Una lluvia de millones: estos han sido los coches más caros que se han vendido en la Monterey Car Week 2026

Elígenos como tu fuente preferida en Google.
La Monterey Car Week 2026 ha sido el escenario de subasta de multitud de deportivos. Estos son los más caros que se han vendido en esta edición, por cifras que te dejarán boquiabierto.
Se acaba de celebrar la Monterey Car Week 2026 y más allá de los espectaculares coches que se han presentado allí, como el McLaren McL 6GT y el Ferrari CZ26, se han vendido otros por cifras astronómicas de dinero. Por ello te traemos los 10 coches más caros que se han vendido en la Monterey Car Week de 2026.
Como te podrás esperar, hay una gran cantidad de modelos de Ferrari en esta lista, pero no son los únicos. Además de coches clásicos y modernos de la firma italiana, hay algún coche de competición de otras firmas con mucha historia asociada. En definitiva, máquinas espectaculares que un día brillaron en los circuitos y que ahora lo hacen en garajes climatizados de villas millonarias.
Ferrari 288 GTO (1985): 11.555.000 dólares/9.963.645 euros (RM Sotheby’s)

No hace tanto tiempo que tenías suerte si conseguías ganar medio millón por un 288 GTO, pero mira ahora. Famoso por haber sido construido para las carreras del Grupo B antes de que la serie prevista se viniera abajo, este GTO en concreto, el número 99 fabricado, ha pasado por varios propietarios, pero entre todos ellos no han conseguido recorrer más de 1.600 km con él. Que alguien, por favor, ponga remedio a esto.
Ferrari Enzo (2003): 12.100.000 dólares/10.433.588 euros (Mecum)

2026 es el año del Enzo: uno de ellos batió el récord histórico de subasta con 17,9 millones de dólares en febrero. Este no ha alcanzado esa cifra, pero aún así ha alcanzado la más alta de los tres que han salido a subasta en la Monterey Car Week de este año, gracias en gran parte a que solo ha recorrido 957 km desde que salió de fábrica.
Ferrari F50 (1995): 12.105.000 dólares/10.437.899 euros (RM Sotheby’s)

El que en su día fue el benjamín relativamente menos apreciado de la camada de hiperdeportivos de Ferrari —que cambiaba de manos por unos 500.000 euros a principios de la década de 2010— parece ser ahora el más codiciado. Este ejemplar en concreto fue propiedad de Mike Tyson durante un breve periodo de tiempo, y no, no vamos a hacer ningún juego de palabras sobre ese V12 de 4,7 litros que ofrece una pegada impresionante. Somos mejores que eso.
Ferrari F50 (1996): 14.575.000 dólares/12.567.731 euros (Mecum)

¿Por qué los coleccionistas se han vuelto locos de repente por el F50? Por la misma razón por la que todos los fabricantes de hiperdeportivos novatos de hoy en día no paran de insistir en que su coche es “analógico”: ese motor atmosférico y esa caja de cambios manual con palanca de marchas que hace “clic-clac”. Eso es algo que simplemente no se encuentra en los supercoches modernos. Además, ayuda que este esté pintado en Giallo Modena, de manera que es uno de los apenas 31 ejemplares en este tono deslumbrante.
Ferrari Daytona SP3 (2023): 17.825.000 dólares/15.370.141 euros (RM Sotheby’s)

No solo los Ferrari más antiguos son capaces de alcanzar precios realmente astronómicos. A pesar de tener solo unos pocos años, el Daytona SP3, que forma parte de la serie Icona de Ferrari, se ha convertido rápidamente en uno de los modelos más codiciados entre los coleccionistas de Ferrari. Este ejemplar, uno de los 600 fabricados, ha multiplicado por siete su valor en tan solo tres años, incluso teniendo en cuenta los extras y sus 365 km de uso. Es alucinante.
Chevrolet Corvette Grand Sport (1963): 18.705.000 dólares/16.128.947 euros (RM Sotheby’s)

Interrumpimos esta cobertura dedicada a Ferrari para traeros un poco de potencia americana. ¿Qué hace que este Chevrolet Corvette sea tan especial? El C2 Grand Sport fue una versión de competición desarrollada por el “padrino” del Corvette, Zora Arkus-Duntov, con un enfoque obsesivo por la reducción de peso que le permitió alcanzar unos escasos 860 kg, a pesar de contar con un potente V8 de 6,2 litros. Solo se fabricaron cinco ejemplares, tres de los cuales eran coupés como este, y este, con chasis 003, cuenta con un palmarés envidiable, ya que nunca terminó por debajo del sexto puesto en su categoría.
Ferrari 250 P (1963): 18.705.000 dólares/16.128.947 euros (Gooding Christie’s)

Puede que los hiperdeportivos más recientes de Maranello se hayan disparado de valor, pero de momento los coches de carreras de Ferrari de los años 60 siguen ocupando lo más alto del panteón de los coleccionistas. El 250 P, propulsado por un motor V12, fue el primer deportivo de competición con motor central de la marca, un diseño que demostró su valía al ganar las 24 Horas de Le Mans, las 12 Horas de Sebring y los 1.000 km de Nürburgring en 1963, su primer año de competición. Este coche en concreto, el chasis 0810, quedó subcampeón en Sebring y ganó el Gran Premio de Canadá cuando aún se disputaba como carrera de coches deportivos.
McLaren F1 GTR (1996): 34.655.000 dólares/29.882.313 euros (RM Sotheby’s)

Uno de los McLaren F1 más reconocibles y una de las subastas que más expectación generó: se trata de un prototipo del F1 GTR con especificaciones de 1996, que se hizo famoso por su decoración al estilo «pop art». Nunca compitió, sino que se matriculó para circular por carretera y se vendió al coleccionista de coches Nick Mason (sí, el batería de Pink Floyd), su único propietario fuera de McLaren hasta ahora. Su precio de subasta lo convierte no solo en el McLaren más caro, sino también en el coche de fabricación británica más caro jamás vendido en una subasta.
Ferrari Luce 'Tailor Made' (2026): 40.000.000 dólares/34.491.200 euros (RM Sotheby’s)

No es un error: el primer ejemplar del coche que a Internet le encanta odiar se acaba de vender por la cantidad que uno esperaría que alcanzara un 250 GTO. Pero no todo es lo que parece: al igual que el Daytona SP3 que se vendió por 26 millones de dólares el año pasado, se trata de una subasta benéfica cuyos beneficios se destinarán a la Fundación Ferrari, creada para financiar iniciativas educativas. Entonces, ¿sigues enfadado con el Luce ahora que ha recaudado la friolera de 40 millones para una buena causa?
Shelby Cobra Daytona Coupé (1964): 42.905.000 dólares/36.996.123 euros (Gooding Christie’s)

Aquí lo tenemos: no solo es el coche más caro de la Monterey Car Week de 2026, sino también el coche estadounidense más caro jamás vendido en una subasta. Una magnífica versión de competición con techo rígido del Cobra, diseñada con la intención expresa de, en palabras de Carroll Shelby, “dar una paliza a Ferrari”. Así lo hizo, al ganar carreras por toda Norteamérica y Europa. No obstante, este ejemplar (chasis CSX2300) es uno de los menos exitosos de los seis Daytona, pero sigue siendo un Daytona. Solo se fabricaron seis, lo que hace que los 36 Ferrari 250 GTO que se fabricaron jamás parezcan tan comunes como los Fiat Punto.
