación del sistema AdBlue también garantizará que los vehículos cumplan con las normativas de emisiones Euro VI más recientes”.
El peso de la normativa Euro VI es enorme, tanto dentro como fuera de Europa, en aquellas regiones que se rigen por esta norma. Lo estricta que es con los niveles de emisiones ha hecho que muchos modelos directamente hayan dejado de producirse, así que conseguir salvarse de una manera más o menos indemne, como ha ocurrido con el Land Cruiser 70 es todo un logro.
Otros vehículos se han quedado en un punto intermedio, como es el caso de los BMw M5, BMW XM y Land Rover Defender OCTA, todos ellos con motor BMW que, para cumplir con las emisiones, han tenido que renunciar a parte de su potencia, 41 CV los dos primeros y casi 100 CV el tercero.


