Opinión: ¿cómo sería el deportivo perfecto tomando piezas de otros deportivos?

Un frankenstein de lo más apetecible.

El deportivo perfecto no existe y la verdad es que es complicado este tema: elegir las piezas que más gustan de algunos de los mejores deportivos es tarea compleja, pero voy a intentarlo, con la voluntad de no herir los sentimientos de nadie. ¡Allá voy! Lo primero que se debe escoger es un chasis y personalmente creo que un monocasco de carbono es la opción ideal. También me gusta la posibilidad de contar con el cielo como techo, por lo que el chasis podría ser el del Ferrari LaFerrari o el del Koenigsegg Agera: rigidez a lo bestia pero también con la posibilidad de rodar sin el techo con total seguridad y con la máxima rigidez.

¡Más! Elegir el motor es tremendamente complicado, una tortura me atrevería a decir. Una opción sería tirar por el compacto seis cilindros bóxer del Porsche 911 GT2 RS y sus 700 CV. Quizás desde un punto puramente prestacional y en busca de la máxima eficiencia y el mínimo peso podría ser una buena opción. Aunque con el corazón todos tiraríamos hacia el motor V10 con origen en Le Mans del Porsche Carrera GT o sendos V12 atmosféricos, bien el de Ferrari o bien el de origen AMG que utiliza Pagani en el Zonda, con potencias de hasta más de 800 CV. Pero bueno, haremos caso a la cabeza y optaremos por esa pequeña bomba de Porsche. Pensando en el ahorro de peso.

 

Vídeo: así alcanza los 447 km/h el Koenigsegg Agera. ¡Qué bestia!

 

La carrocería la dejaría en manos de Andrea Zagato, para que haga un deportivo elegante y sofisticado, compacto, ligero y deportivo que combine el mejor diseño italiano y la deportividad más salvaje y radical. Estamos haciendo un deportivo con un claro objetivo: ser divertido, emocionante y eficaz. El peso es clave para conseguirlo, pero hay más. Bien: tenemos chasis monocasco de carbono con el techo abierto, un motor de seis cilindros biturbo de 700 CV y una preciosa carrocería de fibra de carbono. Por supuesto tendría que tener suspensión de dureza variable, con tres modos: un modo confort para viajar, un modo sport para conseguir un gran comportamiento dinámico y un modo track para circuito o conducción extrema.

Para no complicarnos la vida en exceso, utilizaría la misma transmisión PDK del GT2 RS, mientras que la potencia iría a parar exclusivamente al eje trasero, apoyado con un diferencial autoblocante mecánico de deslizamiento limitado para conseguir un gran grip y tracción en cada momento. No interesa colocar un sistema de tracción total ya que eso podría suponer un importante incremento de peso.

 

 

Por último, habría que conseguir una buena aerodinámica, con un notable downforce que asegura estabilidad a alta velocidad pero sin tener que recurrir a grandes alerones que puedan alterar la elegancia del deportivo. Creo que en esto hay un maestro y se llama Ferrari, así que dejaría el proyecto en sus manos para que, junto a Zagato, creasen en el túnel del viento una carrocería aerodinámica pero con una gran eficacia aerodinámica. ¡Puestos a pedir!

El interior sería muy racing, pero a la vez lujoso. Me explico: debería ser como aquellos Gran Turismo capaces de viajar de punta a punta del país y después ir a participar en las 24 horas de Le Mans. Un interior sin grandes lujos, pero con materiales de la máxima calidad. Yo me imagino un interior minimalista, con una pantalla de control central, aunque no sería táctil y todos los mandos tanto de la regulación de la suspensión, de la gestión del motor o de la intrusión del control de tracción se realizarían desde mandos físicos, ya sea desde el salpicadero o desde el volante.

 

 

Los backets serían de fibra de carbono y creo que me quedaría los del McLaren P1: me parecen una pasada estéticamente y con un agarre propio de un coche de carreras. La pantalla central de los McLaren también me gusta, aunque sin duda mi deportivo ideal equiparía el Virtual Cockpit de Audi. Como todo el coche estaría fabricado en fibra de carbono, el cuero y la tapicería de alcántara se colocaría sobre este, dejando algunas partes sin tapizar, al estilo del Pagani Huayra BC o el Koenigsegg Agera. 

Se utilizaría el mismo sistema de frenos del Porsche, mientras que el escape sería un sistema activo con tres niveles de ruido obra de Akrapovic y terminado en titanio. Las llantas serían de magnesio y me las imagino con un diseño ligero de cinco o seis radios finos que dejen entrever el poderoso equipo de frenos. ¡Qué pinta eh! Bueno, creo que más o menos está claro cómo sería mi deportivo ideal. Ahora debes ser tú el que se imagine cómo sería el tuyo. Soy de la opinión que no debes multiplicar la potencia sino dividir el peso, pero con cabeza. El objetivo sería conseguir un peso de menos de 1.500 kg, siendo el ideal en torno a los 1.400 kg para conseguir una relación peso potencia de 2 kg por caballo. ¿Algún fabricante dispuesto a fabricarlo? Interesados, pregunten por mi en la redacción.


 

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